sábado, 19 de enero de 2008

GRANATUM PUNICUM



“La granada es jugosa, amiga del estómago, no alimenticia”. Con estas palabras define Dioscórides a la granada.


ETIMOLOGÍA

Llamada por Plinio, XIII, 113, XXIII, 107, Punicum granatum, toma el apelativo de Punicum por hacer referencia a los fenicios que fueron los que introdujeron el fruto en el mundo romano. Se le aplicó el nombre de granatum del latín granatus “con granos” haciendo mención a los hermosos granos en forma de rubí que lo caracterizan.

Con el tiempo, se le aplicó el nombre de malum, así pues, malum punicum o malum granatum. Si hacemos un pequeño recorrido por las diferentes lenguas modernas encontramos un legado evidente de su etimología clásica:

En alemán: granatapfel

En inglés: pomegranate

En español: granada

En francés: grenade.

En italiano: granata

LA GRANADA Y LA LITERATURA

Al margen del apelativo, el granado es un árbol con un gran número de leyendas e historias mitológicas que se remontan a diferentes momentos de la historia.

Ya en el mundo egipcio encontramos un poema en el que los árboles toman la palabra para ensalzar todos sus atributos. El granado habla así:

“Mis granos son como sus dientes,
mis frutos como sus senos
,
yo soy el más hermoso del huerto. […]
Los árboles todos se marchitan salvo yo en
el plantío,
yo paso los doce meses en el huerto.
yo permanezco y, cuando cae l
a hoja,
la nueva que se anuncia está ya en mí.”

(La disputa de los árboles del huerto. Dinastía XX, 1150 a.C.)

En la leyenda frigia de Agdistis se cuenta que Zeus se enamoró de una estatua de Cibeles que se encontraba en el acantilado de Agdo. Al no poder unirse a la diosa, depositó su semen sobre la roca. Como consecuencia de esta acción, nació Agdistis, un ser hermafrodita que fue castrado por Dionisio. De las gotas de sangre surgió un granado.

En el mundo griego encontramos que en el Himno homérico II, a Deméter, 393- 414, se describe el diálogo entablado entre Perséfone y Deméter, tras el rapto de Hades.

“Hija, ¿no habrás acaso tomado algún manjar mientras estabas abajo? Dímelo, no lo ocultes, para que ambas lo sepamos. […] si hubieras comido, yéndote de nuevo a las profundidades de la tierra, habitarás allí la tercera parte de cada año, y las otras dos junto a mí y los demás mortales. […]

A su vez, le respondió la hermosísima Perséfone:

Pues bien, madre, te lo contaré todo sin engaño […] hades me trajo a escondidas unos granos de la granada, manjar dulce como la miel, y a pesar mío, por la fuerza, me obligó a comerlos.”

La mitología clásica nos cuenta que fue Ascáfalo, hijo de Aqueronte y una ninfa del Éstige el que delató a Perséfone, por lo que Deméter lo transformó en una lechuza.

Este episodio se narra en el mito de rapto de Perséfone. El hecho de considerar la granada como un alimento del mundo subterráneo es muy significativo y encontraría se explicación en la costumbre de ofrendar frutas con tonalidades rojas a los dioses y a los muertos.

A su vez, esta fruta estaba muy vinculada a la diosa Hera, divinidad que protegía el matrimonio y la fertilidad. Se sabe que era frecuente cultivar granadas en las proximidades de los templos de Hera.

Así pues, el consumo por parte de Perséfone de unos granos de granada simbolizó la unión indisoluble entre Hades y ella.

En Grecia la granada tenía varios nombres entre ellos destaca sidh, apelativo que recibía una joven que se suicidó para huir de los acosos de su padre. Los dioses se apiadaron de ella y de su sangre surgió un granado. A su padre lo castigaron y lo convirtieron en un milano, ave que jamás se aproxima a este árbol.

Muchas son las referencias de este fruto en la Biblia, por ejemplo, uno de los objetos llevados en el Arca fue el cetro sacerdotal que muestra el mando. Este cetro estaba coronado por una granada, o en el palacio del rey Salomón era frecuente la decoración de las paredes con granadas, o era utilizada como ofrenda a los novios, etc.

También en la literatura encontramos referencias a la granada:

Shakespeare, en Romeo y Julieta, escogió un granado para la escena en la que Romeo proclama su amor a Julieta.

[Entran ROMEO y JULIETA arriba, en el balcón]

JULIETA
¿Te vas ya? Aún no es de día.
Ha sido el ruiseñor y no la alondra

el que ha traspasado tu oído medroso.
Canta por la noche en aquel granado.
Créeme, amor mío; ha sido el ruiseñor.

ROMEO
Ha sido la alondra, que anuncia la mañana,
y no el ruiseñor. Mira, amor, esas rayas hostiles
que apartan las nubes allá, hacia el oriente.
Se apagaron las luces de la noche

y el alegre día despunta en las cimas brumosas.
He de irme y vivir, o quedarme y morir.

(Shakespeare, Romeo y Julieta, Acto III, escena V)

García Lorca, en su Canción oriental, hace una hermosa apología de la granada:

“La granada es corazón
que late sobre el sembrado.
Un corazón desdeñoso
donde no pican los pájaros.
Un corazón que por fuera

es duro como el humano,
pero da al que lo traspasa

olor y sangre de mayo.”

Se trata de un árbol importante que tuvo su presencia en la mayoría de los Jardines representativos de la historia, como los jardines colgantes de Babilonia, el jardín del Paraíso, e incluso en la Odisea, canto VII, se menciona esta fruta cuando se describe el jardín del palacio de Alcínoo :

“Más allá del patio, hay un jardín de cuatro yugadas; por todas partes está circundado por un muro. Allí crecen árboles altos y verdes, perales, granados, de brillantes frutos, dulces higueras y olivos siempre verdes. Los frutos de estos árboles no cesan en todo el año, no faltan ni un invierno ni en verano; sin cesar, el Céfiro con su hálito hace nacer a los unos y madurar a los otros. […]Tales eran los ricos presentes de los dioses en la morada de Alcino.”

Con este breve paseo literario, podemos concluir que era considerada por los antiguos símbolo de fecundidad y amor. Esta vinculación al mundo amoroso y el mundo de los muertos ha hecho que muchas sean las tradiciones en las que se utilizaba la granada, como por ejemplo:

En Mesopotamia se servía esta fruta como postre en las bodas.

Los babilonios pensaban que el consumo de granos de este fruto los hacía más valerosos e incluso invencibles ante los enemigos.

