domingo, 20 de febrero de 2011

LAS AVES Y EL MUNDO FUNERARIO

Durante estos días se llevaban a cabo diferentes celebraciones relacionadas con el mundo funerario, los Parentalia, los Caristia y los Feralia.

En todos ellos se ofrendaban alimentos a los seres queridos además de realizar banquetes funerarios en su honor. A su vez, sabemos por las fuentes clásicas la costumbre de regalar aves durante los Caristia :

"El día de los parientes, en el que se envía gran número de aves, mientras preparo unos tordos para Estela, mientras los preparo para tí, Flaco, me viene a la memoria la multitud ingente y gravosa en la que cada uno se considera el primero e íntimo amigo mío. Mi deseo es complacer a dos; ofender a más es poco prudente; enviar regalos a muchos es caro: me haré merecedor del perdón de la única forma que puedo: no regalaré tordos a Estela ni a tí, Flaco" (Marcial IX, 55)


Del mismo tema habla Marcial IX, 54:
"Si a mí se me pusieran lustrosos los tordos con las olivas del Piceno, o el bosque sabino tuviera tendidas mis redes, o una caña de las que se alarga me trajera una ligera presa y mi varilla pringosa retuviera pegados a los pájaros, nuestro cariñoso parentesco te haría el regalo de ritual y ni hermanos ni abuelos tendrían preferencia para mí. Ahora el campo oye a los estorninos escuálidos y los lamentos de los pinzones y anuncia la primavera con los trinos de los gorriones. De un lado allí responde el labrador al saludo de la picaza, de este otro el milano rapazvuela casi hasta las más altas estrellas. Te envío, en consecuencia, unos regalillos de mi pequeño corral; si los aceptas como tales, serás mi pariente muchas veces".
Virgilio, Bucol. III, 68 y ss nos muestra que era frecuente obsequiar con aves a los hijos de las familias patricias, no sólo en fiestas funerarias, sino también en cualquier momento para expresar sentimientos amorosos o como regalo de cumpleaños:
"Para la niña que es mi Venus tengo/ mi regalo en sazón: ya vi la rama/ donde han hecho su nido las palomas"

Resulta difícil poder interpretar el origen y el por qué de esta costumbre, pues ningún autor clásico hace referencia concreta a este hecho, pero sí podemos realizar conjeturas y comentar el papel de las aves respaldándonos en diferentes citas del mundo antiguo.
Sabemos del gusto de los antiguos por las aves como animales de compañía en los jardines de sus villae y ciudades, tanto por su belleza como por su canto. Muchas de estas aves eran exóticas y procedentes de otros países, por lo que se originó un mercado de importación de aves que movió la economía y generó nuevas profesiones como la de criador de aves en el aviarium - volaria o cazador profesional (auceps).
No obstante, en época de Augusto, muchas de esas aves además de adornar y alegrar la vida a sus dueños, también adornaban las mesas en los banquetes y alegraban el estómago de muchos comensales. De manera que cambió la concepción clásica de no consumir aves por tener una connotación religiosa, salvo las de corral:"En otro tiempo habíais sido respetadas vosotras, aves, sosiego del campo, raza inofensiva que habitáis en los bosques, que construís nidos y bajo las alas incubáis huevos" (Ovidio, Fasti, I 449 y ss)
Sólo se pedía a los dioses que las alejaran de los campos y colmenas para que no los dañaran: "Hay que alejar las colmenas de lomos pintados y demás pájaros, pues llevan la devastación por todas partes y se llevan en el pico a las abejas" (Virgilio, Georg. IV 13 y ss). También Ovidio, Fasti, I, 683 y ss nos ha transmitido la plegaria que se pronunciaba a finales de enero en las Sementivae: "Impedid que los pájaros, ruina de los cultivos, devasten los campos de Ceres en destructoras bandadas" . Un buen método para alejar y espantar a los temibles pájaros era el dios Príapo que con su "miembro espanta a los asustadizos pájaros" (Ov. Fasti, I, 400)
Esa connotación religiosa venía por considerar a las aves transmisoras de los deseos de los dioses a través de sus acciones: vuelo, canto, alimentación,..., es decir, la predicción del destino, los auspicia.
Además su estatus era sagrado, pues desde el antiguo Egipto, las aves simbolizaron las almas humanas, la elevación del espíritu, de ahí su vinculación con el mundo funerario.

Son varios los datos que nos indican esa relación con la eternidad del alma:

- La paz que transmitían su canto y su vuelo, recuerdaba a la tranquilidad de la muerte.
- Creían que el cisne emitía un canto más armonioso y delicado cuando presientía su muerte: "Al parecer el cisne prefiere habitar en fuentes, lagos y lagunas, es decir, en cualquier sitio en que abunde el agua. Quienes saben de estas cosas afirman que en esos lugares los cisnes ensayan su canto, (Eliano, X, 36)
[...] A la muerte de los cisnes, según cuentan, se escucha un canto lastimero; En mi opinión, después de realizar algunas comprobaciones, es falso. Estos animales se comen unos a otros.” (Plinio, HN X, 63)

