sábado, 14 de febrero de 2015

SESAMIDES, REGALO PARA LOS ENAMORADOS




Hace tiempo dedicamos unas entradas al sésamo hablando de su importancia en la alimentación antigua. 

En esta ocasión vamos a adaptar una receta de Ateneo cuyo ingrediente principal era el sésamo.

                                                  

Se trata de un pastel que se regalaba a la novia, de manera que coincidiendo con la celebración del día de San Valentín, es una posible receta con la que obsequiar a la persona amada: 

“Se ha dicho que se lo traen a la novia como regalo: pasteles de sésamo…” (Ateneo, IV, 172 e)

SESAMÍDES O SESAMOÛS.

Dulces de miel, aceite y sésamo tostado que presentaban forma de bola, se cree que era típico entregarlo como regalo a la novia. “es un pastel conforma de bola, hecho con miel, sésamo juntos y aceite. Antifante dice “los sesamídes o pasteles de miel“. (Ateneo, XIV, 642 e).

ADAPTACIÓN RECETA

                                        

Ingredientes

150 gr. de semillas de sésamo crudo
65 gr de harina de espelta
2 cucharadas de miel
3 cucharadas de agua
1 cucharada de aceite de oliva
Aceite de oliva para la bandeja del horno

Elaboración

Tostar las semillas de sésamo hasta que estén doradas en una sartén . Es importante remover para que no se quemen.

Añadir el resto de los ingredientes en un bol y amasar hasta conseguir una masa. 

                                       

Se puede agregar más agua si fuera necesario, pero teniendo cuidado en no poner demasiado pues la masa se puede ablandar en exceso.

Dejar la masa reposar durante una hora en una bolsa de plástico.

Mientras precalentamos el horno a 190 º, sobre una tabla enharinada trabajaremos la masa hasta conseguir un rollo fino que cortaremos en discos de unos 5 cms. Colocaremos los discos sobre papel vegetal con  un poco de aceite y hornear sobre la rejilla durante 8 ó 10 minutos.

                                            

Dejar enfriar y están listos para comerlos.

Prosit!

¡Feliz día de San Valentín!



Plurimam salutem!


domingo, 1 de febrero de 2015

VOMVNT VT EDANT, EDVNT VT VOMANT!



Existe la leyenda urbana de la existencia de una sala  llamada vomitorium junto al triclinium a la que acudían los romanos para  aliviar los problemas estomacales producidos por el abuso durante un festín.

No hay constancia en las fuentes clásicas sobre esta sala, sólo la cita de Macrobio, Saturnales, VI, 4 en la que habla de los vomitoria de los edificios de ocio, al igual que hoy en día en los campos de fútbol: 

"Lucilio, en el libro XIV, con estos versos: Vomita por todas partes una marea de saludadores matinales. La expresión "vomita una marea" es hermosa y antigua; de hecho Ennio dice: El río Tiber vomita en el mar salobre. De ahí que también hoy en día llamemos, en los espectáculos "vomitorios" a aquellos lugares por donde los espectadores entran en grupos y se dispersan en busca de su asientos"

Cicerón, Dei, 21 habla de acudir al baño: Cuando después de la cena dijiste que querías vomitar, te llevaron al baño”

No obstante, el hecho de no encontrar mención sobre este espacio, no quiere decir que la práctica de provocar el vómito no existiera. 

Suetonio, Vitelio, 13 nos habla de la costumbre del emperador: Sus vicios principales eran la glotonería y la crueldad. Comía ordinariamente tres veces al día y a veces cuatro, designándolos almuerzo, comida, cena y colación. Podía hacer todas estas comidas por la costumbre que había adquirido de vomitar

Veamos qué nos cuentan las fuentes al respecto.

