domingo, 28 de julio de 2019

YA 13 AÑOS DE EXISTENCIA...

Este 2019 se cumplen 13 años de la existencia del blog de cocina romana antigua DE RE COQVINARIA. 

No diremos 12 + 1, pues no somos supersticiosos....



Son muchos años de dedicación y lecturas,  aunque, a veces, las obligaciones cotidianas y familiares del momento imposibilitan investigar todo lo que me gustaría...pero, no pasa nada, hay que estar felices con lo que te proporciona cada momento de la vida y alegrarnos por lo que tenemos.





GRACIAS A TOD@S

SIN VUESTRO TRABAJO Y CARIÑO HUBIERA SIDO IMPOSIBLE

Ahora toca un pequeño descanso

Descansad y recordad CARPE DIEM

Plurimam salutem!

domingo, 21 de julio de 2019

CORIANDRVM SATIVVM!!

Son muchas las recetas romanas antiguas que presentan como ingrediente el coriandrum sativum, una  herbácea, umbelífera, usada como condimento culinario y también en medicina.



Si nos fijamos en su etimología descubrimos que bien del griego Koríandron: koris y “andros”. Se la conoce con diferentes nombres: culantro, cilantro, coriandro, culantrillo,…

Presenta unas flores blancas de 5 pétalos y unos frutos redondos que tienen un uso medicinal, pero también son peligrosos si se toman en exceso.

Sobre su cultivo y características nos hablan Teofrasto y Paladio. Veamos qué nos cuentas:
Teofrasto, VII, 1,  2: Así, el período de invierno comienza después del solsticio de verano, en el mes Metagitnión, en el que se siembran …el culantro... Llaman a éste el primer período de siembra”

Paladio, VI, 5: En este mes [mayo] es buena época de sembrar el apio, como ya antes se ha indicado; se plantará el culantro”

Paladio, IV, 15 nos habla sobre las características de su cultivo: “A partir de este mes [marzo] y durante todo el de octubre se siembra el culantro. Quiere tierra grasa, aunque también se da en suelo magro. La semilla que sea más vieja se considera mejor. Gusta del agua. Bien sembrado, nacerá con cualquier tipo de verdura”

Teofrasto, I, 11, 2: muchas de las verduras, como el culantro….tienen las semillas desnudas

Teofrasto, VII, 3, 2: “El culantro, el hinojo, el aneldo y el comino tienen las semillas desnudas”

Teofrasto, VII, 1,  3: El culantro germina con dificultad. En efecto, la semilla nueva no germinará a menos que se la humedezca”

Teofrasto, VII, 2, 6: Otras plantas, en cambio, prosperan más rápidamente si proceden de semilla vieja, como el culantro”

Teofrasto, VII, 2. 8: Ejemplos de plantas con raíces leñosas son la albahaca, el bledo, el armuelle, la oruga, el aneldo, [la romaza], el culantro y, en fin, las plantas que tienen el tallo fibroso; porque el aneldo y el culantro, que son plantas de una sola raíz, la tienen leñosa, no larga, y sus delgadas raíces adventicias no son numerosas; pero ambas plantas poseen varios troncos y ramas; de aquí que en ninguna de estas plantas, la parte que está encima del suelo se corresponda con la de abajo”

Teofrasto, VII, 4, 1: De unas hierbas hay varias formas, pero de otras, como la albahaca, la romaza, el bledo, el mastuerzo, la oruga, el armuelle, el culantro, el aneldo y la ruda, sólo una”

Teofrasto, VII, 5, 4: Con la aparición de la Osa Mayor, la albahaca se torna blanquecina, pero el culantro se llena de salsedumbre”

Teofrasto, VII, 5, 5: De las semillas, unas son más aptas para conservar su vigor y otras menos. Las más vigorosas son, por ejemplo, el culantro, la acelga, el puerro, el mastuerzo, la mostaza, la oruga, la ajedrea y, en fin, todas aquellas de gusto acre”

Usos culinarios del cilantro

En el mundo antiguo se utilizaban principalmente sus semillas, pese a que en la actualidad son muy empleadas sus hojas.



Ateneo IV, 170 a para elaborar el batánion  o patánion es necesario:

 “Batanion (cazuela), dice Antifanes en Eutidico [PCG II, fr. 95]: Después, pulpo en rodajas hervido en cazuelas.
En cambio, Antifanes dice patanion, con p-, en La boda [PCG II, fr. 71]: Cazuelas, acelga, jugo de silfio, ollas, lámparas, cilantro, cebollas, sal, aceite, una escudilla.”