- Existía la costumbre de lanzar los cadáveres en algunos momentos de la historia de Roma al Esquilino para que fueran pasto de "perros y pájaros" (D.H, XX, 6). Es frecuente leer en los textos el miedo de ser "pasto de las aves" si no son enterrados los cuerpos.
- Las aves eran el plato principal servido en las cenae augurales.
- En las Metamorfosis de Ovidio encontramos muchos ejemplos en los que personas o dioses son transformadas en pájaros en el momento de enfrentarse a la muerte.
-También las aves indicaban el renacer del alma como era el caso del Ave Fénix.
-Las aves anunciaban la llegada de la muerte, de manera que su personificación podía representarse como un ser alado. También en el mundo subterráneo las aves tenían un lugar, así en los Campos Elíseos podían encontrarse pájaros cantores frente a las aves carroñeras que habitaban allí donde las almas no tenían descanso.
Junto a ese papel sagrado que se les otorgó a lo largo de la historia, las aves adquirieron un puesto de honor en la sociedad romana, puesto que fueron protagonistas del día a día de los antiguos romanos. A continuación enumeraremos las diferentes facetas en las que se podía ver a las aves como punto de atención:
  • Embellecían la vida de aquellos que estaban rodeados por ellas en los jardines, casas, campo, etc.
  • Consumían su carne, su hígado y sus huevos con la consecuente creación de criaderos de aves domésticas y exóticas.
  • Empleaban su estiércol para fertilizar los campos.
  • Sus plumas servían para la elaboración de hermosos complementos.
  • Esculturas y pinturas en las que ellas eran el modelo formaban parte de la decoración de sus villae y peristilos.
  • Anunciaban los cambios metereológicos muy útiles para campesinos y marineros.

La semana próxima nos acercaremos de nuevo a las aves desde otra perspectiva.

Podréis conocer más datos sobre estas festividades funerarias en el blog HORTUS HESPERIDUM.

Plurimam salutem!

*Imágenes propias

domingo, 13 de febrero de 2011

TRIADA MEDITERRÁNEA

Protegidos por los mismos dioses encontramos tres alimentos que caracterizaban a la cocina romana antigua, nos referimos a la TRIADA MEDITERRÁNEA, es decir, al olivo, bajo la custodia de la diosa Minerva, a la vid, consagrada al dios Baco y a los cereales, en concreto al trigo, relacionados con la diosa Ceres.
Sin estos tres productos no se concebirían muchos de los platos que nos han legado los autores clásicos. De ellos se extraen el oro líquido, los famosos caldos y el exquisito pan, alimento por excelencia desde la antigüedad. Estos alimentos se relacionan con la llamada dieta mediterránea, pues están vinculados a un lugar geográfico y a un clima específico.

A su vez, evidencian la pertenencia a la civilización, al ser capaz de crear a partir de unos productos básicos, es decir, de aquello que proporciona la naturaleza, unos recursos propios como son el aceite, el pan y el vino. Con esta acción se forma parte del "estatus del ser humano", al conocer las técnicas de la agricultura, símbolo de civilización y de vida sencilla.

La importancia de la Tríada Agrícola para los antiguos se ve reflejada en los escritos que nos hay llegado, así pues, para Homero la frase "comedores de pan" es igual a "hombre civilizado", en autores romanos de época imperial es frecuente encontrar referencias a "la sencillez y a los buenos viejos tiempos", en Ovidio, Metam. XIII, el relato de Anio que todo aquello que era tocado por sus hijas se transformaba en vino, trigo y aceite, hecho que muestra la relevancia de estos frutos de la naturaleza:

“Había otorgado otros Líber a mi estirpe femenina, que el voto mayores y que la fe, otros presentes: pues al contacto de mis hijas todas las cosas en sembrado y en humor de vino y de la cana Minerva se transformaban, y rica era su utilidad en ellas”


De estos alimentos se crean diferentes recursos:
  • Cereales: grano hervido y tostado, harina, pan, puls, pulmentum, levadura, pasteles, bebidas, etc
  • Olivo: aceitunas, patés, aceite para usos diversos como el doméstico (lucernas), el alimentario, el higiénico (masajes, baño y deporte) y el medicinal.
  • Viña: Vinos, vinagre, uvas, mermeladas, pasas,...
A su vez formaban parte de las ofrendas incruentas a los dioses como alimentos primarios y bajo su protección.

Desde DE RE COQUINARIA queremos brindarles unas líneas a la famosa Tríada Mediterránea por el papel tan importante que tuvieron en las mesas romanas y el que tienen en la actualidad. Os mostramos tres recetas clásicas dedicadas a los mismos dioses Olímpicos.

A la diosa Minerva le ofrendamos un exquisito paté de olivas, de sencilla elaboración:

EPITYRUM,
Catón, D A, CXIX.


