sábado, 15 de marzo de 2008

CUNICULUS


Con la llegada de la Semana Santa es costumbre regalar un conejo de chocolate, principalmente en los países anglosajones y en particular, en Alemania.
La mañana de Pascua los niños buscan los regalos que el conejo de Pascua ha dejado escondidos en cualquier lugar de la casa. Los regalos suelen ser chuches, huevos y conejitos de chocolate.

Esta costumbre ya se empieza a ver en los escaparates de nuestras pastelerías, conjuntamente con el huevo de Pascua.
Ambas tradiciones simbolizan la fertilidad y el nacimiento de una nueva estación.

Esta unión del conejo con la fertilidad ya era comentada por lo antiguos romanos, así pues, dediquémosle un artículo al conejito de Pascua, para que la prosperidad nos sea propicia a tod@s.

La primera información que tenemos del conejo nos la proporciona Polibio, XII, 3, 10:


Visto de lejos se asemeja a una liebre pequeña, pero si se toma en las manos se ve que la diferencia es notable, tanto por su figura como por su alimentación; vive la mayor parte del tiempo bajo tierra.”



También Elíano, XIII, 15 nos habla sobre esta especie parecida a la liebre:Existe otra especie distinta de la liebre, de complexión pequeña, y que no crece más. Su nombre es conejo. No soy inventor de nuevos nombres, razón por la cual en esta historia conservo también la denominación de origen que le pusieron los íberos de Hesperia, entre quienes se cría y es abundante. Pues bien, su color, a diferencia del de las otras especies, es negro y tiene un rabo pequeño, pero en lo demás, allá se va con las otras especies antes mencionadas. Bueno, difiere también en el tamaño de la cabeza, pues la de éste es más pequeña y es una cosa tremenda la poca carne que tiene en ella, y es más corta. Es más lascivo que las restantes liebres..., por lo que se solivianta y enloquece cuando anda tras la hembra".


Las fuentes clásicas nos muestran claramente la concepción de estos animales en el mundo clásico y la procedencia de su nombre. Así pues, recibió el nombre de Oryctolagus cuniculus de los íberos de Hispania: kyniklos (kΰνιkλoς), que después derivó a la palabra latina cuniculus, y de ahí a otras lenguas:


Italiano- coniglio


Portugués -coelho


Francés -conin y conil


Inglés -cony, coney además de rabbit.


Alemán –kaninchen




En la obra de Polibio ya se encuentra el término kunikloj, para conejo, de él lo toman Galeno kounikouloj y Erotiano kouni/kloun.


También Varrón, Agr. III, 12, 6, hace mención a su procedencia y su nombre. Lo más curioso de su narración es la interpretación que hace a su apelativo:


“La tercera casta (de conejos) es la que nace en Hispania, parecida a nuestra liebre, pero más pequeña y que llaman conejo. […] A los conejos se les llama así porque suelen hacer “cuniculi” es decir, “galerías subterráneas” debajo de la tierra, donde se esconden en los campos.


Esta habilidad para hacer túneles fue copiada por los hombres para excavar las minas, conclusión que se puede extraer al leer a Marcial, Epig. XIII, 60:

“El conejo se regocija en cuevas que él hace: mostró a sus enemigos secretos caminos”.

Una de las características de los conejos es su abundancia y su fecundidad:


Heródoto, III, 108


“Los animales que son feroces y dañinos tienen una capacidad de reproducción más limitada. Por ejemplo, la liebre (y el conejo) son cazados por todos, animales, volátiles y hombres; precisamente por ello son más fecundos”.


Sólo ella, de entre todos los animales, concibe un segundo fruto en la medre preñada. Los primeros gazapos son peludos ya en el vientre de la madre; los segundos, por el contrario, son pelados. Porque los primeros han llegado a la matriz y los otros acaban de ser concebidos”



Plinio, X, 179: Paren todos los meses e incluso tiene una superfetación, como las liebres (y conejos). Pueden quedar cubiertas nada más parir; conciben aunque estén amamantando las crías, pero paren cachorros ciegos”


“La naturaleza benigna en esto ha hecho fecundos a los animales inofensivos y comestibles. La liebre y el conejo que hacen para ser presas de todos, es el único animal que tiene superfetación, cría a uno, llevando a la vez en el útero a otro vestido con pelo, a otro desnudo y a otro que acaba de engendrar. También se ha intentado hacer trajes con pelo de conejo y liebre, que resulta de tacto no tan suave como sobre su piel y se rompen pronto por la escasa longitud del pelo” (Plinio VIII, 219)


Resulta paradójico que esta abundancia haya sido motivo de preocupación y desequilibrio en algunos momentos de la historia pues arrasaban las cosechas ya que se alimentación es básicamente de raíces y semillas:

“Hay también testimonios igualmente famosos de calamidades causadas por despreciar a los animales. Varrón afirma que una ciudad en Hispania fue minada por los conejos” (Plinio, VIII, 104)


Estrabón, "Es muy grande también el número de ganado y de la caza. Gran ventaja es que faltan animales dañinos. Sólo los conejos abundan y hacen mucho daño a plantas y sembrados, comiendo las raíces".


Para poder solucionar el problema de superpoblación tuvieron que acudir a la naturaleza animal, pues la naturaleza militar no pudo con ellos:


“Se sabe que los habitantes de Baleares han pedido auxilio militar al Divino Augusto contra la abundancia de conejos. Grande es la estima del hurón en la caza de estos animales; lo meten en las galerías de los conejos, que tienen muchas entradas en la tierra- de ahí el nombre del animal- y a los que ha expulsado así los atrapan arriba”. (Plinio VIII, 218)


“Son de las especies de las liebres también los que Hispania llama conejos, de fecundidad inacabable y que causan hambre en las islas Baleares al devastar las cosechas. Las crías sacadas de su vientre o quitadas de sus mamas, sin limpiarles las entrañas, se consideran la comida más deliciosa; los llaman laurices.” (Plinio, VIII, 217)

Eran tan frecuentes en Iberia que sabemos con el emperador Adriano se acuñaron monedas con el anverso del emperador y en el reverso un conejo, por lo que Hispania se ganó el apelativo de “Celtiberia cuniculosa”.