Los vómitos solían ser usados como remedio dietético para aliviar las malas digestiones, el abuso en las mesas, etc. En ese caso era recomendado su empleo. Así nos los transmite Celso, Los ocho libros de la medicina, X:  “Cuando se tienen eructos sin dolor en el epigastrio, hay que beber de cuando en cuando un poco de agua fría y no agitarse […] cuando se tienen eructos amargos, acompañados de dolor y de pesadez en el epigastrio, es necesario recurrir sin tardanza al vómito”

Lo mismo podemos leer en Hipócrates, Aforismos 2 y ss como un buen recurso para depurar el vientre ante diferentes problemas: “En los desarreglos del vientre y en los vómitos que se producen espontáneamente, si se purgan las cosas que deben purgarse, es provechoso…En las purgas, sáquese del cuerpo lo que es tal que, incluso cuando sale espontáneamente, resulta ventajoso…purgas. Púrguese por arriba a los delgados que vomitan con  facilidad, evitándolo en invierno. Por abajo, a los que les cuesta vomitar y son moderadamente gruesos, evitándolo en verano"

El mismo autor clasifica los tipos de vómitos según su coloración.   

“El vómito menos dañino es aquel en que hay mezcla de flema y bilis, con tal de que no se vomite en gran cantidad. Cuanto menos mezclados los vómitos, peores.
El vómito verde puerro, negro, o lívido, maligno. Si el mismo individuo vomita materias de todos los colores, fatal. Muerte rapidísima anuncia el vómito lívido y fétido.
También es mortal el vómito rojo, sobre todo si se vomitara con esfuerzo doloroso.
Los enfermos que sufren náuseas agudas sin vómito, pernicioso, como también los que se esfuerzan por vomitar sin conseguirlo.
Los vómitos biliosos, emitidos en pequeñas cantidades, perniciosos, sobre todo si el paciente sufre insomnio.
Después del vómito de materias negras, la sordera que se presenta no es perjudicial.
Los vómitos en pequeñas cantidades, frecuentes, biliosos, no mezclados, perniciosos si están acompañados de deposiciones abundantes y dolor agudo de la región lumbar…
Las recaídas frecuentes en vómitos con los mismos signos provocan un vómito negro hacia la crisis; los pacientes también sufren temblores” (Hipócrates XXXII, 545)

Pese a la recomendación de su empleo en casos problemáticos, no estaba bien considerado.

En Plinio, H N, XI,  CXVII.282 y ss leemos que no son recomendables para la salud:

La alimentación más provechosa es la sencilla, pues la acumulación de sabores es peligrosa y aún más si se añade condimento. (...) Los vómitos, ideados por el hombre como remedio a este problema, enfrían el cuerpo (...) El exceso es lo más perjudicial en todos los aspectos de la vida, pero especialmente para el organismo.”

Plutarco, Moralia, II también comenta que no es bueno provocar el vómito con métodos artificiales: Los vómitos y las purgaciones del vientre por medio de medicinas, abominable «alivio contra la hartura», a no ser que exista una gran necesidad, no deben emplearse, como hacen muchos que llenan su cuerpo para poderlo vaciar y, de nuevo, lo vacían para llenarlo de una manera antinatural […] Ambas cosas producen en el cuerpo perturbaciones y convulsiones.[…]Si alguna vez nos obliga la necesidad, los vómitos se han de hacer sin ser provocados ni por medicinas, ni por artificios, sin perturbar el cuerpo, sino permitiendo expulsar de allí sin esfuerzo lo que le sobra al que tiene en abundancia, pero no más de cuanto le sea necesario para evitar la indigestión.”


Sabemos del uso de vomitivos para mejorar la salud. Sobre qué podrían emplear se cree que quizás los dedos como se puede ver en esta cerámica griega.