"Epityrum» [aceitunas conservadas en aceite y vinagre] blanco, negro, variado, hazlo así. Saca los huesos a las aceitunas verdes, añádeles aceites. Adereza así: pícalas, añade aceite, vinagre, coliandro, comino, hinojo, ruda, menta. Ponlo todo dentro de una jarra con un techo de aceite encima. Así empléalo. "


Al dios del vino Baco le hacemos una libación de diferentes vinos romanos:

DEFRITUM, CARENUM ET SAPA, Paladio, XI, XVIII

"Se preparará ahora el "defrito", "careno" y "sapa". Dado que todos se hacen d emosto, de igual guisa, el método será el que hará variar sus propiedades y se denominación. En efecto, el defrito, derivado de "deferveo", se obtiene después de despumarlo mucho, en cuanto espesa; el careno, cuando se haya evaporado un tercio y queden los otros dos; el sapa, cuando queda reducido a un tercio. No obstante, éste mejora cociendo a la vez membrillos y poniendo a arder leña de higuera"

A la diosa de la agricultura, Ceres queremos hacerle entrega de un sencillo plato de cebada:

CREMA DE CEBADA, Apicio, VI, 4, 1

"Limpiar bien la cebada, que se habrá dejado en remojo el día anterior. Cocerla a fuego máximo. Después de su ebullición, añadir aceite en cantidad abundante, un pequeño manojo de eneldo, cebolla seca, ajedrea y un codillo de jamón,dejándolo cocer hasta que haga una crema. Echar coliandro fresco y sal, picada conjuntamente, y dejar hervir. Cuando esté, sacar el manojo de eneldo y trasladar la crema a otra cacerola procurando que no se queme. Quitar los grumos y seguidamente colar la crema encima del codillo de jamón. Picar pimienta, ligústico, un poco de poleo seco, comino y séseli frito, macerar con miel, vinagre, defrito, garum y echarlo todo en la cacerola de manera que cubra bien el jamón. Dejar hervir a fuego lento".

Para terminar otra famosa Tríada: Lavinium, Alba Longa y Roma que nuestra querida Isabel Barceló en su blog MUJERES DE ROMA está recreando con su habitual maestría y a la que queremos ofrendar estos tres alimentos considerados sagrados desde los tiempos más remotos.

Plurimam salutem!




domingo, 6 de febrero de 2011

PIPER, LA REINA DE LAS ESPECIAS


La pimienta, tan usada en la actualidad, era una de las especias más codiciadas en el mundo clásico.


Con el nombre de péperi en Grecia y de piper en Roma conocemos a esta planta de origen indio, que fue introducida por los mercaderes fenicios. Así pues, comenta Dioscórides II 159 que:”El pimentero se dice que es un árbol que nace en la India”. También Isidoro, XVII, 8, 8:”el árbol de la pimienta (piper) nace en la India, en la ladera del monte Caúcaso que da la espalda al sol”


Teofrasto en HP, IX, 22 afirma que fue conocida en la India por los amigos de Alejandro.


Persio en sus Sát. V, 136, nos habla de su transporte a lomos del camello: “coge lo primero la pimienta fresca de lomos del camello


Las primeras menciones que encontramos en las fuentes clásicas son de Celso, Horacio y Columela.


En un principio su uso no estaba muy extendido, pues no les gustaba el sabor tan fuerte de la pimienta (Plutarco, Moralia, IX, 9) por lo que era sustituido por las bayas de mirto y enebro. Posteriormente, ya en época imperial, fue considerado un producto de lujo y muy caro, de manera que los nobles lo empleaban en sus banquetes como símbolo de poder y prestigio. Sabemos que su precio “llegó a ser de 15 denarios la libra de pimienta larga, 7 denarios la blanca y 4 la negra” (Plinio, XII, 14, 3). Se almacenaba en los horrea piperatoria situados al noreste del Foro.


Se vendía en las tabernas en cucuruchos de papel, Horacio, Ep, II, 1, 270:”a la calle donde venden incienso, perfumes, pimienta y cuanto se envuelve con papiros inservibles”.

Marcial, VII, 2 incide en ello: “Librito mío, ¿a quién quieres obsequiar? Búscate en seguida un protector, no sea que, llevado al punto a la cocina ahumada, tu papel aún húmedo se destine a envolver atunes frescos o sirvas de cucurucho del incienso y la pimienta

Posiblemente se trata de la calle Toscana, la parte comercial más destacable de Roma, vicus Tuscus.


Era usado como presente para solicitar favores, así lo leemos en Persio, Sát. V: “salpicando él mismo un plato con pimienta como algo especial


Por él se pagaban altos impuestos e incluso, era objeto de falsificación con polvo de plomo, como nos cuenta Isidoro XVII, 8, 8: “La pimienta es liviana cuando es antigua; en cambio, si pesa en nueva. Hay que evitar el engaño de los mercaderes, que suelen esparcir litargirio o plomo sobre la pimienta muy vieja, después de humedecerla, para que gane en peso”

Ateneo, II, 66 d:”Si uno compra pimienta y la importa, lo denuncian como espía para que le den tormento”


Se trituraba en unos molinos llamados piperata molea, también se podía tostar: “La pimienta se tuesta en un recipiente nuevo de barro, sobre las brasas, moviéndola como las lentejas” (Dioscórides II 159). A continuación, se colocaba en pimenteros de plata (piperatorium) con formas curiosas como el encontrado en Chaource (Aube, en la Champagne-Ardenne) que representa a un muchacho (quizás un esclavo negro) con paenula y capucha, actualmente en el British Museum.