En el antiguo Egipto los muertos realizaban su viaje al otro mundo acompañados por granadas.

En Marruecos la granada es un símbolo de fertilidad por lo que se exprime el jugo de una granada sobre los cuernos de los bueyes que aran o se aplastan granos de granada sobre el filo del arado.

Las árabes recién casadas, como bendición de fertilidad, aplastan en sus tiendas el fruto de la granada.

Las novias turcas cuentan el número de granos de granada para saber el número de hijos con los que serán bendecidas.

Los chinos esparcen granos de esta fruta en la cámara nupcial en la noche de bodas, como símbolo de vida eterna y fertilidad.

BENEFICIOS PARA LA SALUD

En el mundo antiguo era muy apreciada, no sólo por su agradable sabor y beneficios para la salud sino también por la buena conservación que caracteriza a esta fruta, que permitía ser consumida a largo plazo.

Medio de conservación según Plinio:

Las granadas deben ser endurecidas mediante agua del mar, después secadas al sol durante tres días y colgadas de tal manera que estén protegidas del rocío de la noche. Cuando vayan a ser utilizadas deben ser lavadas cuidadosamente con agua fresca”.

Marco Varrón recomienda “guardar las granadas en grandes jarras de arena, y también, antes de abrirlas, cubiertas con tierra en ollas con la parte de abajo rota, pero sin aire, y con sus tallos embadurnados con brea, ya que, conservados de esta manera, ellas crecen a un tamaño más grande del que tienen en el árbol”.

Sabemos de la existencia de dos tipos gracias a las fuentes clásicas:

La dulce, que es mejor para el estómago, que engendra cierto calor en torno al estómago y flatulencias, por lo que no es apropiada para los febricitantes”

La agria, “que suaviza el ardor de estómago y es diurética, pero de sabor desagradable”. Presenta otros usos, “su cuesco, secado al sol y cocido, restaña el vientre y el flujo del estómago”

“El zumo de los cuescos, cocido y mezclado con miel, es útil contra las llagas de la boca, del pene [...] contra las pieles de las uñas de los dedos, [...] contra las otalgias y afecciones nasales.

Las hojas de la granada también eran utilizadas por ser cicatrizantes de enemas. A su vez, su decocción se empleaba para realizar enjuagues bucales que mejoraban las encías flácidas y dientes movedizos. Se creía que si uno ingería tres cálices sanos de la flor se vería libre de afecciones oftalmológicas. A su vez, su zumo era utilizado para conseguir un cutis más blanquecino.

Las cáscaras tenían el mismo uso que las flores. La decocción de las raíces mataba las lombrices.

Las fuentes clásicas nos informan sobre el por qué de los frutos blanquecinos de la granada, creían que si la fruta estaba expuesta en exceso al sol, el color rojizo de sus granos palidecía.

En la actualidad se sabe que el consumo de granadas es muy beneficioso para la salud, pues reduce las enfermedades degenerativas, el estreñimiento, la anemia, el colesterol, los problemas cardiovasculares, la faringitis, la sinusitis y la otitis. Se caracteriza por su gran número de antioxidantes que frenan el envejecimiento, rica en fibra, sales minerales, fósforo, hierro, magnesio, vitaminas C, B y E, potasio, calcio y zinc.

Acabar con curioso refrán español que dice:

“Granada madura, tentación segura”

Plurimam salutem!

*Fotografías propias.


THEATRUM NON DELENDUM!


Desde el blog DE RE COQUINARIA queremos manifestar nuestra preocupación por la noticia del desmantelamiento del teatro romano de Sagunt, pues consideramos que sería una gran pérdida para la difusión de la cultura clásica.

El teatro de Sagunt es un bien cultural en sí mismo que está cumpliendo actualmente con el cometido para el que fue diseñado, es decir, la representación de tragedias y comedias de autores griegos y romanos, gracias al Festival Juvenil de Teatro Grecolatino. Este certamen teatral está complementado por la realización de unos Talleres didácticos de cultura clásica, únicos en toda España.

Así pues, su “reversión” supondría la desaparición de estos LUDI SAGUNTINI, de los que pueden disfrutar alrededor de unos 12.000 alumnos y profesores, desde hace 12 años.

La actividad teatral ha sido el germen para la creación de grupos de trabajo, jornadas de cultura clásica y muchas otras actividades que tienen como objetivo primordial la divulgación del legado clásico, convirtiendo a Sagunt en un referente fundamental no sólo a nivel nacional sino más allá de nuestras fronteras. La paralización de las representaciones supondría un freno a esa labor que con tanto esfuerzo se ha venido desarrollando en los últimos años.

Durante la semana en la que se realizan los LUDI SAGUNTINI el pueblo se beneficia con la presencia de numerosas personas, no sólo estudiantes y profesorado, que demuestran que el espíritu clásico sigue vivo gracias a iniciativas como esta.


Por lo tanto, solicitamos que se mantenga el teatro en su actual condición para que no desaparezcan todos los logros conseguidos después de muchos años.

THEATRUM SAGUNTINUM NON DELENDUM EST!


Comunicaros que el próximo día 29 habrá una concentración delante del Ayuntamiento de Sagunt a las 19,00 h para solicitar la “no reversión”.


Plurimam salutem!

sábado, 12 de enero de 2008

INSTRUMENTA- CAPITULUM NONUM


FUMATOR

La apicultura, técnica de criar abejas (apis, en latín), ya estaba atestiguada en el mundo antiguo, pues la miel tenía diferentes usos:

a) Medicinal: para suavizar la garganta, dolor de oídos, picaduras, úlceras, ataques de gota, piel quemada por el sol, etc.


b) Religioso: Para realizar ofrendas y libaciones a los dioses.
c)
Alimenticio: condimento y conservante de carne, dulces o frutas. Para mezclar con el vino puro.
d) Cosmético: para el cuidado de la piel, contra las arrugas y para hacer perfumes.

Era necesario el uso de colmenas para aprovechar todos aquellos elementos que producían las abejas como miel, cera, polen, jalea real, propóleos, e incluso, el veneno. Muchos son los autores que hablan de la apicultura, como Aristóteles, Catón, Varrón, Plinio, Columela o Peladio.

Los romanos empleaban colmenas hechas con mimbres, corteza de alcornoque, corcho o recipientes de barro cocido. Para controlar a las abejas utilizaban un utensilio llamado FUMATOR, que era un ahumador, con él producían humo para que aturdir a los insectos inhibiendo sus ganas de volar y picar.