El conejo no sólo era conocido en Hispania, sino también el norte de África, sur de la Provenza, islas Baleares, Córcega y Cerdeña. Así, el filósofo Posidonio en Hª afirma: “También nosotros hemos visto muchos en la travesía desde Dicearquia [Pozzuoli hoy en día] a Nápoles. En efecto hay una isla no muy distante de la tierra firme, habitada por muy poca gente, pero que tiene muchos conejos”

Resulta curioso encontrar citas como ésta: “Con frecuencia se encuentran entrañas dobles en los conejos de la Bética (Plinio XI, 196). También Teopompo en el libro XX de sus Hª habla la existencia de conejos con dos hígados.


El conejo en la cocina romana era un animal muy apreciado, pues era una gran fuente de proteínas. Por las recetas de Apicio sabemos que se cocinaban en salsa o ahumados. En un principio no se criaban en cautividad.




RECETAS PARA PREPARAR CUNICULI




CONEJO O LIEBRE SAZONADA


“Cocer previamente la carne con agua; luego colocarla con un recipiente con aceite y meter al horno. Casi en su punto de cocción se cambiará el aceite para cubrirla con la salsa siguiente: pimienta, ajedrea, cebolla, ruda, apio en grano, garum, benjuí (o bayas de enebro), vino y un poco de aceite. De vez en cuando darle la vuelta y acabar la cocción con esta salsa


CONEJO O LIEBRE RELLENA



“Coger unos piñones, almendras, nueces o bellotas troceadas, granos enteros de pimienta y trozos de carne de liebre o conejo. Ligarlos con huevos batidos, envolver en un redaño y meterlo en el horno. A continuación hacer una salsa con ruda, bastante pimienta, cebolla, ajedrea, dátiles, garum y vino aromatizado. Dejar hervir durante largo tiempo hasta que espese y echar después encima de la carne. Antes de servirla deberá macerar con garum, pimienta y benjuí (o bayas de enebro)”

CONEJO O LIEBRE EN SU JUGO


“Deshuesar el conejo o la liebre, limpiarla bien y ponerla en una cazuela. Echar aceite, garum, caldo, un manojo de puerros, cilantro y eneldo. Durante la cocción, machacar en un mortero pimienta, ligústico (o ajos y perejil), comino, cilantro en grano, benjuí (o bayas de enebro), cebolla seca, menta, ruda, apio en grano, rociar con garum, añadir miel, jugo del caldo y amalgamar con vino aromático y vinagre. Dejar hervir. Cuando esté, envolver con almidón. Sacar el conejo o la liebre, cubrirla con salsa, espolvorear pimienta y servir”

CONEJO O LIEBRE COCIDA


“Colocar el conejo o la liebre en una bandeja y echar en ella aceite, garum, vinagre, vino de pasas, cebolla troceada, ruda fresca y tomillo triturado. Se servirá así”


Terminar con la frase de Varrón, III, 12:

"Cuniculus in Hispania nascitur, quod sub terra

cuniculos ipsi facere solent"


FELICES PASCUAS A TOD@S.


Plurimam salutem!

*Fotografías propias






sábado, 8 de marzo de 2008

DIES MULIERIS, LAS MUJERES Y SU RELACIÓN CON EL VINO


Coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, vamos a dedicar este artículo a las mujeres y el vino en el mundo antiguo.

Sabemos por las fuentes clásicas que la relación de la mujer con el vino es diferente en el mundo griego y en el romano.

A las mujeres griegas se las tilda de aficionadas al vino:

“Al aúreo Dioniso hizo donación Cleo,

después de habérsela ceñido, de esta túnica azafranada,

porque destacaba en los banquetes. En beber lo mismo

ningún ser humano rivalizó con ella nunca jamás”

(Epigramas, Faleco)

Por el contrario, al sexo femenino en la antigua Roma se les vetó su consumo:

“Entre los romanos, como dice Polibio en el libro sexto, se prohíbe a las mujeres beber vino; ellas beben el llamado “passos”, elaborado con pasas, parecido al vino dulce que se bebe en Egóstones y al vino de Creta; por esto, cuando la sed las abrasa, toman este sucedáneo. Y es imposible que pase desapercibida la mujer que ha tomado vino: en primer lugar, nunca disponen de él, y además, debe besar a sus padres, a sus suegros y aún a sus sobrinos, y esto cada día, en el mismo instante que los ve por primera vez. Asimismo al no saber con quién conversará, con quiénes se encontrará, toma sus precauciones, porque la cosa, sólo con que haya probado un poco de vino, no necesita acusación ante el juez

(Polibio, VI, 11 a y Ateneo X, 56)

En la misma línea habla Plinio, XIV, 89; a las mujeres se le prohíbe el consumo de vino, salvo a las mujeres ancianas. Plinio incluso cita que un ciudadano romano, I. Metenio, mató a bastonazos su esposa por haber tomado vino.

Es muy curioso el control sobre la mujer con el “ius osculi”, la prueba del beso, que nos menciona Polibio para cerciorarse que realmente una mujer no ha tomado vino. Aquella mujer que entra en el mundo del vino, terreno reservado al sexo masculino, deja de ser una mujer decente, una mujer íntegra, que reúne todos las virtudes que caracterizan a una matrona, la sumisión, la castidad y la honradez.

Así pues, a la mujer romana se le prohibía no sólo beberlo, sino también servirlo, guardarlo e incluso, llevar a cabo su administración en la despensa, tarea realizada por el pater familias.

Pero, ¿cuál sería la explicación de este hecho?