Con respecto a los tipos de pimienta conocidos en la antigüedad, sabemos de la existencia de dos, como bien nos cuenta Teofrasto HP IX 20, 1:


PIPER NIGRUM, redondo, con cáscara rojiza. Bajo esta nomenclatura conocían a la pimenta negra y blanca, cuya única diferenciación era la presencia de cáscara o no, de esta manera la pimienta blanca era igual que la negra pero sin cáscara y sin haber sido tostada por el sol.


PIPER LONGUM, alargado y negro.


Veamos qué nos cuentan los autores clásicos:

”Es un arbusto que tiene dos clases de fruto: uno que es redondo como la arveja, tiene cascabillo y carne como las bayas del laurel y es rojizo. El otro es alargado y negro y tiene semillitas como las de la adormidera. Pero ambos son cálidos. Por lo que junto al incienso son antídoto contra la cicuta” (Teofrasto HP IX 20, 1)


También Dioscórides II 159 nos da información sobre esta especia:”Produce, al principio, un fruto alargado, como vainas, que es la pimienta larga, con lo de dentro semejante al mijo, lo cual será perfecta pimienta. Las vainas en sazón, al abrirse, descubren unos racimos, portadores de unos granos como arrugados. Éstos, cogidos aún acerbos, son la pimienta blanca […] en la pimienta negra se encuentra algún grano desnutrido, vacío y ligero, que se llama bregma

“La pimienta negra es más aguda que la blanca y más grata al gusto y más aromatizante. La blanca, por estar sin madurar, es más débil que la negra y la larga” (Dioscórides II 159)


Isidoro, XVII, 8, 8 afirma que:”Sus hojas se asemejan a las del enebro. Los bosques de estos árboles están custodiados por serpientes; pero los habitantes de la región, cuando ven que están maduros, prenden fuego y las serpientes huyen; a causa de las llamas se vuelve negra la pimienta que por naturaleza es blanca. Sus frutos son diversos: el que aún no está maduro se denomina “pimienta larga”; el que no se ha visto afectado por el fuego, “pimienta blanca”; y el que presenta piel rugosa y de mal aspecto, toma del calor del fuego su color y su nombre.”


Como ya hemos dicho, anteriormente se empleaban las bayas de mirto o enebro por su parecido como nos indica Plinio, XII: “Unos árboles parecidos a nuestros enebros son los árboles de pimienta que se sabe por los escritos que crece en la cara sur del Cáucaso. Las semillas se diferencian de las del enebro por tener unas vainas pequeñas, como los de la judía; cuando estas vainas se recogen antes de que se abran y se secan al sol, se llama “piper longum”, pero si se abre gradualmente, cuando madura muestra un color blanco. Cuando se seca al sol cambia su color y se arruga. Estas semillas padecen sus propias enfermedades y las inclemencias del tiempo las arruga. A su vez, hacen a las semillas estériles y toman el nombre de bregma, llamado en la India “mortuum”. De todas las clases de pimienta esta es la más picante, la más ligera y de color pálido. La pimienta negra es más agradable pero la pimienta blanca es de sabor más suave que la otra blanca o la piper longum”


Los usos de la pimienta son tanto culinarios como medicinales:


Desde el punto de vista culinario sabemos que tanto los griegos como los romanos lo empleaban principalmente como condimento, así lo vemos reflejado en Ateneo, II, 66 d utilizado en los aperitivos conjuntamente con “finas hierba, mirra, juncia de olor” . Su empleo como aperitivo para provocar el consumo de bebidas y un beneficio estomacal nos lo recomienda Dioscórides II 159: “Abre el apetito y mezclada con salsas, colabora activamente en la digestión”.


Su uso era tanto molido como sin moler.


También para mezclar con vinos (piperata vina) como nos explica Plinio XIV, 19, 6 y Apicio, I, 1, 1 (vino aromatizado).


Se utilizaba como ingrediente básico para condimentar las carnes como leemos en Ateneo, IX 376 d: “Carne picada en trozos pequeños y adobada con granos de pimienta o en 381 b: “cociné con abundante pimienta los exquisitos bocados de lechón” o en 406 a que nos proporciona la receta de un plato de rosas: “la cazuela de rosas consiste en un plato con el que perfumas no sólo tu cabeza sino también todo ti cuerpecito. Tras majar las rosas más fragantes en un mortero, les añadí los sesos de ave y de cerdo cocidos, muy limpios, y yemas de huevo y además aceite, garo, pimienta y vino. Después lo trituré todo cuidadosamente, lo eché en una cazuela nueva, poniéndola a un fuego lento” Tras destapar la cazuela olimos un aroma que hizo exclamar a uno de los presentes: Y al agitarlo en la mansión del broncíneo suelo de Zeus, incluso a la tierra y al cielo llegaba el perfume”


También era el ingrediente esencial de dulces, Apicio, VII, 13, 1- 4-5-8 (dulces caseros, dulces con pimienta, flan, tortilla de leche,…)


Pero nos dice Plutarco Mor. 733 e que algunos alimentos por sus características no podían ser consumidos por los ancianos, entre ellos menciona a la pimienta: “sabemos que todavía muchos viejos no pueden probar el pepino, el limón y la pimienta”


Es muy curiosa la reflexión que lleva a cabo Macrobio, Saturnales, VII, 8, 7-8:”Dime ¿cuál es el motivo por el que la pimienta y la mostaza si las aplicas a la piel, levantan ampollas y producen ulceraciones, pero si la ingieres no producen ninguna úlcera a la pared del estómago?

