A UNA PERSONA MUY ESPECIAL
Tras diez meses de lucha, Júpiter, el día consagrado a él, ordenó a Mercurio que te acompañara en ese último viaje. Una música celestial, digna del mismo Orfeo, guiaba tus pasos. No hay duda sobre cuál es ahora tu nueva morada, los Campos Elíseos, en ellos estaban esperándote todos tus seres queridos. No temas, no estás sola, los dioses Olímpicos cuidan de ti y tú cuidarás de nosotros como bien afirmaba el mismo Cicerón: “nuestros antepasados han querido que los hombres, que han salido de esta vida, se contasen en el número de los dioses” Al ser una persona tan especial, los dioses en persona han querido estar allí y salir a tu encuentro para ofrendarte lo mejor de cada uno de ellos: El mismo Júpiter te ha hecho entrega de una bandeja con ambrosía y una jarra con néctar, servida por Hebe en persona. Con estos alimentos serás inmortal en nuestra mente, pues mientras no haya olvido, vivirás siempre en nosotros. Su esposa Juno te ha querido ofrecer unos granos de granada con miel pu...