domingo, 31 de enero de 2016

RHODOMELI, ROSAMIEL

El sábado 30 de enero, De Re coquinaria, conjuntamente con el resto de actividades de Ludere et Discere y la Saguntina Domus Baebia acudió a las Jornadas educativas EDUSIONA'T para mostrar qué se trabaja en su taller didáctico.



Fue una mañana intensa y muy interesante, con la asistencia de un gran número de visitantes.


Para celebrar el interés de los participantes al evento y la gran acogida que nos dieron queremos compartir una receta sencilla de ROSAMIEL para hacer en el aula con el alumnado.



La receta original la podemos leer en Casiano Baso en sus Geopónicas 8, 29

RHODOMELI, ROSAMIEL

"Después de quitar las espinas, desmenuza rosas hermosas de monte, si las hay, exprímelas en un tornillo y coge dos sextarios de jugo y un sextario de miel. Tras quitar la espuma a la miel, agregar al jugo de rosas, batiéndolo enérgicamente en un recipiente. Para terminar, se guarda en un sitio  sin humedad"

ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

60 gr. de miel
120 ml de agua de rosas que compraremos en una herboristería.



Elaboración

Mezcla muy bien los ingredientes. Esteriliza un recipiente de cristal y guarda la bebida en él, que se mantendrá en perfectas condiciones durante varios meses.

La receta de rosamiel se puede gastar para aromatizar bebidas como vino, infusiones, dulces o panes.

Os encantará

Plurimam salutem!


domingo, 17 de enero de 2016

UN BRINDIS CON HYDROMEL

¡Qué mejor manera de celebrar la entrada del nuevo año que con un brindis!


En esta ocasión será con un poco de hidromiel casero, una adaptación de la receta clásica de CASIANO BASO, que en su Geopónica 8, 28 nos transmitió una recopilación de recetas de vinos, entre los que destaca cómo hacer un exquisito hidromiel.

Veamos la receta antigua:

HYDROMEL (ὕδωρ « agua » y μέλι « miel »)

"1. Toma agua vieja de lluvia, o si no es posible hervida hasta reducirla a un tercio, mezcla con ella una cantidad suficiente de miel y échala en un recipiente, poniéndola diez días a la sombra y dejándole un orificio de ventilación, y consúmelo, así; si se deja envejecer estará mejor. 
2. Los médicos expertos lo administran para la debilidad, sabiendo que se compone sólo de agua y miel. 
3. Otros mezclan con miel nieve pura, lo agitan y lo reservan, y se convierte en un remedio contra las quemaduras. Lo llaman ‘nievemiel’"

POSIBLES ADAPTACIONES DE LA RECETA

OPCIÓN 1

Ingredientes:

· Un vaso de miel de buena calidad.

· Dos vasos de agua mineral.

Modo de hacerlo:


Se mezclan ambos ingredientes, se va agitando hasta que se disuelva bien la miel en el agua.
Se pasa a un tarro con tapa y se pone al sol durante cuarenta días, con sus respectivas noches.
Pasado ese tiempo, está lista para ser degustada.






OPCIÓN 2


Ingredientes:

· 250 ml de zumo de manzana.

. 450 ml de miel de buena calidad.

·  650 ml de agua mineral.

Modo de hacerlo:

Mezclar todos los ingredientes en un cazo, poner a hervir a fuego lento durante 30 minutos. Cuando se enfríe, colar y poner en el frigorífico para consumir muy fresco.




Prosit!!

¡Por un 2016 lleno de salud y alegrías!

Plurimam salutem!

domingo, 3 de enero de 2016

RECETARIO DE COCINA ROMANA ANTIGUA IX


Un año más, De Re coquinaria comienza con la recopilación de las recetas publicadas el año saliente. 


En esta ocasión el 2015 ha sido un año muy dulce con un gran número de postres griegos y romanos.

PRIMA MENSA- CARNES O PESCADOS

 RECETAS CLÁSICAS DE ATÚN

ASADO
Ateneo, 303 f:Consigue una cola de hembra de atún. Córtala y ásala bien toda ella, tras salpicarla sólo con un pellizco de sal, untarla con aceite. Hay que tomar los filetes calientes, sumergirlo en picante salsa de salmuera. También si quieres comerlos secos están buenos. Si los sirves con vinagre los arruinas”

EN SALSA TRAS ASAR O HERVIR EL ATÚN

Apicio, X

5. Salsa para el atún asado

Pimienta, ligústico, apio en grano, menta, ruda, dátiles, miel, vinagre, vino y aceite. Esta salsa también puede utilizarse para la sarda.