Existía una ley que prohibía el consumo de vino por parte de las mujeres, así en Alcito de Sicilia podemos encontrar una explicación, en su libro Italia, de por qué la mujer en Italia no puede beber vino:

“Cierta vez que Heracles se encontraba en la región de Crotona, llegó sediento a una casa que había junto al camino, se acercó y pidió allí de beber. Mas dio la casualidad que la mujer del propietario de la casa había abierto a escondidas una tinaja de vino, así que le dijo a su marido que haría una cosa terrible si la abría por un extranjero, y le instó a darle agua. Heracles, a su vez, que estaba de pie a la puerta y había escuchado la conversación, elogió mucho al marido de aquella, el cual le rogó que pasara y le echase un vistazo a la tinaja. Y cuando entró el hombre, se encontró con que la tinaja se había convertido en piedra. Y este episodio es todavía hoy una señal, entre [laguna en el texto] todas las mujeres de la región, de que supone un deshonor beber vino, por el susodicho motivo”

El origen de esta prohibición tendría varias explicaciones:

  • Los efectos que provoca el consumo de vino: promiscuidad, rebeldía, hablar más de la cuenta, libertinaje, en conclusión, pérdida de control individual y pérdida, a su vez, del control de la esposa por parte del marido.

“El vino hasta a los sensatos los induce a cometer insensateces”

(Esténelo I,32)

Así pues, esa subordinación y sumisión de la mujer al hombre se vería truncada. Al mismo tiempo, la mujer, accediendo al mundo del vino, se encontraría en plano de igualdad con el hombre. Por tanto, suponía un temor masculino:

"Revisad las leyes relativas a las mujeres con las que vuestros antepasados sujetaron las libertades de las mismas y mediante las cuales las sometieron a los maridos. Y aun cuando estando delimitadas por todas estas prohibiciones, apenas las podéis dominar. ¿Qué ocurriría si les permitierais alterar esas leyes una a una, desarticularlas y, en fin, que se igualasen a sus maridos? ¿Creéis que podríais resistirlas? En cuanto comiencen a ser iguales serán superiores".

(T.Livio III)

  • Una de las creencias sobre los efectos que producía el consumo de vino era el aborto, de manera que, si la única misión de la mujer en la vida era la procreación en el marco del matrimonio, ésta peligraba con el consumo del mismo.

“Se hace también un vino abortivo: en las vides cultivadas se planta al lado del eléboro o el cohombrillo amargo o la escamonea, de los que la uva recibe la virtud. Y el vino que se hace de tal uva es abortivo. Se administra en ayunas a las mujeres tras el vómito, la cantidad de un cíato aguado”

(Dioscórides, V, 67)

  • Como ya vimos en el artículo sobre el néctar, ambrosía y amor, el vino era uno de los componentes con los que, supuestamente, se podría elaborar el néctar y la ambrosía que proporcionaba la inmortalidad y la eterna juventud, unos elementos vinculados con las divinidades, así pues, su consumo acercaba al mortal a los inmortales. Esta proximidad sólo era permitida al sexo masculino, pues el pater familias es el único que tenía el derecho, ante el altar del hogar, a hacer las libaciones de vino puro a los dioses.

Terminar diciendo que muchas cosas han cambiado para la mujer, aunque todavía hay mucho que conquistar, esperemos que se cumpla el deseo de estos versos:


“¡Ojalá me sea dado, mientras tú conservas la vida, hija,

morir después de beber el vino de la libertad”

FELIX DIES MULIERIS


Plurimam salutem!

*Fotografías propias
excepto la última imagen que ha sido tomada de:
http://romanpresentations.blogspot.com/


sábado, 1 de marzo de 2008

DE COCINA CON LOS ROMANOS

Para aquel o aquella que tiene gusto por cocinar, no hay nada más gratificante que ponerse ante los pucheros, pero, si además de cocinar, quiere sorprender, qué mejor que acudir a los clásicos; así pues, si quieres hacer prácticas de cocina romana antigua, he aquí unas recetas de Apicio con las que seguro que sorprendes a tus invitados.

POTAJE (Betas minutas)

Cocer en agua acelgas troceadas y puerros frescos, cuando ya estén cocidos, añadir pimienta, comino, rociar con garum y vino de pasas para endulzarlo. Dejar que hierva y servir.

PATINA DE ESPÁRRAGOS (patina de asparagis)

Colocar en un mortero las puntas de los espárragos que normalmente se quitan, se trituran, se vierte por encima vino y se tamiza. Moler pimienta, ligústico (bayas de enebro, cilantro verde, ajedrea, cebolla, vino, garum y aceite. Pasar el puré a una cazuela engrasada y si se quiere añadir huevos para ligarla mezcla. Al servir, espolvorear con pimienta.

HUEVOS REVUELTOS (in ovis apalis)

Mezclar los huevos con pimienta, ligústico y piñones. Rociar con miel, vinagre, garum y amalgamar.


MEJILLONES (In metulis)

Limpiar y lavar los mejillones; cortar dos puerros en rodajas finas, rehogarlos con aceite. Añadir un vaso de vino, una cucharada de garum y un poco de cominos. Cocer en esta salsa los mejillones hasta que se abran.

TORTILLA DE LECHE (ova spongia ex lacte)

Batir 4 huevos, mezclar bien con ¼ l de leche y 25 gr de aceite hasta que quede disuelto. Poner aceite (poca cantidad) en una sartén pequeña y echar el preparado cuando esté caliente. En el momento que esté cocido por una parte, darle la vuelta, untar con miel, espolvorear con pimienta y servir.

DULCES CON PIMIENTA (dulcia piperota)

Mezclar miel, vino puro, vino de pasas y ruda. Añadir piñones, nueces y espelta cocida con agua. Finalmente, echar nueces cortadas y avellanas tostadas.

Prosit, buen provecho

Plurimam salutem!

*Fotografías propias



sábado, 23 de febrero de 2008

IENTACULUM

Hace un tiempo insertamos un video para realizar una receta de pescado. Esta vez, gracias a nuestra amiga Amparo podremos disfrutar de un buen desayuno: OVA FRICTA.





Pese a ser unos huevos fritos, parece que saben mejor si nos lo cuentan en latín.