Las especias, penetrantes y ardientes, ulceran la superficie en la que han sido aplicadas, porque por su poder intacto, sin mezclar con ninguna otra cosa, su empleo es nocivo; pero si son recibidas en el estómago, mitiga su fuerza el aluvión del humos gástrico, que las diluye: luego las transforma en jugo el calos del estomago, antes de que, intactas puedan dañar”.


Sobre sus beneficios médicos conocemos que era considerada afrodisíaca, por lo que para acrecentar la potencia sexual se recomendaba pimienta en polvo con simiente de ortigas.


Dioscórides II 159:”Toda clase de pimienta tiene virtud calorífica, péptica, epispástica, diaforética, detersiva de las sombras de las pupilas. Es conveniente, bebida y aplicada en unción contra los temblores febriles periódicos. Socorre a los mordidos de fieras venenosas y expele los fetos. Se cree que aplicada después de la cópula deja estéril. Como bebida es buena para la tos y afecciones del pecho. Como ungüento con miel es conveniente contra la esquinancia. Y bebida con hojas tiernas de laurel, resuelve los retortijones del vientre. Mascada con pasas, libera de las flemas. Es analgésica y sanativa y abre el apetito y mezclada con salsas, colabora activamente en la digestión"


Dioscórides II 159:” “La pimienta blanca que es conveniente sobre todo para las medicinas oftálmicas, antídotos y triacas”


Teofrasto HP IX 20, 1: “Pero ambos son cálidos. Por lo que junto al incienso son antídoto contra la cicuta”


Marcial, X, XLVIII: “no falta la pimienta que provoca el eructo ni la hierba salaz”.


Acabar con una cita de Marcial, Xenia que muestra la importancia de la pimienta:

“Cuando te den higos como la cera que lucen con anchas nalgas, si eres inteligente, agrégales pimienta.”


Sólo unas líneas para agradecer la fidelidad a los seguidores del blog DE RE COQUINARIA que ha superado la barrera psicilógica de las 100 personas.


GRATIAS OMNIBUS AGO!


Plurimam salutem!


domingo, 30 de enero de 2011

A UNA PERSONA MUY ESPECIAL

Tras diez meses de lucha, Júpiter, el día consagrado a él, ordenó a Mercurio que te acompañara en ese último viaje. Una música celestial, digna del mismo Orfeo, guiaba tus pasos.

No hay duda sobre cuál es ahora tu nueva morada, los Campos Elíseos, en ellos estaban esperándote todos tus seres queridos. No temas, no estás sola, los dioses Olímpicos cuidan de ti y tú cuidarás de nosotros como bien afirmaba el mismo Cicerón: “nuestros antepasados han querido que los hombres, que han salido de esta vida, se contasen en el número de los dioses”

Al ser una persona tan especial, los dioses en persona han querido estar allí y salir a tu encuentro para ofrendarte lo mejor de cada uno de ellos:

El mismo Júpiter te ha hecho entrega de una bandeja con ambrosía y una jarra con néctar, servida por Hebe en persona. Con estos alimentos serás inmortal en nuestra mente, pues mientras no haya olvido, vivirás siempre en nosotros.

Su esposa Juno te ha querido ofrecer unos granos de granada con miel pues, como diosa del matrimonio y gran “mater”, quiere que esa unidad familiar que has conseguido no se pierda nunca.

Neptuno ha puesto a tus pies un cátaro con agua de mar que tanto nos recuerda a esos hermosos ojos azules con los que nos transmitías tanto amor.

Sus hermanas, Vesta y Ceres, han preparado para ti un suculento puls hecho de cereales y legumbres, origen de la vida y que nos enseñan que “uno recoge lo que siembra” como bien pudiste comprobar día a día.

Los gemelos, Diana y Apolo, representantes de la luna y del sol, te presentan un poco de leche para aliviar la posible oscuridad y un poco de miel que recuerda el resplandor de los rayos solares.

Dioniso, quiere mantener en ti esa alegría que mostraba tu sonrisa con un exquisito vino de rosas, que será endulzado por tu ternura y calidez humana.

El dios de la fragua, Vulcano, avivará su fuego con mirra e incienso para que nos puedas ver en todo momento y nosotros desde aquí percibamos el aroma que te acompaña.

Minerva conjuntamente con Marte cuidarán en todo momento de ti como valientes dioses protectores que son. Cada uno de ellos te ha ofrendado alimentos que te resguarden, por una parte la también llamada diosa de la sabiduría te dará un calix lleno de oloroso aceite de oliva procedente de los fértiles olivos atenienses. Por su parte, el padre de Rómulo y Remo quiere compartir contigo ese cuenco de harina de trigo candeal con el que lo veneran los humanos.