                                             

 Lavativas:


Suetonio, Nerón Claudio, 33: Poco a poco dióse a tomar lavativas y vomitivos y abstenerse de frutas y de alimentos reputados contrarios”

Plinio. HN. L.XXXI, 65: Los que administran  agua del mar, prefieren comer después rábanos en vinagre melificado, para volver a provocar el vómito

Marcial, 7, 67: “Y no cena ni se pone a la mesa sin antes haber vomitado siete cuartillos de vino puro, a los que cree que tiene el sagrado derecho a volver en el momento en que se ha comido dieciséis bollos para atletas”


Galeno recoge que el eléboro blanco era usado como vomitivo. También Hipócrates lo menciona, 32, 559: “Vomitar a causa del eléboro materias rojas, espumosas, en pequeña cantidad, beneficia”

Dioscórides detalla los diferentes remedios que ayudan a provocar el vómito:


Aceite de lirio, 1,56: “Va bien asimismo en el caso de los que vomitan con dificultad, untándose los dedos o los vomitorios”

Aguamiel, 5,9:“El aguamiel posee la misma virtud que el vino mulso. Usamos la no cocida en los casos en los que queremos ablandar el vientre o provocar el vómito, como en el de aquellos que tomaron venenos mortíferos, administrándosela previamente mezclada con aceite”

Altramuz hediondo, 3, 150: “El fruto comido provoca el vómito intensamente”

Apio, 3, 64: “Su decocción y la de sus raíces, bebida, contrarresta los venenos mortales, provoca vómitos y retiene el vientre”

Eléboro blanco, 4,148: “Purga a través de vómitos, arrastrando humores diversos…También provocan vómitos los supositorios compuestos a base de él y mezclados con vinagre, aplicados en el ano”

Orégano, 3, 27: “Se prepara un medicamento vomitivo con ella, cebollas y zumaque de cocina, puestos todos al sol en un recipiente de cobre de Chipre cuando la constelación del perro”

Raíz de pepino, 4, 151: “La raíz del pepino cultivado: majada y bebida con hidromiel, en el peso de una dracma, provoca vómitos”

Rábano, 2, 112: “Conviene también, comido con antelación, a los que quieren vomitar…..Su corteza tomada con ojimiel es más vomitiva….Su semilla, bebida con vinagre, es vomitiva,…. Tomada la parte alta de su raíz, purga la bilis y la flema mediante vómitos”

La tierra de Lemnos, 5, 97: “Obliga a vomitar los venenos dañinos”

Cobre quemado, 5, 76: “Como enjuagatorio, provoca vómitos”

Nogal, 1, 125: “Comidas en ayunas son útiles para provocar vómitos, y, si se toman previamente con higos secos y con ruda , son antídotos de venenos”

Largas  plumas:

Suetonio, Claudio, 23 uso de la pluma: Estaba siempre dispuesto a comer y beber a cualquier hora y en cualquier lugar que fuese. … Nunca abandonó la mesa sino henchido de manjares y bebidas; en seguida se acostaba de espaldas con la boca abierta, y mientras dormía, le introducían una pluma para aligerarle el estómago


Como ya hemos comentado, pese a su empleo, no estaba bien visto pues se asociaba a borrachos, libertinos:

Cicerón, De finibus, 2, 23: No desearía yo, en efecto, figurarme, como tenéis vosotros por costumbre, a esos libertinos que vomitan en la mesa y son sacados de los banquetes, y que al día siguiente, sin haber hecho aún la digestión, comienzan a engullir de nuevo”

Séneca, Ep. 18, 4: Es de más recio temple, cuando todo el pueblo está beodo y vomitando, manifestarse seco y sobrio”

Séneca, Ep. 5, 47:Cuando nos reclinamos a cenar, el uno limpie los esputos, otro recoja de debajo de la mesa el vómito de los borrachos

Juvenal, Sát. 1, 142- 144:El castigo te acecha cuando, atiborrado, te quitas el manto y vomitas en el baño un pavo mal digerido”


Marcial, VI, 89: El que te goces en prolongar la velada con vino en exceso, te lo perdono: tienes, Gauro, el defecto de Catón. El que escribas versos con nula inspiración de las musas ni de  Apolo, te lo debo alabar: eso que tienes de Cicerón. Que vomitas, eso es de Antonio; que te gusta el lujo, cosa de Apicio. Pero lo de chuparla, dime, ¿de quién tienes ese vicio?”