Este utensilio ha llegado hasta nuestros días con ciertas mejoras técnicas, pero con la misma función.

Columela, IX, 15, 4, nos describe el funcionamiento del fumator:

"Se introducirá humo de gálbano o de boñiga seca. Esto se echa con ascuas en una vasija de barro. Esta vasija se hace con asas. Cuando el pico de una olla así se introduce en la colmena, al soplar por el otro lado, se hace llegar el humo a las abejas, que no pueden soportar ese olor”

También Plinio habla de la costumbre de utilizar el ahumador antes de manipular una colmena:

Algunos pesan las colmenas al extraer la miel, calculando así la cantidad que van a dejar (...) En primer lugar, es imprescindible que quienes extraen miel estén bien lavados y puros. Las abejas odian el hedor y la menstruación de las mujeres. Cuando se extrae la miel resulta muy útil apartar las abejas con humo (...) el humo más denso sirve para sacudirles la pereza e incitarles al trabajo. Y por eso entre las clases de miel existe la que llaman “sin humo”. ( HN, L.XI, 30 y ss)

EQUIPO DE UN APICULTOR





Plurimam Salutem!

*Dibujo y fotografías propias.


sábado, 22 de diciembre de 2007

RECETARIO DE COCINA ROMANA ANTIGUA II


Para recibir las Navidades y comenzar el año con buen pie, no hay nada mejor que continuar con el recopilatorio de recetas de cocina romana antigua II.

Empezamos en año 2007 con el recetario nº 1 y lo acabaremos con la segunda parte.

GUSTATIO

HUEVOS DUROS (Ova elixa)

Hervir unos huevos y rociar con una mezcla de garum, vino, pimienta, aceite y benjuí (en su defecto, vainilla).

SOPA DE CEBOLLAS (Patellam Lucretianam)

Limpiar unas cebollas (1/2 k), quitando la parte verde. En una cazuela poner garum, aceite y agua. Poner a calentar la cazuela y en el momento que esté caliente, añadir las cebollas. A mitad de cocción adjuntar, de manera decorativa sobre las cebollas, un pescado ahumado (por ejemplo, arenques). Antes de terminar su cocción poner una cucharada de miel, un poco de vinagre y mosto cocido. Espolvorear tomillo, hervir un poco y servir tibio.

HABAS A LA MANERA DE VITELO

“Cocer unas habas y aplastarlos. Machacar pimienta, ligústico, jengibre y echar por encima de estas hierbas unas yemas de huevo cocido, 70 gr. de miel, garum, vino y vinagre. Meterlo todo en una cazuela, añadir aceite y poner a hervir. Remover para evitar grumos, echar miel y servir.”

Otra opción:

“Cocer las habas, cuando hayan espumado, echar puerro, coliandro y flores de malva. Durante la cocción, machacar pimienta, ligústico, orégano, hinojo engrano, rociar con garum y vino. Echar en la cazuela y añadir aceite. Cuando hierva, remover. Rociar con aceite verde y servir.”

PLATO DE HABAS

“Cocer unas habas. Machacar pimienta, ligústico, comino, coliandro fresco, rociar con garum, y echarlo en la cazuela con las habas. Añadir aceite. Hervir a fuego lento y servir”.

Otra opción:

"Cuando hayan espumado, machacar miel, garum, careno, comino, ruda, apio en grano, aceite y vino. Picar bien. Servir con pimienta molida y unas morcillas"

LENTEJAS CON CASTAÑAS

“Poner en una cazuela castañas peladas. Cocer con agua y un poco de bicarbonato sódico. Poner en un mortero pimienta, comino, semillas de cilantro, menta, ruda, ajo y poleo; machacar bien y empapar con vinagre, miel y garum. Verter sobre las castañas cocidas. Añadir aceite y poner a hervir. Cuando esté todo bien cocido machacar en el mortero y aderezar con esta salsa las lentejas ya cocidas. Servir y aliñar con aceite verde”.

PLATO DE ROSAS (Patinam de rosis)

“Coger unas rosas y deshojarlas, quitarles la parte blanca, ponerlas en un mortero, rociar con garum y triturar. Después echarles un vaso y medio de garum y colgarlas. Coger 4 sesos, sacarles el nervio. Picar 10 gr de pimienta, cubrir con el preparado anterior, y picarlo junto. Después romper 8 huevos, un vaso y medio de vino de pasas y un poco de aceite. Untar una vasija, ponerla al fuego y echarle el preparado. Cuando haya cocido, espolvorear con pimienta y servir”.

PLATO DE ROSAS SIN ROSAS o MENÚ DE ROSAS (Patinam de rosis sine rosis)

“Echar en una cacerola garum, vino de pasas en cantidad, aceite, caldo, puerro y cilantro picado, salchichas troceadas, paletilla de un cerdo cocida, cortada en cuadrados, y a continuación los hígados y las asaduras. Durante la cocción, picar pimienta, ligústico (o bayas de enebro), orégano, jugo de la propia salsa, vino y vino de pasas en cantidad. Amalgamar cuidadosamente. Dejar hervir. Después de su ebullición, envolver con la pasta, espolvorear pimienta y servir”

PAN

“El pan con aguamiel, tanto crudo como cocido, en cataplasma, alivia toda inflamación… y es refrescante, si se mezcla con algunas hierbas o zumos.” “El pan duro y seco restriñe el flujo del vientre. El reciente, bañado con salmuera y aplicado en cataplasma, cura los empeines antiguos”. (Dioscórides. Plantas y remedios medicinales, II, 85)

RECETA DE LA MOLA SALSA mezcla de harina y sal que elaboraban las Vestales y la utilizaban para salar la harina siguiendo unos rituales sólo conocidos por ellas.