Venus, llegada directamente del mar, te entrega un salinum con nívea sal para que siga en ti esa cualidad que todos alabábamos, el “amor al prójimo”.

Mercurio y Plutón se han unido para darte un último y hermoso presente, un huevo blanco que desde tiempos muy remotos simboliza el origen de la vida, el nacimiento y la resurrección, el eterno retorno. Con estos presentes tu eternidad está totalmente protegida.

Por todos los hermosos e inolvidables momentos que nos has entregado, te damos las gracias.

En primera persona, gratias tibi ago por considerarme como una hija y

por la persona que tengo junto a mí cada mañana al despertar.

A una persona muy especial.

domingo, 23 de enero de 2011

SUS SCROFA DOMESTICUS

Esta semana se ha celebrado en muchas localidades la festividad de S. Antoni del Porquet, patrón de los animales. La imagen más conocida del santo es aquella en la que a sus pies hay un cerdo, animal muy apreciado en el mundo romano antiguo, aunque nos cuenta Eliano, X, 16 que no era muy del gusto de los egipcios por su “inclinación a la gula sin fondo, pues la cerda ataca a sus propias crías”, este hecho afirma Columela, Agr. VII, 9 que debe ser calificado como un augurio positivo, aunque Paladio, Medicina Veterinaria, XIV, 38 y Plinio VIII, 206 creen que no debe considerarse un prodigio puesto que aguantan mal el hambre.

Hace un tiempo este blog dedicó unas líneas al PORCELLUS, pero con esta entrada queremos honrar de nuevo a nuestro “cerdito particular “comentando curiosidades sobre él.

Son muchas las referencias clásicas que vamos a encontrar sobre el “sus scrofa domesticus”. La primera de ellas es la etimología, Isidoro de Sevilla, XII, I, 25 nos transmite que “se denomina así al cerdo (sus) porque busca su alimento bajo el suelo (subigere), es decir, removiendo la tierra encuentra su comida. Se llama también verres (verracos) porque tienen grandes fuerzas (vires) y puercos (porcus) en el sentido de que son sucios (spurcus): se revuelcan en el fango, se sumergen en el lodo, se recubren de cieno. De ahí viene el nombre de marrano (spurcitia) y de cochino (spurius)”

Varrón, Agr. II 4 explica sobre la denominación en griego lo siguiente: “En griego se dice “hys”, antes “thys”, derivado de la palabra “thyein” que significa inmolar. Parece que este animal fue uno de los primeros inmolados a la diosa Ceres, en los comienzos de paz se mata un cerdo, al igual que antes de la boda. Además las mujeres romanas, principalmente las doncellas, llaman a la parte femenina “porcum” y las griegas “choeron” como signo de nubilidad”

A su vez en Lingua Latina V, 96 afirma que: "El cerdo (porcus) tiene su denominación porque los sabinos dan al cerdo la de aprunus porcus: de aquí procede porcus, a nos ser que lo haga de los griegos, porque en Atenas en los libros de los sacrificios está escrito porkê y pórkos."

Sobre sus características, Plinio VIII 207 dice que “son animales que les gusta revolcarse en el barro. Tienen la cola torcida […] Engordan en sesenta días, pero más si antes de comenzar el engorde hacen ayuno de tres días”

Sobre su alimentación, Varrón, Agr. II 4 nos comenta que “se alimenta sobretodo de bellotas, habas, cebada, y otras cosas que no forman grasa y que proporcionan a la carne un delicioso sabor [….] Se le da dos libras de cebada humedecidas con agua.”. Plinio VIII 207 expone que “Engordan en sesenta días, pero más si antes de comenzar el engorde hacen ayuno de tres días”. “Se las engorda al castrar a las hembras, cortándoles la matriz” (Plinio VIII, 209)

Sobre su longevidad, Plinio VIII, 206 escribe que “el cerdo cuando pierde un ojo muere enseguida; de otra manera vive hasta los quince años, algunos hasta los veinte”

Sobre las enfermedades que suelen sufrir nos habla Paladio, Medicina Veterinaria, XIV, 36, que los cerdos suelen padecer “el síntoma de fiebre cuando las cerdas llevan la cabeza y gacha y, cuando, tras una corta carrera, se detienen de pronto en los pastos y se desploman. Hay que practicarles una sangría […] también suelen tener paperas, por lo que hay que sangrarlos bajo la lengua. […] Para que no enfermen se les dará de comer cangrejos de río”. Plinio VIII, 206 comenta que “es una especie expuesta a enfermedades, principalmente anginas y escrófulas. Se sabrá que está enfermo “si al arrancarle una cerda del lomo sangra y si camina con la cabeza ladeada” según indican Plinio VIII, 207 y Varrón II, 4.