Plurimam salutem!

viernes, 15 de febrero de 2008

NÉCTAR, AMBROSÍA Y AMOR





Muchas bebidas han sido comparadas con el néctar que bebían los dioses inmortales en las alturas del Olimpo, pero qué podría superar al amor como néctar de nuestras almas.

Son frecuentes los versos en los que al hablar de amor se utilizan los términos néctar y ambrosía, pero qué eran en realidad estos elementos.



Si tomamos como punto de partida las fuentes clásicas encontramos dos usos muy diferentes de estos términos:


  • Como ungüento, utilizado para ungir el cuerpo de los muertos, preservándolos así de la descomposición:
Tetis- “Yo procuraré apartar los importunos enjambres de moscas, que se ceban en la carne de los varones muertos en la guerra. Y aunque estuviera tendido un año entero, su cuerpo se conservaría igual que ahora e incluso mejor. […] Dicho esto, infundiéndole fortaleza y audacia, y echó unas gotas de ambrosía y de rojo néctar en la nariz de Patroclo para que el cuerpo se hiciera incorruptible(Homero, Il. XIX, 39)

Según Dioscórides III, 114 y Plinio XXVII la ambrosía era una planta de un tamaño pequeño,como tres palmos de alta, con las hojas junto a la base del tallo”. Sus virtudes son las siguientes:astringente de acumulación de humores y disipante, si se aplica en cataplasma”.


  • Como alimento de los dioses que les proporcionaba la inmortalidad y les salvaguardaba de la vejez:

“Sentados en el áureo pavimento junto a Zeus, los dioses celebraban consejo. La venerable Hebe escanciaba néctar y ellos recibían sucesivamente la copa de oro” (Homero, Il. IV,

Cabe destacar que su empleo tanto como ungüento como alimento produce el mismo efecto, la “inmortalidad” y la “eterna juventud”.

Estas cualidades las encontramos implícitas en la etimología de ambas palabras.


En indoeuropeo existían las raíces *mer- y *nek vinculadas a la muerte; *nek- para designar la muerte inesperada y *mer- para la muerte natural. Estas raíces las podemos encontrar en las palabras NÉCTAR (*nek-) y AMBROSÍA (*mer-).


NÉCTAR, son varias las opciones etimológicas que se dan para explicar esta palabra:


Del término griego “neótes” que significa “juventud”.


De la ya comentada raíz indoeuropea para la palabra “muerte”.


AMBROSÍA, sería el sustantivo negativo del término griego βροtós que significa “mortal”, de manera que con la partícula negativa an- pasaría a ser “inmortal o que proporciona inmortalidad”.


Es muy frecuente encontrar en las fuentes clásicas la idea de proporcionar la inmortalidad y a su vez, la juventud eterna:


“La que hiere a los ciervos que con los dardos goza, con gran facilidad, la salvó y ambrosía encantadora vertió desde su cabeza para que su cuerpo permaneciese incólume, inmortal y libre de vejez”
(Hesíodo, 23 a.)

En esta misma línea encontramos los versos de Píndaro, 9, 62-64: “Y sobre sus rodillas,…néctar y ambrosía verterán y lo harán inmortal


Se cree que el néctar era la bebida, la parte líquida, y la ambrosía la comida, la parte sólida, aunque hay que comentar que en las fuentes esta distinción no está tan clara, pues en algunas obras su uso es al revés, néctar comida y ambrosía bebida.


Ateneo en Banquete de los eruditos, II, 39, recoge los diferentes usos que se hace de estos manjares divinos:

NÉCTAR COMO COMIDA

“Sé que Anaxándrides dice que el néctar no es la bebida, sino alimento de los dioses [PCG II, fr 58]:


El néctar como, amasándolo bien,

y bebo ambrosía en cantidad; a Zeus

sirvo la mesa, y ufano estoy de charlar

a cada momento con Hera, y sentarme junto a Ciprés”


Almán [, fr, 42] afirma también que los dioses “comen el néctar” y Safo dice [PLF 141]:


“Se había mezclado una cratera

de ambrosía,

y Hermes tomó un jarro

para escanciar vino a los dioses”



NÉCTAR COMO BEBIDA


“En cambio, Homero conoce el néctar como bebida de los dioses: “Iris se quedó suelto de los caballos y desde el coche, y antes de ellos emitidos ambrosía para comer." (Homero, Il, 369)


Esto nos lleva a pensar que ambos términos funcionan a la par, uno no se comprende sin el otro y viceversa, es decir, se complementan.


Algunos autores han considerado que estos términos podrían designar a la miel, pues era muy apreciada en la antigüedad y se creía un regalo de los dioses. Por ello se tenía por costumbre ofrendar a los dioses miel por creer que este era el néctar con el que se alimentaban.


“Íbico asegura que la ambrosía tiene nueve veces más dulzura que la miel” (Ateneo, II, 39)


No obstante, debemos tener en mente que tanto la ambrosía como el néctar están destinados a los dioses y no a los mortales, pues sabemos que se castigaba a aquellos mortales que pretendían privar de estos manjares a las divinidades, como es el caso de Tántalo, que fue condenado a no poder conseguir los alimentos que estaban a su alcance.


Los dioses, gracias al consumo de estos elementos, se caracterizaban por tener una sangre incolora, llamada en griego “icor”. Esta sangre era muy peligrosa para el mortal que entrara en contacto con ella, pues la muerte sería inmediata para su persona:


“Emergió la sangre divina, o por mejor decir, el icor; que tal es lo que tienen los venerables dioses, pues no comen pan ni beben vino negro, y por esto carecen de sangre y son llamados inmortales.”

(Homero. Il.V.339-342)

RECETAS DEL NÉCTAR Y LA AMBROSÍA


Según Ateneo II, 38 f: “algunos pueblos en los alrededores del Olimpo de Lidia preparan el llamado néctar, uniendo en una mezcla homogénea vino y panales de miel y las más olorosas flores”


Para elaborar el néctar, por tanto, habría que mezclar vino, miel y frutas. Para la ambrosía la receta sería unas gachas cocinadas con miel, fruta, aceite, queso, cebada y agua.