“La muries es según dice Veranio una salmuera hecha con sal no purificada, picada en un mortero y echada luego en una olla de tierra y después cubierta de yeso y cocida al horno. Las vírgenes Vestales la cortaban después con una sierra de hierro y la depositaban en una tinaja saladera que hay en la Aedes Vestae, en la parte exterior del penus (despensa). Ellas echan allí agua viva o cualquier otra agua con tal no venga conducida por tubos, y se sirven de ella para los sacrificios” (Festo, 158 L)

MORETUM

El Moretum era una crema o salsa de queso que se consumía en el ientaculum o desayuno acompañado de pan. Sobre este plato cuyos ingredientes principales son ajos, hierbas aromáticas, queso, sal, aceite y vinagre nos han llegado diferentes recetas de autores como Apicio y Columela, pero la atribuida a Virgilio resulta muy interesante por tratarse de una receta escrita en verso:

Tunc quoque tale aliquid meditans intraverat hortum;
ac primum, leviter digitis tellure refossa,
quattuor educit cum spissis alia fibris,
inde comas apii gracilis rutamque rigentem
vellit et exiguo coriandra trementia filo.
Haec ubi collegit, laetum consedit ad ignem
et clara famulam poscit mortaria voce.
Singula tum capitum nodoso corpore nudat
et summis spoliat coriis contemptaque passim
spargit humi atque abicit. Servatum germine bulbum
tinguit aqua lapidisque cavom demittit in orbem.
His salis inspargit micas, sale durus adeso

caseus adicitur, dictas super ingerit herbas
et laeva vestem saetosa sub inguina fulcit:
dextera pistillo primum flagrantia mollit
alia, tum pariter mixto terit omnia suco.
It manus in gyrum: paulatim singula vires
deperdunt proprias; color est e pluribus unus,
nec totus viridis, quia lactea frusta repugnant,

nec de lacte nitens, quia tot variatur ab herbis.
Saepe viri nares acer iaculatur apertas
spiritus et simo damnat sua prandia voltu,
saepe manu summa lacrimantia lumina terget
immeritoque furens dicit convicia fumo.
Procedebat opus nec iam salebrosus ut ante
sed gravior lentos ibat pistillus in orbis.
Ergo Palladii guttas instillat olivi
exiguique super vires infundit aceti
atque iterum commiscet opus mixtumque retractat.
Tum demum digitis mortaria tota duobus
circuit inque globum distantia contrahit unum,
constet ut effecti species nomenque moreti.
Eruit interea Scybale quoque sedula panem,
quem laetus recipit manibus, pulsoque timore
iam famis inque diem securus Simylus illam
ambit crura ocreis paribus tectusque galero
sub iuga parentis cogit lorata iuvencos
atque agit in segetes et terrae condit aratrum.

“Aquel día, pues, pensando en algo semejante había entrado en el huerto. En primer lugar, escarbaba la tierra ligeramente con los dedos, saca cuatro ajos con sus recias fibras, luego arranca el apio de frágil fronda, la tiesa ruda y el cilantro tembloroso por su fino tallo. Una vez recogió todo esto, se sienta junto al fuego y pide a voces el mortero a la criada. Luego, pela una a una las cabezas de ajos cortándoles los nudos y las membranas superiores y echa los despojos por todos lados quedando esparcidos en tierra. El bulbo conservado con el tallo moja en agua y lo mete en la concavidad de la piedra. Los espolvorea de granos de sal, se añade queso en sal curado, acumula encima las hierbas seleccionadas. Con la izquierda sostiene el recipiente entre las velludas piernas, la derecha con la mano del mortero primeramente maja los olorosos ajos, luego, a su vez, tritura todo, mezclado el jugo. Va la mano girando. Poco a poco cada uno de los ingredientes pierde sus fuerzas, de muchos queda un solo color, ni todo verde, porque resisten las partes lechosas, ni destacando el blanco de leche porque se torna variado de tantas hierbas. A menudo las narices abiertas de nuestro hombre golpea el fuerte olor y con muecas condena su alimento, a veces con la mano limpia sus ojos llorosos y, furioso, lanza improperios contra el inocente tufo.

Avanzaba su obra: y no ya desigual, como antes, sino más pesada marchaba la mano del mortero en lentos giros. Vierte gota a gota el aceite de Palas, un chorro de fuerte vinagre y, de nuevo, mezcla la pasta y remueve lo mezclado y recoge lo esparcido en una bola para que tome la forma y el nombre de un perfecto MORETUM.

Mientras tanto, Escíbale, también activa, saca el pan que alegre recoge con sus manos, y rechazando el temor del hambre y seguro por aquel día, Símulo se ciñe las piernas con polainas iguales y, cubierto de un gorro de cuero, unce al yugo con correas mansos novillos, los conduce al campo y en tierra hunde el arado” MORETUM (85-116)

MORETUM (Según el Apéndice Virgiliano)

"Picar en el mortero dos ajos, añadiéndoles un poco de sal gruesa. A continuación, mezclar hojas verdes de apio, unos granos cilantro y ruda u otra planta aromática como rúcula. Se pueden añadir para aromatizar un poco de tomillo, eneldo, etc. Después añadir el queso de oveja o cabra (seco), moviendo de forma circular, hasta conseguir una pasta gracias al aceite de oliva y a un poco de vinagre".

OTRA RECETA DE “SALSA” DE MORETUM (Según Apicio)

"Triturar hojas de menta, de cilantro, ruda y de hinojo, con pimienta, miel, garum y bayas de eneldo. Si es necesario, añadir vinagre. Queda más sabroso si se deja reposar un día"

OTRA VERSIÓN DEL MORETUM DE APICIO PERO CON AJO

"Triturar hojas de menta, de cilantro, de ruda, de hinojo, dos tallos verdes de apio, con tres o cuatro dientes de ajos, pimienta, miel, garum y bayas de eneldo. Si es necesario, añadir vinagre."

* Esta misma receta puede ser acompañada por un queso curado o semi tipo “Mahón”

OTRA VERSIÓN DEL MORETUM (Según Columela)

"Triturar en un mortero queso, ajedrea, ruda, cilantro, apio, cebollinos, una hoja de lechuga (si se quiere), menta, tomillo, poleo, aceite y vinagre. Se debe conseguir una crema para untar sobre el pan."

* Columela nos ofrece otras versiones a esta receta en su libro De Re rustica, XII, LIX: a la misma receta se le pueden añadir frutos secos, pimienta y orégano.

OTRA VERSIÓN DEL MORETUM

"Trocear queso de oveja y mezclar con apio y cebolla. Aliñar con aceite, vinagre y garum."

PRIMA MENSA

CARNE HERVIDA

Tras hervir la carne, añadir machacados los siguientes ingredientes: pimienta, ligústico, alcaravea, apio en grano, tomillo, cebolleta, dátiles, salmuera pasada por el tamiz, amalgamar con miel y vino. Espolvorear apio fresco machacado y añadir aceite antes de servir.

LECHÓN HERVIDO

Hervir un lechón. Luego acompañar con la siguiente salsa: mezclar en un mortero pimienta, ajo, semillas de cilantro, menta y machacar todo junto. Luego poner añadirle garum con miel hasta formar una salsa ligera.