8. Pelamys y atún en salazón

Pimienta, ligústico, comino, cebolla, menta, ruda, avellana, dátiles, miel, vinagre, mostaza y aceite.

10 Salsa para el atún

Pimienta, comino, tomillo, coliandro, cebolla, uva pasa, vinagre, miel, vino, garum y aceite. Poner a calentar y envolver con almidón.

11 Salsa para el atún hervido

Pimienta, ligústico, tomillo, los ingredientes que se echan al almodrote, cebolla, dátiles, miel, vinagre, garum, aceite y mostaza.

Otra receta con ACELGAS

Ateneo, 303 f: y el filete central se oculta tras las desgarradas envolturas de alcelgas”

SECUNDA MENSA- POSTRES

LATERCVLI, UN DULCE MUY ENERGÉTICO



En la escena segunda del El joven Cartaginés, I, II, 325 de Plauto podemos leer la enumeración de una serie de ingredientes con los que se hacía un dulce llamado LATERCVLI,"pequeño ladrillo", cuyo nombre procedía de la forma de pequeña teja o media luna que presentaba.

Milfión:

“Nil nisi laterculos,  sesumam papaveremque, triticum et frictas nuces”
”Pues sí, puros pastelitos, sésamo, adormidera, harina de trigo y nueces tostadas”

 Se trata de una especie de empanadilla rellena de semillas, nueces y miel, como podemos ver un dulce muy energético.

Nos recuerda un poco al pastel de frutos secos y miel cretense llamado Gástris que nos legó Ateneo:

 “Crisipo de Tiana describe esta receta:En Creta, dice, hacen un pastelito que llaman gástris. Se hace de la siguiente manera: nueces de Tasos y del Ponto, almendras y además adormidera, que después de tostarlas debes elaborar bien y triturar cuidadosamente en un mortero limpio.
 Cuando hayas mezclado la fruta seca, suavízalo con miel cocida y tras añadir bastante pimienta suavízalo también.
 Se vuelve negro a causa de la adormidera. Aplanándolo forma un cuadrado.
 Luego machaca sésamo blanco suavízalo con miel cocida, forma dos tortas y pon una debajo y la otra arriba, para que la negra quede en medio y disponlo en un orden armonioso”  (Ateneo, XIV, 647 f y 648 a)

ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes
PARA LA MASA
250 gr de harina integral
2 cucharadas de aceite de oliva
150 ml de agua
1 huevo
 
PARA EL RELLENO
70 gr de semillas de sésamo
40 gr de semillas de adormidera
300 gr de nueces tostadas
60 gr de miel.

 Elaboración

Amasar conjuntamente la harina, el aceite y el agua hasta conseguir una masa flexible. Cuando esté bien amasado, dejar reposar en una bolsa durante una hora. 
Mientras tanto mezclar todos los ingredientes para el relleno.
 A continuación, extender la masa con la ayuda de un rodillo lo más fino que sea posible sin que se rompa y cortarla con un molde en forma circular.
En el centro de la masa poner una cucharita de postre con el relleno que teníamos reservado y cerrar la masa como si fuera una empanadilla mojando los bordes con un poco de agua.
Batir el huevo y untar las empanadillas.
Colocar las conchas sobre una bandeja de horno ligeramente engrasada y hornear durante uno 20 minutos a 180 º

Se toma frío acompañado de un puré de frutas, mermelada, miel o nata.

SESAMIDES, REGALO PARA LOS ENAMORADOS



Hace tiempo dedicamos unas entradas al sésamo hablando de su importancia en la alimentación antigua. 

Se trata de un pastel que se regalaba a la novia, de manera que coincidiendo con la celebración del día de San Valentín, es una posible receta con la que obsequiar a la persona amada:

“Se ha dicho que se lo traen a la novia como regalo: pasteles de sésamo…”
 (Ateneo, IV, 172 e)
  
Dulces de miel, aceite y sésamo tostado que presentaban forma de bola, se cree que era típico entregarlo como regalo a la novia. “es un pastel conforma de bola, hecho con miel, sésamo juntos y aceite. Antifante dice “los sesamídes o pasteles de miel“. (Ateneo, XIV, 642 e).

ADAPTACIÓN RECETA
                              
Ingredientes

150 gr. de semillas de sésamo crudo
65 gr de harina de espelta
2 cucharadas de miel
3 cucharadas de agua
1 cucharada de aceite de oliva
Aceite de oliva para la bandeja del horno

Elaboración

Tostar las semillas de sésamo hasta que estén doradas en una sartén . Es importante remover para que no se quemen.