Coincidiendo con la festividad del día de los enamorados, esperemos que el néctar o la ambrosía os proporcionen un amor inmortal:


“En el cristal de tu divina mano
de Amor bebí el dulcísimo veneno,
néctar ardiente que me abrasa el seno,
y templar con la ausencia pensé en vano”



(Góngora, En el cristal de tu divina mano)


Plurimam Salutem!


*Fotografías propias

sábado, 9 de febrero de 2008

CULINA, CULINAE

Resulta curioso pensar que una estancia tan necesaria para nosotros como la cocina no tuvo en el mundo grecorromano la importancia ni la configuración que le damos hoy en día.
En la antigüedad no era frecuente la existencia de cocinas en las casas, lo único que se precisaba era un buen fuego donde poder elaborar la comida diaria.
Con el tiempo se creó una estancia pequeña situada normalmente detrás del atrium, en la parte posterior de la casa.
Se tiene la creencia de que realmente con la creación de una estancia en la que se pudieran almacenar los alimentos, elaborarlos con todos los utensilios al alcance de la mano y con un fuego que estuviera a la altura del cociner@, sin tener que estar en cuclillas o sentado para cocinar, en ese momento, se puede afirmar que nació la cocina no sólo como espacio físico, sino también creación de platos elaborados con tiempo y comodidad, fruto de un trabajo hecho con esmero.

Gracias a los restos arqueológicos de Pompeya y Herculano, conjuntamente con las fuentes clásicas, podemos establecer cuáles eran las partes de las que podía constar una CULINA ROMANA.

En los diez libros de la arquitectura, Vitruvio en el Cap. V nos describe cómo debe ser una cocina:

“En el patio, la cocina ha de estar situada en la parte más abrigada y caldeada(...) También las salas de baños deben estar contiguas a la cocina; porque así no estará lejos el servicio para las abluciones del personal de las casas de campo. La almazara debe estar asimismo próxima a la cocina para facilitar el trabajo en la preparación y suministro de las aceitunas.
En comunicación con este local estará la bodega, que habrá de tener las ventanas al Septentrión, porque si las tuviera a otro lado por donde pudiese ser caldeada por el sol, el vino que en ella se almacenare perdería su fuerza por el calor y se volvería flojo y desvaído.
La despensa del aceite, por el contrario, se ha de situar de tal modo que tenga las ventanas al Mediodía o a otro punto cálido del cielo, porque hay que evitar que el aceite se congele y procurar en cambio que merced a un calor moderado se mantenga siempre fluido.
El tamaño de ambos cilleros será proporcional a la cantidad de frutos y al nº de vasijas que cada uno ha de contener, las cuales, si son odres, deben ocupar a lo largo del centro un espacio de cuatro pies de diámetro”.

PARTES DE UNA CULINA ROMANA
  • FOCUS, banco de ladrillo donde habían varios hornillos en los que se cocinaba. Las cocinas no disponían de chimenea.
  • TRÍPODES o PARRILLAS donde se colocaban las cazuelas y ollas al cocinar.
  • LEÑERA debajo del focus.
  • LAVATRINA o pequeña pila para facilitar el lavado de manos.
  • LETRINA, era normal la presencia de un baño e incluso de un fregadero al lado del focus, ya que la única estancia de la domus en la que la existencia de agua está asegurada es en la cocina.
  • HORNO, siempre fuera de la casa, para cocer pan u otros alimentos.












  • PENUS, despensa orientada al norte para evitar los rayos del sol y la presencia de insectos.
  • CÁMARAS (incluso, subterráneas) para conservar el vino, el aceite y productos preparados para permanecer durante un tiempo (salazones, conservas, embutidos,...)
Acabar con un epigrama de Marcial, Es pronto para cenar, XVII, VIII, en el que nos cita a la cocina:

“Todavía no te ha anunciado el esclavo la hora quinta y ya vienes Ceciliano, a cenar a mi casa cuando no hace mucho se disiparon los roncos litigios de la hora cuarta y la arena del circo cansa aún a las fieras de los espectáculos en honor de Flora. Anda, corre y llama, Calixto, a los criados que aún no se han bañado: aprestemos los lechos; siéntate. Pides el agua caliente; aún, no me han puesto en casa la fría; todavía está helada la desierta cocina y el hogar sin fuego. Más vale que vengas por la mañana, ¿Por qué has de esperarte hasta la hora quinta para almorzar llegas demasiado tarde?”


Plurimam salutem!

*Fotografías propias
** Cocina Romana construida por Juanvi Santa Isabel para el
taller de cocina DE RE COQUINARIA



viernes, 1 de febrero de 2008

¡CULTIVA, OH LABRADOR, EL OLIVO QUE ES GRATO A LA PAZ!

Al conmemorar el día de la PAZ y desde un blog vinculado al mundo clásico no podemos dejar de referirnos a la rama de olivo y su ancestral significado.

El olivo, un árbol en un principio silvestre y de hoja perenne, tuvo un papel importante en el mundo clásico. Muestra de este valor es el número de leyendas en las que el olivo era el protagonista.

Junto al roble era considerado un árbol sagrado, al pensar que fue la diosa Atenea quien creó el primer olivo. A su vez, un árbol inmortal, con una longevidad asombrosa y un símbolo de regeneración, pues ante la sequía, las inclemencias de tiempo, posibles enfermedades, etc., el olivo podía sufrir o caer en decadencia, pero, como el ave Fénix, renacía de sus cenizas, perpetuándose en un nuevo brote.

Su fruto era muy apreciado, no sólo en su forma original, las olivas (fáciles de conservar, consumibles durante todo el año, ricas en grasas y calorías,…), sino también el jugo dorado que se extrae de ellas, el aceite.

Así pues, todas estas características elevan al olivo como un árbol que indica prosperidad, fecundidad, perpetuidad, es decir, paz y armonía para una sociedad.