LECHÓN CON JENGIBRE

Preparar el lechón hervido, que después de asará en el horno condimentado con una mezcla de pimienta, apio picado, alcaravea, comino, mucho jengibre picado fresco. Cuando esté asado, se sirve con una salsa de piñones, dátiles, miel, vinagre y hervida en un buen caldo con mostaza.

FILETE DE AVESTRUZ A LA MOSTAZA

“Preparar una salsa con pimienta negra en grano, bayas de eneldo, tomillo, mostaza en grano, miel, vinagre, garum y aceite. Calentar esta salsa (sin que llegue a hervir) durante unos minutos.

Esta emulsión deberá cubrir los filetes de avestruz, que previamente se habrán asado o podemos utilizar esta salsa para cocer la carne en ella”

SALSA PARA UNA CARNE ESPECIAL

Mezclar pimienta, con apio picado, alcaravea, menta, hojas de laurel, yema de huevo cocido, miel, vino, vinagre, caldo y aceite de oliva. Hervir e introducir cebollino picado. Esta salsa (que debe de tener una consistencia espesa) servirá para acompañar cualquier carne hervida o asada. Esta salsa también se puede presentar con nueces picadas y piñones en remojo.

PESCADO HERVIDO CON SALSA (locusta elixa cum cuminato)

Tras hervir el pescado, machacar en el mortero: pimienta negra, ligústico (o bayas de eneldo), cilantroo, ajedrea, cebolla, una yema de huevo duro, vino de pasas, vinagre, aceite y garum, rociar el pescado.

COCHINILLO ASADO

Asar un cochinillo y condimentar con pimienta, ruda, ajedrea, cebolla, yema de huevos cocidos, garum, vino, aceite y vino aromático.

SALSA PARA EL FLAMENCO

Desplumar un flamenco, lavarlo y prepararlo para echar en la cazuela. Poner agua, sal, eneldo y un poco de vinagre. A media cocción, atar un manojo de puerros y de cilantro, dejar que hierba junto. Antes de llegar al punto de cocción, añadir defritum (mosto hervido hasta reducirlo a la mitad o a un tercio de su volumen) para que coja color. Machacar en un mortero pimienta, comino, cilantro, benjuí (o rama de vainilla, en su defecto), menta, ruda, rociar con vinagre, añadir dátiles y rociar con su propio jugo. Vaciarlo en la cacerola y envolver con almidón (o fécula para espesar la salsa). Derramar la salsa y servir. Lo mismo se hará con el papagayo”

OTRA RECETA

“Asar el ave. Machacar pimienta, ligústico (o bayas de eneldo), apio en grano, aljonjolí frito (o sésamo), perejil, menta, cebolla seca, dátiles, miel, vino, garum, vinagre, aceite y defritum, dejándolo macerar”

SECUNDA MENSA

TOSTAS DE PAN (tipo torrijas)


"Poner en leche pan. Cuando haya absorbido bien, hornear el pan durante un momento para que no se seque su interior. Sacar del horno y untar con miel mientras esté caliente, pinchar para que se empape bien. Espolvorear con pimienta y servir."

PLATO DE PERAS

“Sacar el corazón de unas peras y cocer en agua. Macerarlas con pimienta, comino, miel, garum, vino de pasas y un poco de aceite. Añadir huevos cocidos y prepararlo todo en una bandeja. Espolvorear con pimienta y servir”

FLAN (tyropatinam)

Poner leche en un plato en la cantidad proporcionada para el tamaño de éste. Amalgamar con miel. Echar 5 huevos para ½ l de leche y batirlos con la leche hasta que quede todo bien disuelto. Hornear y cuando haya cuajado, espolvorear pimienta y servir.

*Se puede servir acompañado de frutos secos.


RECETA DE MUSTACEUM, según Catón De Agricultura, CXXI:

"Haz panes de mosto [vino dulce] así. Rocía de vino dulce un modio de harina de trigo candeal: añade anís, comino, dos péndulos de manteca, una libra de queso, y ralla una vara de laurel, y cuando lo hayas amasado, pon debajo hojas de laurel. Entonces se cuece"

BEBIDAS

VINO DE MIRTO

Para acompañar el menú podemos elaborar unos días antes un vino de mirto:

“Poner a macerar los frutos triturados del mirto en vino tinto durante diecinueve días. Pasados estos días colar el vino que se servirá con miel y unas hebras de azafrán”

Diferentes maneras utilizadas por los antiguos romanos para mejorar el vino:

  • Mezclar con miel, tras echarle harina de cebada o de trigo o harina de legumbres. Esta unión proporcionaba sabor y aroma, además de ser considerada un buen reconstituyente y con uso medicinal.
  • Añadir sólo miel (mulsum). O bien miel y flores (por ejemplo, el vino de rosas o de violetas).
  • Añadir hierbas como tomillo, poleo, canela, azafrán, anís, menta,… Se obtenía un vino muy aromático que no embriagaba en exceso.
  • Mezclar con agua dulce para eliminar la aspereza del vino y aumentar su volumen. La proporción de agua sobrepasaba a la de vino (1ó 2 de vino por 5 ,4 ó 3 partes de agua). Se podía refrescar la mezcla con agua de nieve o agua fría, gracias a unos recipientes con doble cámara en los que se colocaba la nieve sin que entrara en contacto con el vino o también se podía añadir el agua directamente al vino por medio de unas cestas de tela para eliminar las posibles impurezas del agua de nieve.

VINO DE ROSAS ( Rosatum sic facies)

“Quitar la parte blanca de la extremidad de los pétalos, enfilad éstos en rosarios y ponedlos a macerar durante siete días en el vino. Pasado este tiempo, sacad las rosas del vino. Preparad de la misma manera otros collares de pétalos frescos, ponedlos a macerar siete días en el vino y luego sacar las rosas como hicisteis con las anteriores.

Haced lo mismo una tercera vez, sacad las rosas y filtrad el vino.

Cuando vayáis a beberlo, añadidle miel, procurad emplear las rosas de la mejor calidad y que no estén humedecidas por el rocío.”

RECETA DE VINO DE ROSAS SIN ROSAS (Rosatum sine rosa sic facies)

“Echar en un barril de mosto sin fermentar hojas verdes de limonero colocadas en un pequeño capazo de palma, y a los 40 días sacarlas. Cuando se necesite, añádase miel, y se puede usar como vino de rosas”.