Añadir el resto de los ingredientes en un bol y amasar hasta conseguir una masa. 

Se puede agregar más agua si fuera necesario, pero teniendo cuidado en no poner demasiado pues la masa se puede ablandar en exceso.

Dejar la masa reposar durante una hora en una bolsa de plástico.

Mientras precalentamos el horno a 190 º, sobre una tabla enharinada trabajaremos la masa hasta conseguir un rollo fino que cortaremos en discos de unos 5 cms. Colocaremos los discos sobre papel vegetal con  un poco de aceite y hornear sobre la rejilla durante 8 ó 10 minutos.

Dejar enfriar y están listos para comerlos.

ELAFOS, EN HONOR A ÁRTEMIS


Los habitantes de la Fócida en las ELAFEBOLIAS (Έλαφηβόλια) elaboraban unas tortas de miel, sésamo y espelta (ἔλαφος) que presentaban forma de ciervo y que ofrendaban a Ártemis, la diosa de la caza.

La receta de estos ricos pasteles la conocemos gracias a Ateneo, XV, 646: “Una torta plana en forma de un ciervo sirve en el festival Elaphebolia hecha de harina de espelta, miel y semillas de sésamo”

ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

 150 gr de harina de espelta
150 gr de semillas de sésamo
150 ml de agua
65 gr de miel
Un poco de aceite de oliva para untar la bandeja del horno

Elaboración
Mezclar bien todos los ingredientes en un bol, excepto el aceite, hasta conseguir una masa homogénea.
   A continuación, extender la masa sobre una superficie enharinada con ayuda de un rodillo. 
Si se tiene mucha habilidad se puede cortar la masa con forma de ciervo, si no, se puede utilizar un molde de pastelería con esa forma o emplear una plantilla.
Untar la bandeja de hornear con un poco de aceite y colocar los pasteles en ella. 
 Hornear unos 40 minutos a 180º.

Se pueden servir acompañados de algún tipo de mermelada.

 OTRAS RECETAS

MILIVM IN IENTACVLO, GACHAS DE MIJO




Antimo en su obra De observatione ciborum, 71 nos legó una sencilla receta para ser consumida en el ientaculum (desayuno). 

Se trata de exquisito plato de gachas con mijo.

La receta original de nuestro autor dice:

“et milium in calda pura primo praeduretur, et quando incipit frangere granum, coquatur in aqua et sic lactis capruni mittantur, et sic coquant lente, quomodo de oriza diximus” 

“Hervir primero el mijo en agua caliente y, cuando los granos comiencen a abrirse, añadimos al agua leche de cabra. Los cocinamos lentamente de la misma manera que dijimos sobre el arroz”

POSIBLE ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

200 gr de mijo

650 ml de leche de cabra

500 ml de agua

1 pizca de sal o un poco miel (opcional)

 Elaboración

En una cazuela poner a hervir a fuego lento el mijo y el agua durante unos 30 minutos hasta que los gramos estén blandos y se abran. En ese momento se añade la leche de cabra y lo dejamos cocer a fuego lento durante 30 minutos más, removiendo cada vez para evitar que se pegue a la cazuela.

*Se puede servir con miel o con sal, solo o como acompañamiento de otros alimentos en el desayuno.

 LAVATIVAS


Dioscórides detalla los diferentes remedios que ayudan a provocar el vómito:

Aceite de lirio, 1,56: “Va bien asimismo en el caso de los que vomitan con dificultad, untándose los dedos o los vomitorios”

Aguamiel, 5,9:“El aguamiel posee la misma virtud que el vino mulso. Usamos la no cocida en los casos en los que queremos ablandar el vientre o provocar el vómito, como en el de aquellos que tomaron venenos mortíferos, administrándosela previamente mezclada con aceite”

Altramuz hediondo, 3, 150: “El fruto comido provoca el vómito intensamente”

Apio, 3, 64: “Su decocción y la de sus raíces, bebida, contrarresta los venenos mortales, provoca vómitos y retiene el vientre”

Eléboro blanco, 4,148: “Purga a través de vómitos, arrastrando humores diversos…También provocan vómitos los supositorios compuestos a base de él y mezclados con vinagre, aplicados en el ano”

Orégano, 3, 27: “Se prepara un medicamento vomitivo con ella, cebollas y zumaque de cocina, puestos todos al sol en un recipiente de cobre de Chipre cuando la constelación del perro”