De ahí que la rama de olivo fuera utilizada por los antiguos griegos como símbolo de paz, en diversas ocasiones: los vencedores de los juegos Olímpicos eran coronados con hojas de olivo cortadas del árbol que crecía en la Acrópolis; se celebraban fiestas para solicitar buenas cosechas en las que ofrendaban a los dioses ramas de olivo, frutas y figuras elaboradas con madera de olivo; al finalizar una batalla, los vencidos entregaban a los vencedores una rama de este árbol como símbolo de tregua, aceptación de la derrota y paz.

El uso del olivo en la antigüedad estaba vinculado a la religión, por lo que sabemos que sólo se podía utilizar la madera de este árbol para quemarla en los altares. En los hogares se colgaban ramas de olivo para ahuyentar los malos espíritus y las pitonisas dormían sobre hojas de olivo para que la madre tierra les infundiera poderes de predicción.

Como ya hemos comentado, en un principio que era un árbol silvestre, pero gracias a los griegos aprendieron a cultivarlo. Fue extendido su conocimiento en todas las regiones de Grecia por Heracles gracias a sus viajes para realizar sus trabajos. Por consiguiente, el olivo, junto a la vid y los cereales, llegó a formar parte de la “tríada” de los antiguos agricultores.

Este árbol predilecto de los dioses, albergaba un gran número de leyendas y creencias, veamos algunas:

Se creía que aquellos nacidos bajo un olivo tenían antepasados divinos, pues, según algunas versiones, tanto los gemelos Apolo y Artemisa como Rómulo y Remo fueron cobijados por las ramas de este árbol cuando vieron la luz del día por primera vez.

Nos cuenta Homero en la Odisea que su protagonista construyó su cama nupcial con madera de olivo por lo que su unión con Penélope tenía el beneplácito de los dioses y sería infinita, pese a la adversidad.

En la lucha por el patronazgo de la ciudad de Atenas, la diosa Atenea hizo brotar un olivo, símbolo de paz para los atenienses, frente al caballo o a la fuente de agua salada, según versiones, que ofreció Posidón. Las fuentes clásicas narran que el dios del mar, ofendido por no poder dar su nombre a la ciudad griega, envió a uno de sus hijos para cortar el árbol que Atenea regaló, pero no pudo conseguirlo.

Este olivo continúa siendo el emblema de la ciudad de Atenas y podemos encontrar un ejemplar en la Acrópolis, detrás del Erecteion como estuvo siglos atrás. Venerado y protegido por los atenienses, pues aquel que osara dañar al olivo podría morir víctima de la cólera de los dioses o ser castigado con el destierro.

El amor, respeto y veneración por el olivo fue legado a la civilización romana que transmitió al mundo esa idea de paz y prosperidad aprendida de los griegos.

Para finalizar unos versos de las Geórgicas de Virgilio:

Contrariamente a la vid, el olivo no exige cultivo, una vez que se adhiere a la tierra y soporta sin desfallecer los soplos del cielo.

Por sí misma la tierra, abierta con el arado, ofrece ya suficiente humedad a las diversas plantas y da buenos frutos cuando se utiliza debidamente la reja.

Cultiva, pues, ¡oh labrador!, el olivo,

que es grato a la paz.

N.B: Como muestra de concordia y paz en muchos centros educativos se llevaron a cabo actividades en ese día, pero resulta más interesante si esas actividades se realizan "intercentros" y alumnos de diferentes institutos trabajan conjuntamente temas relativos a la paz.

Podréis encontrar la aplicación didáctica llevada a cabo por los IES nº de 3 de Cheste (La Llama de Vesta) y Ausiàs March de Manises (Calíope).


Para más tener información sobre el día de la Paz y el ARA PACIS podéis acudir a la página Hortus Hesperidum.


Plurimam salutem!

* Fotografías propias


sábado, 19 de enero de 2008

GRANATUM PUNICUM



“La granada es jugosa, amiga del estómago, no alimenticia”. Con estas palabras define Dioscórides a la granada.


ETIMOLOGÍA

Llamada por Plinio, XIII, 113, XXIII, 107, Punicum granatum, toma el apelativo de Punicum por hacer referencia a los fenicios que fueron los que introdujeron el fruto en el mundo romano. Se le aplicó el nombre de granatum del latín granatus “con granos” haciendo mención a los hermosos granos en forma de rubí que lo caracterizan.

Con el tiempo, se le aplicó el nombre de malum, así pues, malum punicum o malum granatum. Si hacemos un pequeño recorrido por las diferentes lenguas modernas encontramos un legado evidente de su etimología clásica:

En alemán: granatapfel

En inglés: pomegranate

En español: granada

En francés: grenade.

En italiano: granata

LA GRANADA Y LA LITERATURA

Al margen del apelativo, el granado es un árbol con un gran número de leyendas e historias mitológicas que se remontan a diferentes momentos de la historia.

Ya en el mundo egipcio encontramos un poema en el que los árboles toman la palabra para ensalzar todos sus atributos. El granado habla así:

“Mis granos son como sus dientes,
mis frutos como sus senos
,
yo soy el más hermoso del huerto. […]
Los árboles todos se marchitan salvo yo en
el plantío,
yo paso los doce meses en el huerto.
yo permanezco y, cuando cae l
a hoja,
la nueva que se anuncia está ya en mí.”

(La disputa de los árboles del huerto. Dinastía XX, 1150 a.C.)

En la leyenda frigia de Agdistis se cuenta que Zeus se enamoró de una estatua de Cibeles que se encontraba en el acantilado de Agdo. Al no poder unirse a la diosa, depositó su semen sobre la roca. Como consecuencia de esta acción, nació Agdistis, un ser hermafrodita que fue castrado por Dionisio. De las gotas de sangre surgió un granado.

En el mundo griego encontramos que en el Himno homérico II, a Deméter, 393- 414, se describe el diálogo entablado entre Perséfone y Deméter, tras el rapto de Hades.