REMEDIOS ESTOMACALES

ALGUNAS RECETAS PARA EL DOLOR DE ESTÓMAGO:

  • Es muy bueno el cuajo de los ciervos cocido con lentejas y acelgas...” (Plinio. HN. L.XXVIII, 209)
  • Cocer en agua acelgas pequeñas y puerros en conserva; colocarlos en una cazuela. Moler pimienta y comino, rociarlo con garum y vino de pasas para endulzarlo ligeramente. Ponerlo a hervir y servir después de que haya cocido”. (Apicio III.2 y ss)
  • Los membrillos son muy estomacales, asados o en infusión convienen para los dolores de estómago. También son recomendables los cocidos con miel. Los membrillos crudos o sus flores en cataplasma reestructuran el flujo de vientre, el ardor de estómago y el vómito. Las flores bebidas con vino son muy estomacales. (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Varrón nos presenta una receta para el vientre: “coger acelgas, pero negras, con sus raíces, las limpias y hervidas en vino melado con un poco de sal y aceite, o bien cocidas sólo con sal y aceite, hacen un caldo que se bebe; es todavía mejor si se cuece en él un pollo”.
  • El zumo del sicomoro o higuera silvestre cura los dolores de estómago.(Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)


PARA PURGAR EL VIENTRE:

  • “Los peces de roca son purgantes si se cuecen con eneldo, apio, puerro, coriandro, sal y aceite, (Plinio. HN. L.XXXII, 94)
  • “El caldo de pollo afloja el vientre, con mayor eficacia si es de un pollo viejo (...) también existen algunas recetas para prepararlos: es muy eficaz cocerlo con col marina, salazón de atún, alcaparras, apio, polipodio o eneldo” (Plinio. HN. L.XXIX, 80)
  • “Los que administran a agua del mar, prefieren comer después rábanos en vinagre melificado, para volver a provocar el vómito (Plinio. HN. L.XXXI,65)
  • “Coge una olla, vierte seis sextarios de agua y tira una uña de jamón. Si no tienes una uña, pon medio péndulo de jamón a trozos sin nada de grasa. Cuando ya comience a ser cocido, añade dos centros de col, dos de acelga con su raíz, un brote de podipodi [tipo de hierba] no mucho de la hierba de Mercurio, dos libras de mejillones, un pez mújol y un escorpión, seis caracoles y un puñado de lentejas. [2] Hierve todo esto hasta que mengue a tres sextarios de caldo; no pongas aceite. Tómate un sextario tibio, añade un vaso de vino de Cos; bebe, descansa; después, repite la operación, de la misma manera; después, tercera vez. Te purificarás bien. Y si quieres, además, beber vino de Cos diluido, te será posible beber. De todas estas cosas, una de las escritas, la que de ellas quieras, podrás vaciar el vientre; pero todas juntas son un buen remedio para vaciar y es agradable.” (Catón. D A. CLVI)
  • Tomillo bebido con sal y vinagre purga el estómago. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Poleo bebido con agua y vinagre calma y purga el vientre (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • El caldo de gallo viejo purga el vientre. Para elaborarlo, se sacan las vísceras y se condimenta con mucha sal. Se cuece durante varias horas. Tras enfriar este caldo, se bebe. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Toma cuatro péndulos de col muy ligera, haz tres manojos iguales y átalos. Después pon al fuego una olla con agua: cuando comience a hervir, pon durante un rato un manojo; cesará de hervir; cuando empiece de nuevo a hervir, déjalo un poco hasta que cuentes hasta cinco y retíralo. [3] Haz eso mismo con el otro manojo y con el tercero. Después sácalos, pícalos, ponlos dentro de un paño y saca el jugo, casi una hemina, dentro de tiestos; añade un grumo de sal como una alubia y comino tostado, tanto que de olor: entonces ponlo a la serena de la noche. El que lo tenga que beber que lo tome bien caliente, que beba agua con miel, sin cenar. [4] Después, por la mañana, beba el jugo y camine cuatro horas; que haga lo que tenga que hacer. Cuando se deba de acostar que vacíe el estómago. Vaciará tanta hiel y mucosidad, que el mismo se admirará de dónde sale tanto. Después, que beba una hemina o un poco más: si aún va, que coja dos porciones de harina fina, que la disuelva en agua y que beba un poco: se le interrumpirá”. (Catón. D A. CLVI)

PARA LOS ARDORES ESTOMACALES:

  • Achicoria de hojas anchas en muy estomacal y refrescante. Si se toman cocidas con vinagre restriñen el vientre y alivian los ardores. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • El zumo de regaliz, reposado bajo la lengua evita el ardor de estómago. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • El caldo de pollo se administra para los ardores de estómago (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)


PARA LAS FLATULENCIAS:

  • Mezclar dos onzas de comino, una onza de jengibre, una onza de ruda, dátiles picados, una onza de pimienta y nueve onzas de miel. Combinar todos los ingredientes con un poco de vinagre y mezclar bien. Tomar media cucharadita después de la cena o cuando haya comido lechuga, entonces estará listo para el banquete de Apicio.”
  • La granada es muy amiga del estómago. La dulce alivia las flatulencias y la agria elimina el ardor de estómago, aunque su sabor es muy desagradable. Si se seca la semilla al sol y se cuece se obtiene un bebedizo muy satisfactorio para el vientre. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Manzanilla bebida alivia las flatulencias. Se pueden ingerir con una mezcla de vino y miel. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • En el libro III.XVIII, Apicio presenta una receta para la digestión, el flato y para que las lechugas no sienten mal: dos onzas de comino, una de jengibre, una de ruda fresca, doce escrúpulos de dátiles grasos, una onza de pimienta, nueve de miel: el comino podrá ser de Etiopía, Siria o Libia. Machacas el comino y lo viertes en el vinagre. Después de haberlo dejado secar, lo mezclas todo con miel. En caso de necesidad mezclas media cucharita de vinagre y un poco de garum o bien tomas media cucharada después de la comida.
  • Apicio en I.XVIII nos muestra dos recetas del oxygarum (garum rebajado con vinagre.) que tendría un uso medicinal para facilitar la digestión. Media onza de pimienta, tres escrúpulos de sésil galo, seis de cardamomo, seis de comino, uno de hoja de nardo y seis de menta seca: moler, tamizar y ligar con miel. Para servir añadirle garum y vinagre.
  • Otra receta: una onza de pimienta, una de perejil, una de alcaravea, una de aligustre; ligar con miel. Para servir, añadir garum y vinagre.