Raíz de pepino, 4, 151: “La raíz del pepino cultivado: majada y bebida con hidromiel, en el peso de una dracma, provoca vómitos”

Rábano, 2, 112: “Conviene también, comido con antelación, a los que quieren vomitar…..Su corteza tomada con ojimiel es más vomitiva….Su semilla, bebida con vinagre, es vomitiva,…. Tomada la parte alta de su raíz, purga la bilis y la flema mediante vómitos”

La tierra de Lemnos, 5, 97: “Obliga a vomitar los venenos dañinos”

Cobre quemado, 5, 76: “Como enjuagatorio, provoca vómitos”

Nogal, 1, 125: “Comidas en ayunas son útiles para provocar vómitos, y, si se toman previamente con higos secos y con ruda , son antídotos de venenos”


Prosit!!!

UN FELIZ AÑO MMXVI


Plurimam salutem!

domingo, 20 de diciembre de 2015

IO SATVRNALIA!!!



DESDE DE RE COQVINARIA 

OS DESEAMOS UNAS

FELICES FIESTAS  



NUESTROS MEJORES

PARA EL PRÓXIMO AÑO


FELIZ AÑO NUEVO

Plurimam salutem!

domingo, 13 de diciembre de 2015

CURIOSOS MODALES EN ALGUNOS BANQUETES ROMANOS


Las fuentes clásicas nos dan muchas pistas de cuáles serían los modales aceptados en las mesas de algunos ricos.

 Algunos de estos comportamientos serían reprobados actualmente por considerarlos poco elegantes. Esto nos hace pensar que todo depende de la cultura y que todo, incluido la alimentación, es educacional, “uno hace lo que ha aprendido”.

Veamos algunos comportamientos extremos en banquetes romanos:

COMER CON LOS DEDOS

 A los niñ@s les encantaría esta norma, eso sí, siguiendo siempre las enseñanzas de Plinio: “Comer con la mano derecha y apoyarse en la izquierda. Se les enseña a comer con la derecha “si extienden la izquierda, se les reprende”

Lo normal era utilizar las yemas de los dedos, empleando tres de ellos, dejando limpios el anular y el meñique. Esta costumbre justificaría totalmente la importancia del lavado de manos a lo largo de la comida como bien nos describe Petronio, Satiricón, 31: “Por fin nos instalamos en la mesa. Unos esclavos de  Alejandría nos echaron agua de nieve para lavarnos las manos; les siguieron otros por el lado de los pies y cuatro nos quitaron los padrastros con destreza sin igual”


Necesario también el uso de servilletas, mappae que no sólo se utilizaban para limpiar y secar las manos entre un plato y otro, sino también para envolver los restos de comida sobrante que no iban a ser consumir y poder tomarlos posteriormente. De nuevo el Satiricón 32.2 de Petronio nos ayudará a conocer cómo eran una mappa: había añadido una servilleta con una amplia franja roja y volantes colgados por todas partes”.
Para no ensuciarse en exceso o para alimentos líquidos cabe la opción del uso de cucharas  que podía ser de plata. La lígula, una cucharilla pequeña para dulces o la coclear, más grande, para vaciar huevos y ostras.

DESCALZARSE Y TUMBARSE PARA COMER

En el triclinium, los comensales se tumbaban oblicuamente en el lectus, con los pies descalzos, éstos habían sido lavados por un esclavo antes de entrar al comedor.
Petronio, Satiricón, 70 nos cuenta: “Según una inaudita moda, unos esclavos jovencitos y de larga cabellera trajeron perfume en una palangana de plata y ungieron los pies de los comensales

Marcial, XXXV afirma en sus Epigramas: Puesto que tú tienes unas piernas que parecen los cuernos de la luna, podrías, Febo, lavarte los pies en un rition”



TIRAR AL SUELO LOS DESPERDICIOS

Otra costumbre que parece estar vigente todavía en algunos bares.
Aquello que no iba a ser consumido se arrojaba al suelo para que posteriormente un esclavo llamado scoparius o analestae, barriera estos desperdicios. Curioso saber que muchas veces estos esclavos podían ser niños.