Cicerón, Phil. 2, 63 nos habla de las famosas vomitonas de Marco Antonio cuando estaba borracho: “Pero prescindamos de estos crímenes que suponen fuerza en quien los comete, y hablemos de otros que muestran en Antonio el envilecimiento de una naturaleza degradada. Tú con esas fauces, con ese ancho pecho, con ese robusto cuerpo propio de un gladiador, agotaste tanto vino en las bodas de Hipia, que tuviste que vomitar al día siguiente en presencia del pueblo romano. ¡Oh espectáculo indigno de ser visto u oído! Si te sucediera en medio de tus festines y entre tus desmesuradas copas, ¿quién no lo consideraría deplorable? Pues ante numeroso concurso del pueblo romano, ejerciendo cargo público, un general de la caballería en quien el eructar sería indecoroso, vomitó llenando sus vestidos y todo el tribunal de restos de comida que olían a vino. Él mismo confiesa que ésta es una de sus faltas. Vengamos a sus méritos”

Cicerón,  Phil. 2, 76:"¿Debía pelear por ti Dolabela en España, mientras tú ensuciabas con tus vómitos las mesas de tus huéspedes en Narbona? "

Cicerón,  Phil. 2, 86: “No le es posible disimular, padres conscriptos; vedle turbado, sudoroso, pálido. Haga cuanto quiera con tal de no vomitar, como lo hizo en el pórtico Minucio”

Cicerón, Phil. 2, 104: ¿Y cuántos días estuvo embriagándose vergonzosamente en aquella heredad? Desde las nueve de la mañana se bebía allí, se jugaba, se vomitaba.”

Para terminar la famosa cita de Séneca, Cons ad Helv. X, 3 que resume la idea que hemos comentado sobre la mala fama de esta práctica:

 Vomitaban para comer y comían para vomitar y no querían siquiera perder el tiempo en ingerir los alimentos traídos de todas partes del mundo”


Plurimam salutem!

domingo, 18 de enero de 2015

MILIVM IN IENTACVLO, GACHAS DE MIJO


Antimo en su obra De observatione ciborum, 71 nos legó una sencilla receta de cereales para ser consumida en el ientaculum (desayuno). 

Se trata de exquisito plato de gachas con mijo.

Antiguamente este cereal fue considerado “el menos nutritivo de los cereales”, según Dioscórides, 2, 97, pero era muy utilizado por sus beneficios sobre la salud “en forma de pan o preparado como gachas, retiene el vientre y provoca la orina. Tostado y vaporizado, una vez metido en bolsas, es un remedio para los retortijones y otros dolores”

Actualmente es altamente considerado por su valor energético, por no contener gluten, por la gran cantidad de fibra que aporta, por los beneficios a la salud gracias a su alto contenido en magnesio, fósforo, hierro,  zinc, yodo y vitaminas B y E.

La receta original de nuestro autor dice:

“et milium in calda pura primo praeduretur, et quando incipit frangere granum, coquatur in aqua et sic lactis capruni mittantur, et sic coquant lente, quomodo de oriza diximus” 

“Hervir primero el mijo en agua caliente y, cuando los granos comiencen a abrirse, añadimos al agua leche de cabra. Los cocinamos lentamente de la misma manera que dijimos sobre el arroz”



POSIBLE ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

200 gr. de mijo

650 ml de leche de cabra

500 ml de agua

1 pizca de sal o un poco miel (opcional)



Elaboración

En una cazuela poner a hervir a fuego lento el mijo y el agua durante unos 30 minutos hasta que los granos estén blandos y se abran. En ese momento se añade la leche de cabra y lo dejaremos cocer a fuego lento durante 30 minutos más, removiendo cada vez para evitar que se pegue a la cazuela.

*Se puede servir con miel o con sal, solo o como acompañamiento de otros alimentos en el desayuno.

Prosit!!!


Plurimam salutem!

domingo, 4 de enero de 2015

RECETARIO DE COCINA ROMANA ANTIGUA VIII



Un año más, De Re coquinaria comienza con la recopilación de las recetas publicadas el año saliente. 

Como siempre están agrupadas según el esquema de un  típico banquete romano: gustatio, prima mensa, secunda mensa y bebidas.