PARA LOS RETORTIJONES DE TRIPA:

  • Se ha de macerar col en agua; cuando esté reblandecida, ponla dentro de agua caliente, cuécela y escurre el agua; entonces añade sal, un poco de comino, ponle flor de harina y adereza todo con aceite. Después cuécelo todo, ponlo dentro de un plato para que se enfríe: el que quiera comer que coma.” (Catón. De agricultura, CLVI)
  • La raíz de la osagra hervida con aguamiel se muy buena para los retortijones de tripa. (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Las nueces quemadas con su cáscara se aplican sobre el ombligo para los retortijones (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • El astrágalo de cerdo, quemado hasta cambiar de negro a blanco, majado y bebido elimina los retortijones de tripa. (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Los higos secos majados con nitro y con simiente de alazor y bebidos son buenos para ablandar el vientre. Si se les añade ruda se alivian los retortijones de tripa (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Mijo tostado y aplicado en caliente como cataplasma repara los retortijones de vientre. (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Pimienta bebida con hojas tiernas de laurel alivia los retortijones de tripa(Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Cebolla triturada con ocho partes de sal tostada en ayunas, una o dos cucharadas ablanda el vientre. Con miel asienta el estómago y evita los retortijones. (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • La cabellera y el fruto del eneldo mitigan los retortijones de tripa, calma el dolor de vientre y los vómitos. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Las infusiones de poleo, mejorana, eneldo y perejil alivian los retortijones. (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Comino es útil para retortijones o flatulencias. También se puede tomar cocido con aceite y aplicado como cataplasma con harina de cebada. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)


PARA RESTAURAR EL VIENTRE

  • El fruto seco de la rosa de mosqueta hervido en vino, restaura el vientre (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Las cabezas de las rosas bebidas tras ser hervidas, restauran el vientre. (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • El zumo de la acacia restaura el vientre (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • El caldo de las almejas es bueno para el vientre. Mejor si se toma con vino. (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales)
  • Las infusiones de hinojo, menta, ruda, y anís restauran el vientre (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Hisopo en infusión con ojimiel (dos partes de miel y una de vinagre, hasta que tengan punto de jarabe) es buena para el estómago. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • La decocción de la palma bebida es conveniente para el flujo del vientre. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • El zumo de mirtos verdes exprimidos es eficaz para el vientre, se puede mezclar con vino viejo o agua de lluvia. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Los melocotones y los nísperos sientan bien al estómago, principalmente cocidos, aunque mejores son los albaricoques cocidos. Las peras hervidas relajan el vientre y estriñen. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Albahaca como condimento es emoliente del vientre, pero cuidado con su abuso pues engendra gusanos. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Jengibre como condimento es calmante del estómago. Tiene los mismos efectos que la pimienta. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • Lenteja con su piel restablece el estómago. Si se cuece con endivias, achicoria, acelga, mirto, cáscara de granada, nísperos, membrillo o peras, es muy buena para el vientre. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)
  • La harina de cebada y de avena elaborada en gachas son muy buenas para el estómago. (Dioscórides. Remedios y plantas medicinales)

HIGOS

  • LAXANTE: “El higo posee unos componentes viscosos, dulces y ligeramente nitrosos, propios de los líquidos, y procura una deposición de un tirón floja, rápida y sin mucho dolor”(Filótimo, Sobre la alimentación, III, 11)
  • EXPECTORANTE Y MUCOLÍTICO: “Los higos secos son nutritivos, caloríficos, provocan sed, son laxantes del vientre, adecuados para la garganta, la tráquea,…para los asmáticos. Son convenientes para la tos antigua y contra las enfermedades crónicas de los pulmones,… maduran las hinchazones de los ganglios” (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales, I, 128,1 y ss)
  • DERMATOLÓGICO: “Sanan las llagas de difícil curación en las piernas,…curan los sabañones,…purifica las excrecencias de la carúncula lagrimal,...es ulcerante de cuerpos,…ablandan los callos,…elimina las verrugas,…curan la caspa, las llagas” (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales, I, 128, 2 y ss)
  • ANTICOAGULANTE: “Se da a beber contra la coagulación de la sangre, contusiones, roturas internas y espasmos” (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales, I, 128,7)
  • OTROS USOS: “Sanan los zumbidos de oídos y cosquilleo,…, relajante de la matriz,…muy útil para las caries,…convenientes para mordeduras,…restablecer los huesos, para los afectados de gangrena, para fístulas cavernosas y grandes” (Dioscórides, Plantas y remedios medicinales, I, 128, 3 y ss)

N.B: Las recetas que se ofrecen se basan en fuentes clásicas, pero es necesario resaltar que algunas de ellas han sido adaptadas para poder elaborarlas en el aula con el alumnado.

DESDE DE RE COQUINARIA DAROS LAS GRACIAS A TOD@S POR ESTAR AHÍ Y POR VUESTRAS MUESTRAS DE AMISTAD Y CARIÑO.

A SU VEZ TRANSMITIROS LOS MAYORES DESEOS DE FELICIDAD EN ESTOS DÍAS Y QUE EL AÑO 2008 VENGA CARGADO DE PAZ, SALUD Y AMOR.

Plurimam Salutem, amici et amicae!!

sábado, 15 de diciembre de 2007

CERVISIA


Cuando pensamos en el mundo clásico raras veces imaginamos a los antiguos griegos o romanos bebiendo cerveza. Es algo comprensible, pues la bebida por excelencia era el vino, pero eso no indica que fuera la única.

La cerveza es una de las bebidas más antiguas de la historia y se puede afirmar que nació conjuntamente con los cereales.

Así pues, cuando el hombre aprendió a trabajar los cereales, sólo tuvo que dejar fermentar la harina con una poca cantidad de agua para conseguir la cerveza.

Era un producto al que podía acceder toda la población y del que se podía sacar mucho partido, pues con una pequeña cantidad se podían beneficiar muchos.

A su vez, al tratarse de una bebida fermentada y con alcohol, el agua utilizada para su fermentación se descontaminaba y quedaba libre de gérmenes.

Resulta curioso saber que en Egipto era la bebida más servida y que debía consumirse con una caña (quizá de ahí venga su otra denominación) para no ingerir los restos de pan que quedaban. Se tomaba mezclada con vino, agua, hidromiel o perfumada con canela, dátiles, etc. Era considerado un alimento sagrado y ofrendado a los dioses.

Ya en Grecia y Roma, su consumo estaba atestiguado entre las clases sociales más bajas.