La acción de lanzar al suelo los desperdicios era muy frecuente en la antigüedad, era considerado algo sagrado, los alimentos nacidos de la Tierra Madre, origen de la vida, volvían de nuevo a la tierra. Además, se invitaba a los dioses a participar de esta comida a través de estas ofrendas y así, que les fueran propicios.
Ovidio, Sobre una cena en casa de Nasidieno, nos habla de este tema: “Cuando retiraron esto, un esclavo arremangado limpió la mesa de arce con un tafetán purpúreo y otro recogió todos los desperdicios del suelo y lo que pudiera molestar a los que cenaban".
También en Petronio, Satiricón, 34, 2 leemos: “En el bullicio, un plato de postre se le fue accidentalmente de la mano a un esclavo, que intentó recogerlo del suelo. Trimalción, que se dio cuenta de ello, mandó abofetear al esclavo y tirar otra vez aquel plato. Apareció en seguida el encargado de la limpieza y se puso a barrer la plata con los demás desperdicios,…”
Por último Marcial, Xenia, XIV, LXXXII: “La palma atestigua que las escobas fueron en tiempos muy estimadas; pero ahora los esclavos recogedores les dispensan descanso”

ERUCTOS Y OTROS GASES…

Algo considerado de muy mal gusto en nuestra cultura fue permitido con el respaldo de la ley, gracias al Edicto de Claudio en el que estaba permitido expulsar los gases en los banquetes.  Suetonio, Vida de Claudio, V, 32 comenta: “Se dice incluso que tras haberse enterado de que un invitado había caído enfermo por contenerse para guardar las formas, había proyectado promulgar un edicto para permitir expulsar los gases y las ventosidades sonoras en medio del banquete

Pero no a todos los comensales les resultaba agradable escuchar “sonidos gástricos” así nos describe Plinio, el Joven, Paneg. a Trajano, 49, 5,  como Trajano seguía una práctica curiosa para evitar estos problemas en público :“¿No comes siempre en público? ¿No está siempre tu mesa abierta a todo el mundo? ¿No te resulta a ti tan grato como a nosotros participar de los mismos banquetes? [...] ¿Y en cuanto a la duración misma de las comida, aunque tu frugalidad reduce el tiempo que dedicas a éstas, no las prolonga, sin embargo tu afabilidad? Ciertamente no te hartas de comida en solitario antes del mediodía para acechar luego a tus comensales, vigilándolos y tomando nota de lo que dicen, ni te presentas bien saciado y eructando ante unos invitados que no han comido y tienen el estómago vacío para arrojarles más que servirles unos platos tales que tú no te dignarías siquiera a tocar, ni en fin, después de haber soportado con disgusto este insolente simulacro de banquete, vuelves a entregarte a tus secretas orgías y ocultos excesos. No admiramos, por lo tanto, ni el oro ni la plata de tus vajillas, ni el exquisito refinamiento de tus platos, sino tu afabilidad y tu buen humor”

 VOMITAR PARA SEGUIR COMIENDO

El empleo de vómito como remedio dietético  era recomendado por los algunos médicos Celso, Los ocho libros de la medicina, X para paliar el abuso en las cenae: “Cuando se tienen eructos amargos, acompañados de dolor y de pesadez en el epigastrio, es necesario recurrir sin tardanza al vómito”. Algo parecido podemos leer en Hipócrates, Aforismos 2 y ss como un buen recurso para depurar el vientre ante diferentes problemas: “En los vómitos que se producen espontáneamente, si se purgan las cosas que deben purgarse, es provechoso…. Púrguese por arriba a los delgados que vomitan con  facilidad, evitándolo en invierno. Por abajo, a los que les cuesta vomitar y son moderadamente gruesos, evitándolo en verano"

Para ello se recomendaba el uso de lavativas como aceite de lirio, aguamiel, apio, altramuz hediondo, raíz de pepino, rábanos,…o la utilización de largas plumas, Suetonio, Claudio, 23 uso de la pluma: “Estaba siempre dispuesto a comer y beber a cualquier hora y en cualquier lugar que fuese. … Nunca abandonó la mesa sino henchido de manjares y bebidas; en seguida se acostaba de espaldas con la boca abierta, y mientras dormía, le introducían una pluma para aligerarle el estómago

NO LEVANTARSE DEL LECTUS SI SE NECESITA VISITAR EL LAVABO

“Menudo incordio tener que levantarse a mitad del ágape para tener que ir al lavabo”, seguro que más de uno lo ha pensado alguna vez, bueno pues si estuviéramos invitados a casa de Trimalción eso estaría solucionado: No había concluido su frase Menelao, cuando Trimalción produjo un castañeteo con los dedos, y a esta señal acudió el eunuco tendiéndole el orinal en pleno juego. Aliviada ya su necesidad, pidió agua para las manos, se enjuagó un poquito y se limpió a la cabellera de un esclavo” (Petronio, Satiricón, 27)
  

En unos días comienzan las celebraciones navideñas con reuniones familiares, comidas descomunales,… días de exceso pero por suerte días en los que estos modales romanos quedaron en el pasado.