GUSTATIO – ENTREMESES         

SOPA DE CEBOLLAS (Patellam Lucretianam)

    Limpiar unas cebollas, quitando la parte verde.  En una cazuela poner  garum, aceite y agua. Poner a calentar la cazuela y en el momento que esté caliente, añadir las cebollas. A mitad de cocción añade, de manera decorativa sobre las cebollas, un pescado ahumado (arenques o salmón). Antes de terminar su cocción añade una cucharada de miel, un poco de vinagre y mosto cocido. Espolvorear tomillo hervir un poco y servir  tibio.


HUEVOS ESCALFADOS, Galeno VI 706-7.

Se trata de unos huevos condimentados con aceite, garum y vino. Muy sencillos de hacer y muy sabrosos:

“Mejor que los cocidos y los asados son los llamados escalfados. Se preparan de la siguiente manera. Tras empaparlos con aceite, gáros y un poco de vino, se pone el recipiente en una olla que tenga agua caliente, luego se tapa por encima completamente y se dejan en la lumbre hasta que tengan una consistencia intermedia

ADAPTACIÓN RECETA

Ingredientes
Aceite
Agua
Garum que se puede elaborar de la siguiente manera: 

Tomar una lata de anchoas, batirla junto a dos cucharadas de aceite y de vino aromatizado hasta que quede como una crema espesa. Añadir pimienta y una cucharada de miel.

1 huevo por comensal
Vino blanco

Elaboración

Poner a hervir agua caliente. Mientras tanto en un papel de cocina transparente- film poner el huevo condimentado con aceite, garum y un poco de vino. Cerrar bien el film y poner en el agua hirviendo hasta que los huevos estén cuajados.


PRIMA MENSA- CARNES O PESCADOS


SEPIA

Su uso principal es el culinario, por lo que será la protagonista de muchos platos.

Ateneo, VII, 324 c nos transmite cómo presentar las sepias a la mesa. A la plancha: “Tres veces tantas sepias por una sola dracma. Tras cortarles las patas y las aletas, las hago hervir. El resto del cuerpo, una vez picado en muchos dados y adobado con un poco de sal, mientras están cenando, voy y lo pongo en la silbante sartén

Otra curiosa receta: “Hypósphagma consiste en trozos de carne asada (de sepia) hervidos en sangre batida con miel, queso, sal, comino, silfio y vinagre”


Apicio nos ha legado varias recetas, veámoslas:

De Re Coquinaria, II, 1:

“Las albóndigas marinas se preparan con camarones, cangrejos de río, calamares, sepia y langosta. Se condimentan con pimienta, ligústico, comino y raíz de benjuí”

De Re Coquinaria, V, 3, 3 acompañando a unos guisantes:

Guisantes indios
“Cocer los guisantes. Después que hayan espumado, cortar puerro y coliandro; poner a hervir en una cacerola. Coger unas sepias pequeñas y cocerlas en su propia bolsa de tinta. Echar aceite, garum y vino, un manojo de puerro y de coliandro. Cuando alcance el punto de cocción, machacar pimienta, ligústico, orégano, un poco de alcaravea, rociar con su propio jugo, macerar con vino y vino de pasas. Cortar en trozos pequeños las sepias, y echarlas con los guisantes. Espolvorear pimienta y servir”

De Re Coquinaria, IX, 4 y ss nos ha transmitido diferentes salsas para las sepias:

Salsa para la sepia rellena
"Pimienta, ligústico, apio en grano, alcaravea, miel, garum, vino y finas hierbas para la cocción"

Cómo rellenar la sepia cocida
"Machacar unos sesos cocidos sin nervio con pimienta, mezclarle unos huevos crudos en número suficiente, pimienta en grano y pequeñas salchichas. Coser la sepia y ponerla a cocer en agua caliente para que el relleno pueda hacerse"

Sepia cocida para después del baño
"Una vez puestas en agua fría, preparar la salsa siguiente: pimienta, benjuí, garum, piñones y huevos; triturar, ligar y sazonar a gusto de cada uno"