“Hija, ¿no habrás acaso tomado algún manjar mientras estabas abajo? Dímelo, no lo ocultes, para que ambas lo sepamos. […] si hubieras comido, yéndote de nuevo a las profundidades de la tierra, habitarás allí la tercera parte de cada año, y las otras dos junto a mí y los demás mortales. […]

A su vez, le respondió la hermosísima Perséfone:

Pues bien, madre, te lo contaré todo sin engaño […] hades me trajo a escondidas unos granos de la granada, manjar dulce como la miel, y a pesar mío, por la fuerza, me obligó a comerlos.”

La mitología clásica nos cuenta que fue Ascáfalo, hijo de Aqueronte y una ninfa del Éstige el que delató a Perséfone, por lo que Deméter lo transformó en una lechuza.

Este episodio se narra en el mito de rapto de Perséfone. El hecho de considerar la granada como un alimento del mundo subterráneo es muy significativo y encontraría se explicación en la costumbre de ofrendar frutas con tonalidades rojas a los dioses y a los muertos.

A su vez, esta fruta estaba muy vinculada a la diosa Hera, divinidad que protegía el matrimonio y la fertilidad. Se sabe que era frecuente cultivar granadas en las proximidades de los templos de Hera.

Así pues, el consumo por parte de Perséfone de unos granos de granada simbolizó la unión indisoluble entre Hades y ella.

En Grecia la granada tenía varios nombres entre ellos destaca sidh, apelativo que recibía una joven que se suicidó para huir de los acosos de su padre. Los dioses se apiadaron de ella y de su sangre surgió un granado. A su padre lo castigaron y lo convirtieron en un milano, ave que jamás se aproxima a este árbol.

Muchas son las referencias de este fruto en la Biblia, por ejemplo, uno de los objetos llevados en el Arca fue el cetro sacerdotal que muestra el mando. Este cetro estaba coronado por una granada, o en el palacio del rey Salomón era frecuente la decoración de las paredes con granadas, o era utilizada como ofrenda a los novios, etc.

También en la literatura encontramos referencias a la granada:

Shakespeare, en Romeo y Julieta, escogió un granado para la escena en la que Romeo proclama su amor a Julieta.

[Entran ROMEO y JULIETA arriba, en el balcón]

JULIETA
¿Te vas ya? Aún no es de día.
Ha sido el ruiseñor y no la alondra

el que ha traspasado tu oído medroso.
Canta por la noche en aquel granado.
Créeme, amor mío; ha sido el ruiseñor.

ROMEO
Ha sido la alondra, que anuncia la mañana,
y no el ruiseñor. Mira, amor, esas rayas hostiles
que apartan las nubes allá, hacia el oriente.
Se apagaron las luces de la noche

y el alegre día despunta en las cimas brumosas.
He de irme y vivir, o quedarme y morir.

(Shakespeare, Romeo y Julieta, Acto III, escena V)

García Lorca, en su Canción oriental, hace una hermosa apología de la granada:

“La granada es corazón
que late sobre el sembrado.
Un corazón desdeñoso
donde no pican los pájaros.
Un corazón que por fuera

es duro como el humano,
pero da al que lo traspasa

olor y sangre de mayo.”

Se trata de un árbol importante que tuvo su presencia en la mayoría de los Jardines representativos de la historia, como los jardines colgantes de Babilonia, el jardín del Paraíso, e incluso en la Odisea, canto VII, se menciona esta fruta cuando se describe el jardín del palacio de Alcínoo :

“Más allá del patio, hay un jardín de cuatro yugadas; por todas partes está circundado por un muro. Allí crecen árboles altos y verdes, perales, granados, de brillantes frutos, dulces higueras y olivos siempre verdes. Los frutos de estos árboles no cesan en todo el año, no faltan ni un invierno ni en verano; sin cesar, el Céfiro con su hálito hace nacer a los unos y madurar a los otros. […]Tales eran los ricos presentes de los dioses en la morada de Alcino.”

Con este breve paseo literario, podemos concluir que era considerada por los antiguos símbolo de fecundidad y amor. Esta vinculación al mundo amoroso y el mundo de los muertos ha hecho que muchas sean las tradiciones en las que se utilizaba la granada, como por ejemplo:

En Mesopotamia se servía esta fruta como postre en las bodas.

Los babilonios pensaban que el consumo de granos de este fruto los hacía más valerosos e incluso invencibles ante los enemigos.

En el antiguo Egipto los muertos realizaban su viaje al otro mundo acompañados por granadas.

En Marruecos la granada es un símbolo de fertilidad por lo que se exprime el jugo de una granada sobre los cuernos de los bueyes que aran o se aplastan granos de granada sobre el filo del arado.

Las árabes recién casadas, como bendición de fertilidad, aplastan en sus tiendas el fruto de la granada.

Las novias turcas cuentan el número de granos de granada para saber el número de hijos con los que serán bendecidas.

Los chinos esparcen granos de esta fruta en la cámara nupcial en la noche de bodas, como símbolo de vida eterna y fertilidad.

BENEFICIOS PARA LA SALUD

En el mundo antiguo era muy apreciada, no sólo por su agradable sabor y beneficios para la salud sino también por la buena conservación que caracteriza a esta fruta, que permitía ser consumida a largo plazo.

Medio de conservación según Plinio:

Las granadas deben ser endurecidas mediante agua del mar, después secadas al sol durante tres días y colgadas de tal manera que estén protegidas del rocío de la noche. Cuando vayan a ser utilizadas deben ser lavadas cuidadosamente con agua fresca”.

Marco Varrón recomienda “guardar las granadas en grandes jarras de arena, y también, antes de abrirlas, cubiertas con tierra en ollas con la parte de abajo rota, pero sin aire, y con sus tallos embadurnados con brea, ya que, conservados de esta manera, ellas crecen a un tamaño más grande del que tienen en el árbol”.