Plurimam salutem!

domingo, 29 de noviembre de 2015

EL RELIEVE DE AMITERNVM, UN BANQUETE PÚBLICO

                 

En la casa parroquial de la Iglesia de Santo Stefano de Pizzoli se encuentra un precioso relieve conocido como el RELIEVE DE AMITERNVM del s. I d.C que representa una escena de banquete público del que desconocemos quién sería su benefactor.

Resulta muy interesante pues se puede apreciar en él las dos maneras típicas de comer,reclinado o sentado.

Se cree que podría formar parte de un monumento funerario mucho más grande, pues recuerda a otras tumbas que representan un banquete público en honor a un hombre importante fallecido.
En el relieve se observan dos escenas bien diferenciadas, lo que nos hace pensar que aquel que pagó el banquete funerario invitó a diversos grupos sociales. El hecho de estar unos sentados y otros reclinados mostraría esas categorías sociales distintas.


                                           

Por una parte, a la izquierda, se ve a un grupo de seis comensales, formalmente vestidos y reclinados en sus triclinios, sobre los típicos cojines, cubrecamas y colchones (pulvini).

Todos disfrutan de exquisitos manjares ante la típica mesa central de tres patas (cilliba) sobre la que se colocaban los alimentos ya preparados para ser consumidos. En nuestro caso se ven viandas pero resultan difíciles de identificar, aunque sabemos que lo era normal que en la mesa central hubiera un salinum (salero) y un acetabulum (vinagrera) que simbolizaban la hospitalidad del anfitrión en el banquete.

De esta mensa circular nos habla Varrón, L L, 5, 118: “A la mesa de comer solían llamar cilliba: tenía forma cuadrada …más tarde se hicieron redondas, debido a que entre nosotros es media (ocupa el centro) y entre los griegos μετα, puede denominarse mesa. Pero su nombre también puede explicarse por el hecho de que, a la hora de la comida, la mayor parte de los platos se servían dosificados (mensa)”

Esta mesa tenía un papel importante pues era el centro del banquete, alrededor de la cual se sentaban los invitados y compartían un momento de sus vidas.

Vemos a los comensales con copas de vino en la mano derecha, como marcaba la tradición romana por considerar de mal augurio el uso durante los banquetes de la mano sinistra.

Podemos pensar que este grupo social sería la élite, por estar recostados en los lecti.

                        


Por otra parte, a la derecha se ve otro grupo de seis comensales, sentados en taburetes, alrededor de una mesa circular. Tres de ellos parece que están cogiendo algo de la mesa central, otro lleva en su mano derecha una copa y otro se toca la cabeza.

El estar sentados y no reclinados para comer, puede indicar que quizá correspondan a una clase social menos privilegiada que la anterior.

Sería interesante recordar que aparecer sentados podría ser considerado una costumbre arcaica, además de ser típica de las personas de baja clase social que acudían a la taberna o popina, afirmación que no podemos aplicar a nuestros comensales por sus modales y apariencia decorosa, comparables a los que están reclinados. Hemos de recordar que las mujeres y los niños se sentaban a los pies del pater familias.

                                         

En el centro del relieve y separando ambas escenas, vemos a dos esclavos, de pie, que parecen muy atareados. Uno porta en sus manos una copa de vino, el otro un cucharón o cyathus para servirlo.

Están junto a una mesa que podría ser la utilizada para mezclar el vino, llamada cilibantum. Varrón en L L, 5, 121 afirma sobre ella lo siguiente: “Parece haber obtenido por transformación del griego kylikeion: armario para recipientes para beber y éste a partir del de una copa kylix que estaba en aquella”


                                                  

Sobre la mesa se pueden distinguir copas y cuernos para beber (ritón), todos ellos elementos relacionados con la mezcla del vino con agua.

La mesa es muy elegante, parece de mármol, con una pata central que llama mucho la atención por representar un herma, es decir, un pilar rectangular sobre el que se ubicaba el busto de una divinidad, principalmente Hermes, y en la parte baja se decoraba con un falo erecto que simbolizaba la masculinidad y ahuyentaba el mal de ojo.

       

Para terminar, es importante tener en cuenta que se trata de un relieve funerario muy significativo que no puede pasar desapercibido, al representar en una misma escena comensales sentados y reclinados.


Plurimam salutem!