Otra salsa para sepias
"Pimienta, ligústico, comino, coliandro fresco, menta fresca, yema de huevo, miel, garum, vino, vinagre y un poco de aceite. Cuando hierva, añadir almidón"

PATINA DE SALMONETES (Patina mullorum loco salsi)

"Descamar los salmonetes y ponerlos en una fuente; añadir el aceite que sea preciso, colocando en medio pescado en salazón y poner a hervir. Cuando haya hervido, se vierte vino dulce, espolvorear con pimienta y servir"

EXQUISITO BONITO  Ateneo, VII 278 b-c

“El bonito en otoño, cuando se pongan las Pléyades, prepáralo de cualquier manera, ¿por qué te lo cuento?, que no podrías tú estropearlo ni aun queriendo.
Pero si quieres saber también, querido Mosco, cuál es la mejor manera en la que debes disponer de él, es entre hojas de higuera y con no demasiado orégano, sin queso ni tonterías. Cuando lo hayas preparado simplemente así, entre hojas de higuera, átalo fuerte por arriba con un junco, empújalo después hacia dentro bajo ceniza caliente, calculando mentalmente el momento preciso en que está asado, y no lo chamusques”

ADAPTACIÓN RECETA

Ingredientes

Aceite
1 rodaja de bonito fresco por comensal
1 hojas de higuera o en su defecto, hoja de col o de lechuga por cada comensal
Orégano
Sal

Elaboración

Cortar el bonito en rodajas, colocar una rodaja sobre una hoja de col o de lechuga y condimentar con una salsa hecha de orégano, aceite y sal. Cerrar la hoja y meter dentro de un papel de aluminio a modo de papillote. Cocer en una sartén dando vueltas hasta que esté hecho el bonito.

SECUNDA MENSA- POSTRES

CURCUMIS MELO 

Se consumía maduro, tras quitarle las semillas, e incluso Ateneo, II, 68 e dice lo siguiente: “Fenias afirma: cuando están tiernos son comestibles con la cáscara el pepino y el melón, salvo la simiente, y cuando maduran solo la parte que rodea a la semilla”

Tenemos una receta de Apicio, III, 7 para el melón con una salsa que nos recordaría un poco al melón al Oporto actual:

VII. Pepones
Piper, puleium, mel vel passum, liquamen,  acetum. Interdum et silfi accedit.

VII MELONES
“Pimienta, poleo, miel o vino de pasas, garum y vinagre. Puede añadirse laserpicio”


PURÉ DE PASTA DE LECHE (Pultes tractogalatae)

     Echar en una cazuela un sextario de leche con un poco de agua y poner a hervir a fuego lento. Coger tres tortas de pasta, las troceas y las echas a la leche. Removed añadiendo agua para que no se queme. Cuando ha cocido, añadir miel, sin retirar del fuego.

DULCE DE QUESO llamado Phthoîs:

 “Machaca queso después de haberlo escurrido y echándolo en un cedazo de bronce cuécelo, añade luego miel y una hémina (1/4 de litro) de harina fina y amásalo hasta hacer una pasta uniforme” (Ateneo, VII 278 b-c)

ADAPTACIÓN RECETA

Ingredientes

1/4 l. Harina
Miel (al gusto) 
500 gr. Queso feta o requesón

Elaboración
Batir el queso en un cuenco hasta que quede como una pasta suave. Agregar la harina y un poco de miel.  Hacer pequeñas galletitas de queso.
Hornear a 200º C hasta que estén doradas.

 Se puede servir con un poco más de miel.


 BEBIDAS
  

VINO DE DÁTILES

Machacar los dátiles y mezclarlos con agua, dejar reposar y se obtendrá un vino semejante al vino con miel. Se conserva sólo durante 10 días.

CONDITVM PARADOXVM 

Echar en un recipiente de bronce 5 kg. de miel aproximadamente, habiendo vertido previamente un litro de vino. Cocerlo hasta que hierva y se  evapore la mitad del líquido. Se hará a fuego lento, utilizando leña seca  y removiendo con una espátula. Si empieza a hervir, rociar con un poco de vino para que baje, o simplemente retirar del fuego.