Sabemos de la existencia de dos tipos gracias a las fuentes clásicas:

La dulce, que es mejor para el estómago, que engendra cierto calor en torno al estómago y flatulencias, por lo que no es apropiada para los febricitantes”

La agria, “que suaviza el ardor de estómago y es diurética, pero de sabor desagradable”. Presenta otros usos, “su cuesco, secado al sol y cocido, restaña el vientre y el flujo del estómago”

“El zumo de los cuescos, cocido y mezclado con miel, es útil contra las llagas de la boca, del pene [...] contra las pieles de las uñas de los dedos, [...] contra las otalgias y afecciones nasales.

Las hojas de la granada también eran utilizadas por ser cicatrizantes de enemas. A su vez, su decocción se empleaba para realizar enjuagues bucales que mejoraban las encías flácidas y dientes movedizos. Se creía que si uno ingería tres cálices sanos de la flor se vería libre de afecciones oftalmológicas. A su vez, su zumo era utilizado para conseguir un cutis más blanquecino.

Las cáscaras tenían el mismo uso que las flores. La decocción de las raíces mataba las lombrices.

Las fuentes clásicas nos informan sobre el por qué de los frutos blanquecinos de la granada, creían que si la fruta estaba expuesta en exceso al sol, el color rojizo de sus granos palidecía.

En la actualidad se sabe que el consumo de granadas es muy beneficioso para la salud, pues reduce las enfermedades degenerativas, el estreñimiento, la anemia, el colesterol, los problemas cardiovasculares, la faringitis, la sinusitis y la otitis. Se caracteriza por su gran número de antioxidantes que frenan el envejecimiento, rica en fibra, sales minerales, fósforo, hierro, magnesio, vitaminas C, B y E, potasio, calcio y zinc.

Acabar con curioso refrán español que dice:

“Granada madura, tentación segura”

Plurimam salutem!

*Fotografías propias.


THEATRUM NON DELENDUM!


Desde el blog DE RE COQUINARIA queremos manifestar nuestra preocupación por la noticia del desmantelamiento del teatro romano de Sagunt, pues consideramos que sería una gran pérdida para la difusión de la cultura clásica.

El teatro de Sagunt es un bien cultural en sí mismo que está cumpliendo actualmente con el cometido para el que fue diseñado, es decir, la representación de tragedias y comedias de autores griegos y romanos, gracias al Festival Juvenil de Teatro Grecolatino. Este certamen teatral está complementado por la realización de unos Talleres didácticos de cultura clásica, únicos en toda España.

Así pues, su “reversión” supondría la desaparición de estos LUDI SAGUNTINI, de los que pueden disfrutar alrededor de unos 12.000 alumnos y profesores, desde hace 12 años.

La actividad teatral ha sido el germen para la creación de grupos de trabajo, jornadas de cultura clásica y muchas otras actividades que tienen como objetivo primordial la divulgación del legado clásico, convirtiendo a Sagunt en un referente fundamental no sólo a nivel nacional sino más allá de nuestras fronteras. La paralización de las representaciones supondría un freno a esa labor que con tanto esfuerzo se ha venido desarrollando en los últimos años.

Durante la semana en la que se realizan los LUDI SAGUNTINI el pueblo se beneficia con la presencia de numerosas personas, no sólo estudiantes y profesorado, que demuestran que el espíritu clásico sigue vivo gracias a iniciativas como esta.


Por lo tanto, solicitamos que se mantenga el teatro en su actual condición para que no desaparezcan todos los logros conseguidos después de muchos años.

THEATRUM SAGUNTINUM NON DELENDUM EST!


Comunicaros que el próximo día 29 habrá una concentración delante del Ayuntamiento de Sagunt a las 19,00 h para solicitar la “no reversión”.


Plurimam salutem!

sábado, 12 de enero de 2008

INSTRUMENTA- CAPITULUM NONUM


FUMATOR

La apicultura, técnica de criar abejas (apis, en latín), ya estaba atestiguada en el mundo antiguo, pues la miel tenía diferentes usos:

a) Medicinal: para suavizar la garganta, dolor de oídos, picaduras, úlceras, ataques de gota, piel quemada por el sol, etc.


b) Religioso: Para realizar ofrendas y libaciones a los dioses.
c)
Alimenticio: condimento y conservante de carne, dulces o frutas. Para mezclar con el vino puro.
d) Cosmético: para el cuidado de la piel, contra las arrugas y para hacer perfumes.

Era necesario el uso de colmenas para aprovechar todos aquellos elementos que producían las abejas como miel, cera, polen, jalea real, propóleos, e incluso, el veneno. Muchos son los autores que hablan de la apicultura, como Aristóteles, Catón, Varrón, Plinio, Columela o Peladio.

Los romanos empleaban colmenas hechas con mimbres, corteza de alcornoque, corcho o recipientes de barro cocido. Para controlar a las abejas utilizaban un utensilio llamado FUMATOR, que era un ahumador, con él producían humo para que aturdir a los insectos inhibiendo sus ganas de volar y picar.

Este utensilio ha llegado hasta nuestros días con ciertas mejoras técnicas, pero con la misma función.

Columela, IX, 15, 4, nos describe el funcionamiento del fumator:

"Se introducirá humo de gálbano o de boñiga seca. Esto se echa con ascuas en una vasija de barro. Esta vasija se hace con asas. Cuando el pico de una olla así se introduce en la colmena, al soplar por el otro lado, se hace llegar el humo a las abejas, que no pueden soportar ese olor”

También Plinio habla de la costumbre de utilizar el ahumador antes de manipular una colmena:

Algunos pesan las colmenas al extraer la miel, calculando así la cantidad que van a dejar (...) En primer lugar, es imprescindible que quienes extraen miel estén bien lavados y puros. Las abejas odian el hedor y la menstruación de las mujeres. Cuando se extrae la miel resulta muy útil apartar las abejas con humo (...) el humo más denso sirve para sacudirles la pereza e incitarles al trabajo. Y por eso entre las clases de miel existe la que llaman “sin humo”. ( HN, L.XI, 30 y ss)

EQUIPO DE UN APICULTOR





Plurimam Salutem!

*Dibujo y fotografías propias.