Sobre su apareamiento, los autores clásicos nos informan que se trata de un animal muy prolífico, “Demócrito sostiene que el cerdo y el perro son criaturas de mucha prole y dice que es así porque las hembras tienen varios úteros y varios órganos que pueden recibir semen” (Eliano, XII, 16). Aristóteles, Repr. An.771, 24, a reitera esta idea:”la cerda, ésta es de las más prolíficas”…”la cerda es el único que, siendo multíparo, pare sus crías acabadas”, (Repr. An.774 b, 17, 19). Lo más increíble es que la cerda queda preñada en un solo apareamiento, que se repite por su facilidad para abortar, hecho que se evita si el acople se produce antes de la excitación y antes de que tenga las orejas gachas…..Las hembras cansadas por la vejez se aparean acostadas” (Plinio VIII, 205)

Varrón afirma que el mejor momento para su acoplamiento es “desde el Favonio al equinoccio de primavera para que para en verano tras cuatro meses de preñez. No se deben acoplar cerdos de menos de un año, mejor es esperar a los veinte meses”.

También Plinio VIII, 205 incide en que “la época de celo del ganado porcino es desde que se levanta el Favonio hasta el equinoccio de primavera (*a mediados de febrero), a partir de los ocho meses de edad, en algunos lugares incluso desde los cuatro, hasta los ocho años.”

Lo normal es dar a luz a unos veinte cochinillos, a su vez: Paren dos veces al año, el tiempo de gestación es de cuatro meses, el número de la camada llega hasta veinte pero no pueden alimentar tantos” (Plinio VIII, 205) por lo que resulta curioso que al nacer la madre ofrece sus mamas a cada una de sus crías en orden de nacimiento, y los amamantará durante dos meses, pues conveniente que “hayan tantas mamas como crías hay” (Varrón II 4)

Nos comenta Aristóteles, Repr. An. 749 a, 2, 3 que “el último cerdo nacido se llamaba guarín”

Otra curiosidad es que nos cuenta Plinio es que en los diez días alrededor del solsticio de invierno nacen con dientes”

El verrón deja de ser útil para el apareamiento a partir del tercer año según dice Varrón, Agr, II, 4 y Plinio VIII, 206.

Sobre el cuidado de la madre a sus crías nos habla Varrón que “los diez primeros días desde el parto la madre no sale de la granja, salvo para beber, pasados los diez días, sale a pasturar a un lugar cercano un momento para volver a alimentar con leche a sus crías. Ya crecidos salen con la madre a pasturar. Posteriormente el porquero los separará de su madre”

Su utilidad culinariamente y medicinalmente hablando era muy amplio “De ningún otro animal se obtiene material más abundante para la glotonería: casi cincuenta sabores, mientras los demás animales sólo tienen uno cada uno, De aquí las páginas de las leyes censoriales y la prohibición en las cenas de las tripas, de las lechecillas, testículos, matrices y cabezas de cerdo”

Como ejemplos, el hígado: “Se aplica una técnica al hígado de las hembras del cerdo como a las de las ocas, invento de M. Apicio: se les engorda con los higos secos y se las mata de repente de hartura al darles de beber vino con miel. (...)” (Plinio VIII, 209)

La grasa:La de cerdo presenta un valor religioso, pues las recién casadas al entrar en su casa todavía ahora tienen la costumbre de tocar las jambas de la puerta con ella por simbolizar fertilidad […] la mejor es la de hembra que haya parido. Es tan buena gracias a que se alimentan de hierbas” (Plinio XXVIII, 135). Además presenta muchos beneficios medicinales para quemaduras, abscesos, inflamaciones, gota, sabañones, tisis, ulceraciones, ayuda a no abortar empleada como ungüento vaginal, fracturas, torceduras, luxaciones, espasmos, …era emoliente, calorífica y resolutiva según Plinio XXVIII, 140 y ss.

Las heces nos cuenta Plinio que se aplicaban en heridas de arma blanca, caídas y torceduras, mientras que su leche al beberla con vino y miel se facilitaba el parto.

Eliano, VIII, 19, Plinio VIII, 208 y Varrón, Agr, II, 4 hacen mención a la fidelidad de los cerdos hacia sus porquerizos “el cerdo es capaz de reconocer la voz de su porquerizo, y, si lo llama, se aproxima aunque esté hozando lejos de allí”. Eliano y Plinio nos narran un suceso muy curioso, tras ser robados por unos piratas un gran número de cerdos, sus porqueros los llamaron desde la orilla de manera que “todos se ubicaron sobre una banda de la nave y la volcaron. Los ladrones se ahogaron y los cerdos regresaron junto a sus dueños”.

Además de su lealtad hay que hablar de la inteligencia de estos animales pues según explica Plinio VIII 208: “los cerdos guías de la piara aprenden en la ciudad a dirigirse al mercado y a sus casas. Los cerdos salvajes saben confundir los rastros atravesando un pantano y se facilitan la huída orinando”

Son grandes candidatos para los sacrificios rituales a partir del cuarto día de su nacimiento, pese a que lo más recomendable es esperarse a que les nazcan los dientes frontales o como afirma Varrón, Agr, II, 4 es mejor esperarse al décimo día: “a los cerdos desmamados se les llaman “deliti” y ya no lactantes, estos a los diez días del parto se consideran puros y por eso los antiguos los llaman “sacres” (sagrados) por considerarlos entonces buenos para el sacrificio” y Plinio VIII, 206 cree que “un lechón está puro para el sacrificio a los cinco días”

A su vez, de ellos se pueden obtener presagios que según Plinio VIII 207 serán mejores si “si tienen la cola torcida a la derecha que de los que la tienen hacia la izquierda”.