En el mundo romano el precio era insignificante, por lo que podía ser adquirida por personas con pocos ingresos. Según el Edicto de Diocleciano, gracias al que podemos conocer los precios de diferentes productos romanos, la cervisia, costaba la mitad que el vino; sabemos que medio litro de vino y un pan costaba un as.

La elaboraban con agua y cereales como cebada, trigo, centeno o mijo, por lo que los griegos le dieron diferentes nombres según el cereal que sirviera como materia prima: al vino de cebada pînon” o “zythos" (de origen egipcio); "bryton" si era de centeno; de mijoparabíe”; “rhizôn” si estaba elaborada con raíces de cereales. (Helénico, Fundaciones, FGrH 4, fr 66). Se tomaba siempre caliente.

Tenía un uso medicinal: “La cerveza (sitos) se hace de cebada. Es diurética y ataca a los riñones y a los nervios, y principalmente es dañosa de las meninges, y flatulenta, generadora de cacoquimia y creadora de elefantiasis. El marfil, remojado en ella, se vuelve fácil de tratar” (Dioscórides, II, 87)

Era considerada por los romanos una bebida de incivilizados, pues gracias a los galos que eran grandes consumidores, tuvieron conocimiento de ella.

La etimología de la palabra cerveza en las lenguas europeas resulta muy curiosa:

  • Lexema galo, cervesia, de donde cerveja (portugués), cerveza (español) y cervoise (francés)
  • Lexema anglosajón, ealu, de donde ale (inglés) o öl (sueco)
  • Lexema neerlandés, bier, de donde beer (inglés), bier (alemán), bière (francés) o birra (italiano)

Para finalizar, comentar que existía la creencia, según Aristóteles, Sobre la embriaguez, que caen de espalda quienes beben vino de cebada llamada pînon:

"Parece suceder algo peculiar con las bebidas de cebada, el llamado pînon. En efecto quienes se emborrachan con otras bebidas se caen para todas partes, hacia la izquierda, hacia la derecha, de frente, boca arriba. Los que beben pînon, en cambio, son los únicos que se caen hacia atrás y boca arriba" (Ateneo, X, 453)


Original esta teoría.

Plurimam salutem!

*Fotografías propias


domingo, 9 de diciembre de 2007

INSTRUMENTA- CAPITULUM OCTAVUM

SYNTHESIS


En los banquetes romanos se acostumbraba a utilizar una prenda especial llamada synthesis. Consistía en una toga pequeña de ligera muselina y de color oscuro, que servía para no ensuciarse la túnica cuando se recostaban en los lechos del triclinium.

Esta prenda tenía muchas utilidades, pues servía para lavarse los dedos, sucios por comer con ellos los alimentos ya cortados, para secarse el sudor cuando la temperatura subía por el consumo de vino y calorías que proporcionaban los platos servidos e incluso para sonarse, si la ocasión lo requería.

Los invitados, al llegar a casa del anfitrión del banquete, se desprendían de su incómoda toga, se descalzaban y recibían un baño de pies. Los esclavos de la casa les entregaban la synthesis que colocaban sobre la túnica y, con una libertad mayor de movimientos, pasaban al triclinium donde tomaban los puestos que se les otorgaban.

Era frecuente que el anfitrión de un banquete regalara la synthesis como recuerdo de esa comida.

Las fuentes clásicas nos indican que era frecuente cambiarla a lo largo del banquete, entre plato y plato.
Marcial, Epigramas, V, 79:

“Once veces te levantas en la misma comida y otras tantas mudas tu ropa de banquete (synthesis); temes que el sudor le impregne los vestidos y que al pegarse a tu cuerpo una leve corriente de aire dañe los abiertos poros de tu piel. ¿Cómo es entonces que, cuando ceno contigo, Zoilo, no sudo?, pues porque sólo tengo una muda y hago por sentir mucho fresco.”

Plurimam salutem!

*Fotografías propias




sábado, 1 de diciembre de 2007

GUSTO Y SABOR


Cuando se trabaja en el aula la unidad de la cocina romana antigua, el alumnado muestra un gran interés por tema, tanto por las explicaciones teóricas, como por la parte práctica, en la que pueden manipular, jugar a hacer cocinitas y recordar tiempos de la infancia.

Cuando ya tienen sus platos elaborados, siempre con gran esmero, sienten cierta reticencia a probarlos y es frecuente escuchar las frases: ¿a qué sabe?, ¿a ti te gusta?, ¿los romanos comían esto y les gustaba? o ¡está bueno!

En ese momento concreto, es difícil comentar estas cuestiones, pero sería interesante buscar un momento para reflexionar al respecto.

Evidentemente, el gusto de una cultura por un tipo de alimentación es una sensación que se adquiere, que evoluciona con el paso del tiempo y que cambia según el pueblo, por lo que resulta casi imposible poder reconstruir el gusto alimentario de civilizaciones ya perdidas en el tiempo.

Pero el gusto, no sólo es esa sensación individual que nos proporciona la lengua y el paladar, por la que podemos afirmar si su sabor nos agrada o no, sino también es la experiencia vinculada al saber, más que al sabor, por el que podemos afirmar si un alimento nos causa satisfacción.

Así pues, mientras que el gusto como sabor depende de la parte física (lengua y paladar), el gusto como saber depende de la parte psíquica (mente-cerebro) que reconoce ese sabor como aprendido y puede realizar una valoración buena o mala.

Este gusto, educado poco a poco y en un contexto cultural e histórico, es producto de la tradición, de la disponibilidad de un alimento u otro, de la economía, etc.

Se comprende fácilmente el gusto de las civilizaciones antiguas por los cereales, legumbres, frutas, verduras, garum, huevos, lácteos, vino, miel, vinagre, especias,…todos estos productos eran de fácil disponibilidad, imprescindibles para la conservación e incluso, la mayoría de las veces, la necesidad era la que determinaba el consumo de un producto u otro.

Tras esta diferenciación entre tipos de gustos, podemos decir que el gusto, además de ser individual, se debe educar y con el aprendizaje, desde pequeños, nuestro cerebro reconoce un sabor aunque esté configurado de otra manera, pero el gusto primigenio y asimilado está ahí.

Así pues, la comida romana antigua presenta sabores reconocibles si nos han enseñado a descubrirlos, quizá su apariencia y combinación es diferente, pero el gusto como saber y conocimiento está patente.

Animaos a experimentar con nuevos sabores, vuestro gusto os lo agradecerá.

Plurimam Salutem!

*Fotografías propias