Cuando haya empezado a enfriarse, poner de nuevo al fuego. Esto se hará tres veces, y se retirará definitivamente. Al día siguiente, sacar la espuma.

A continuación, echar 110 gr. de pimienta molida, 5 gr. de almáciga de lentisco, 4 gr. de hoja de nardo e igual cantidad de azafrán, 5 huesos tostados de dátiles, y los dátiles macerados en vino. Todo se rociará con vino en cantidad suficiente para endulzar la mezcla. Cuando ya esté, echar 10 litros, aproximadamente, de vino dulce. Una vez realizado todo esto, introducir carbón.
  
POSIBLE ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

1 copa de vino blanco
3 l ½ de vino blanco
400 gr de miel
1 cucharada de pimienta negra molida
Una pizca de azafrán
1 cucharada de canela
Unas hojas de nardo o en su defecto, laurel
2 dátiles

Preparación

Verter en una cazuela una copa de vino blanco con la miel. Poner a calentar el vino hasta que se disuelva la miel (es importante no dejar de remover).

A continuación, verter el vino mielado en una cazuela más profunda, a la que añadiremos la pimienta, el azafrán, las hojas de nardo o laurel machacadas, la canela y los dátiles cortados en varios trozos.

Después añadiremos los 3 litros y medio de vino blanco a la cazuela más profunda. Pondremos a hervir el contenido durante una hora a fuego muy lento,  removiendo con una cuchara de madera.

Se puede servir caliente al estilo romano o si se prefiere, se puede servir muy frío a modo de refresco.


OTRAS RECETAS


LIQVAMEN DE PIRIS- POSIBLE GARVM VEGETARIANO

"Zumo de peras: el casto zumo de peras se preparará así: 

Se pisan peras muy maduras con sal gorda. Cuando su carne esté deshecha, se meten en tonelitos, o recipientes de barro embetunados con pez; al cabo de tres meses la pulpa en suspensión desprende un líquido de sabor agradable pero de un color blancuzco. Contra este inconveniente será bueno que al tiempo que se salan, se mezcle una dosis de vino tinto"


ADAPTACIÓN RECETA

Ingredientes

6 peras maduras
300 gr de sal gruesa
600 ml de agua
100 ml de vino tinto

Elaboración

En una cazuela poner a hervir el agua y la sal. Remover bien la sal hasta que se disuelva. 

A continuación licuar las peras tras quitarles el corazón.  

Añadir el zumo de las peras al agua y después el vino tinto que le dará una tonalidad oscura.

 Cocerlo a fuego lento durante media hora, moviendo en alguna ocasión. 

Dejar enfriar y poner en un bote esterilizado para utilizarlo como salsa cuando se cocine.

PANIS NAUTICVS

ADAPTACIÓN RECETA
  
Ingredientes:

500 gramos de harina
150 ml de agua
1 cucharada de manteca o mantequilla
10 gr. de sal (opcional, si queremos que las galletas estén más sabrosas)
10 gr. de levadura

*Para untar la bandeja del horno: aceite de oliva o pan rallado
*Para darles color: aceite de oliva.

Elaboración:

Tras calentar un poco el agua, disolvemos en ella la levadura y la sal. A continuación agregamos la harina y amasamos bien.
A la masa, le incorporamos la manteca y volvemos a amasar. Hacemos bolas y después las aplanamos con un rodillo.
Después las colocamos sobre la bandeja del horno que podemos engrasar con un poco de aceite o con un poco de pan rallado para que no se peguen.
Ya en la bandeja las dejamos reposar unos 10 ó 15 minutos.

Antes de ponerlas en el horno debemos pincharlas con un tenedor y pintarlas con un poco de aceite por encima.

El horno debe estar a unos 190 º  y las hornearemos durante unos 15 minutos hasta que estén doraditas.

  
UN FELIZ AÑO MMXV


Plurimam salutem!