Son muchas las curiosidades que envuelven a los cerdos, pero para curiosidad lo que nos cuenta Amparo en su blog HORTUS HESPERIDUM, un cerdito que testa. No os lo perdáis por gustará.

Acabar con una famosa frase de Varrón, II, 4:

Dicen que la naturaleza destinó a los cerdos para los banquetes, y para eso se les dio la vida, para que su carne se conserve, igual que la sal”Dicen que la naturaleza destinó a los cerdos para los banquetes, y para eso se les dio la vida, para que su carne se conserve, igual que la sal”

Plurimam salutem!

*Actualización de la publicación: Desde De Re Coquinaria queremos agradecer a Sandra Ramos el artículo que nos ha dedicado, que nos aporta una amplia información sobre la utilidad y el simbolismo de la sal. GRATIAS


domingo, 16 de enero de 2011

LA CESTA DE POPEA

Para obtener información sobre la cocina romana antigua podemos acudir a todos aquellos indicios que nos ha legado la Antigüedad:


  • Los restos arqueológicos, principalmente de las ciudades de Pompeya y Herculano, nos permiten reconstruir el pasado.
  • El estudio de los fondos marinos.
  • Las letrinas urbanas o las de los campamentos y las cloacas.
  • Los sedimentos de un lago o una zona pantanosa.
  • El estudio de los granos de polen.
  • Las fuentes escritas indirectas, como los tratados de medicina, los trabajos de los agrónomos y los documentos fiscales. Y las fuentes clásicas directas, como la literatura de autores: Apicio, Plinio, el Viejo, Catón, Varrón, Cicerón, Marcial, Horacio, Ovidio, Juvenal, Suetonio, Plauto, Petronio, Plutarco, Persio... entre otros, nos ayudan a reconstruir el arte culinario.
  • Los mosaicos, los relieves arquitectónicos y las pinturas murales.
Con esta entrada vamos a abrir un apartado nuevo sobre la información culinaria que nos aportan los frescos murales encontrados tras la erupción del Vesubio.

En este caso nos vamos a centrar en una de las imágenes que encontramos en nuestro blog: se trata del cesto de mimbre con un velo que se halla en la Villa de Popea en Oplontis.


Al Este de una de las paredes de la habitación número 23 de la Villa de Popea encontramos una hermosa pintura que reproduce una cesta de mimbre bellamente decorada con dos grecas de color púrpura y fondo blanco.

La cesta presenta un trenzado variado, en el que se combinan trenzas verticales y una parte central con una pieza a modo de red.

Pese a estar cubierta por un velo, la transparencia del mismo nos muestra que en su interior se han guardado frutas. El velo las preserva de los insectos y de aquellos que quieran meter su mano en ella.

Parece que ese velo, que tiene algo de mágico, ha mantenido las frutas frescas durante años y años para que hoy podamos seguir disfrutando de su presencia.


La información culinaria que nos aporta es la existencia de unas deliciosas manzanas y unas ciruelas rojas protegidas por unas espigas trenzadas a modo de cornucopia en uno de los laterales de la cesta. Esta espiga pueden recordar a Ceres, diosa de la agricultura.

Resulta curioso la presencia de esas dos frutas en la cesta y, en concreto de las manzanas, ya que en el mundo clásico tenían un papel importante, hecho que lo demuestra el gran número de referencias que se hacen de ellas en las fuentes, e incluso su nombre genérico "mêlon, en griego y malum, en latín" se empleaba para denominar a otras frutas como el melocotón, el membrillo, la granada, el albaricoque, la cidra, etc:
  • En la alimentación: con ellas acababan siempre los banquetes, de ahí la cita de Horacio:"ab ovo usque ad mala". Se servían en los banquetes fúnebres ("[…] a su alrededor había garbanzos y altramuces, nueces a discreción y una manzana por persona", Petronio, Satiricón, 65 y 66). Eran muy elogiadas como remedio medicinal a modo de antídoto o como un buen astringente o estimulante estomacal y también por su dulzor:"manzanas que en dulzor rivalizan con los panales" (Marcial, XLIII. - Un mal banquete. L.I). Se empleaban para acompañar los guisos, en conserva, en mermeladas, en líquidos como el vino o vinagre de manzana. Ya conocían muchas variedades: dulces, ácidas,....se las clasifica en función a la época de maduración: manzana de primavera, otoño, verano o invierno. Se las nombraba según su ciudad de procedencia: de Epiro, de Sidunte, de Mordio, de Gangras, de Babilonia, etc.

  • En la mitología: las manzanas del Jardín de las Hespérides, la manzana dorada de Atalanta o la manzana del Juicio de Paris.

  • A su vez, como ocurre en otras culturas, simbolizaban amor, buena salud, belleza, fertilidad y prosperidad.
Parece que Popea al escoger esta fruta quiso transmitir esa dicha a los que fijasen su mirada en ella.

Acabemos con una bella cita de Plutarco, disfrutando de la hermosura de la cesta de Popea:

"El manzano de todos es el más espléndido, el de frutos más brillantes" ( V, 683 c y ss)

Plurimam salutem!!