Ateneo IV, 158 b nos cuenta que el cilantro y las lentejas casan perfectamente: A las lentejas ponles un doceavo de cilantro

Ateneo IX, 399 f nos comenta su uso para hacer sal condimentada usada para cocinar las liebres: “A—.Para que es este menudo cilandro? B— Para que puedas espolvorear con sal las liebres que capturemos”

O para c sazonar otros alimentos, Ateneo II, 68 b: Tras picar esparrago, cebolla albarrana y orégano, que, en efecto, ennoblece la salazón mezclado junto con cilantro”

Ateneo II, 68 e es una buena hierba para hervir: afirma que verduras silvestres adecuadas para hervir son: lechuga (de ella la mejor es la negra), mastuerzo, cilantro, mostaza, cebolla (sus variedades, ajo bravo y cebolleta), ajo, cebollino, pepino, melón, adormidera”

Ateneo IX, 403 f nos habla del abandono de su uso en algunos momentos de la historia para utilizar otros más de moda, pues era considerado un condimento tradicional, ya utilizado por Cronos: Estos abandonaron los antiguos condimentos majados de los libros, y quitaron de en medio el mortero; me refiero, por ejemplo, al comino, vinagre, silfio, queso, cilantro, especias de las que se servía Crono, todas las dejaron a un lado, y consideraron que a quienes las empleaban eran unos mercachifles. Ellos, en cambio, se las arreglaban con aceite y una cazuela nueva, padre, y un fuego fuerte y soplado no muy a menudo”

Son muchas las recetas que encontramos en Apicio donde el coriandro es uno de los condimentos utilizados. Nos llama la atención su uso con verduras,  legumbres y cereales. 

Algunas de estas recetas son:

GARUM CON VINO PARA LAS TRUFAS
Pimienta, ligústico, coliandro, ruda, garum, miel,
(vino) y un poco de aceite.

ALMODROTE
Menta, ruda, coliandro, hinojo —todo verde—,
ligústico, pimienta, miel, garum. Si es necesario,
añadir vinagre.

CALABAZAS A LA ALEJANDRINA
Hervir en agua unas calabazas, escurrirlas, echarles
sal. Moler pimienta, comino, coliandro en grano,
menta fresca y raíz de benjuí; echar vinagre. Luego
añadir dátiles y piñones, picarlo todo. Mezclar con
miel, vinagre, garum, defritum y aceite, y todo ello
se echará por encima de la calabaza. Cuando haya
hervido, espolvorear pimienta y servir.

CALABAZA CON POLLO
Melocotones, trufas, pimienta, alcaravea, comino,
laserpicio, finas hierbas, menta, apio, coliandro,
poleo, dátiles, miel, vino, garum, aceite y vinagre.

COLES PEQUEÑAS
Comino, sal, vino rancio y aceite. Si se quiere,
añadir pimienta, ligústico, menta, ruda, coliandro,
hojas de las coles, garum, vino y aceite.

ACELGAS
Cortar en trozos puerro, coliandro, comino, uva
pasa, harina, y echarlo todo sobre las acelgas.
Amalgamarlo bien, y servir con garum, aceite y
vinagre.

CARDOS
Picar las siguientes hierbas, frescas todas ellas:
ruda, menta, coliandro, hinojo. Añadir pimienta,
ligústico, miel, garum y aceite.

SALSA CATTABIA APICIANA
Echar en un mortero semilla de apio, poleo seco,
menta seca, coliandro fresco, jengibre, uva pasa
sin la semilla, miel, vinagre, aceite y vino;
picarlo todo y amalgamarlo. Poner en una
marmita trozos de pan de Piceno con carne de
pollo, mollejas de cabra, queso de Vestino,
piñones, cohombros, cebollas secas cortadas en
trozos pequeños. Echar la salsa por encima,
recubrir de nieve cuando esté a punto, y servir.

CREMA DE CEBADA
Limpiar bien la cebada, que se habrá dejado
en remojo el día anterior. Cocerla a fuego
máximo. Después de su ebullición, añadir aceite
en cantidad abundante, un pequeño manojo de
eneldo, cebolla seca, ajedrea y un codillo de
jamón, dejándolo cocer hasta que haga una
crema. Echar coliandro fresco y sal, picada
conjuntamente, y dejar hervir. Cuando esté,
sacar el manojo de eneldo y trasladar la crema a
otra cacerola procurando que no se queme.
Quitar los grumos y seguidamente colar la
crema encima del codillo de jamón. Picar
pimienta, ligústico, un poco de poleo seco,
comino y séseli frito, macerar con miel, vinagre,
defrito, garum, y echarlo todo en la cacerola de
manera que cubra bien el jamón. Dejar hervir a
fuego lento.

RECETA DE ESPELTA
Machacar la espelta o la cebada, puesta en agua el
día anterior. Poner a hervir; y cuando alcance el
punto de cocción, echar aceite en cantidad
suficiente y un pequeño manojo de eneldo, cebolla
seca, ajedrea y un trozo de jamón para que dé una
salsa. Añadir coliandro fresco y sal, picado
conjuntamente. Cuando hierva, sacar el manojo,
traspasar la crema de cebada a otra cazuela, evitando
que se queme. Quitar bien los grumos y
colarlo en la cazuela sobre el jamón. Machacar
pimienta, ligústico, un poco de poleo seco, comino
y séseli frito. Rociar con miel, vinagre, de-frito,
garum. Echarlo en la cazuela encima del jamón, de
manera que quede bien cubierto. Dejar hervir a
fuego lento.

LENTEJAS CON ACANTO
Preparar una cazuela limpia. En un mortero picar
pimienta, comino, coliandro en grano, menta, ruda,
poleo, majar bien, rociar con garum y vinagre,
añadir miel y defrito, macerar con vinagre y echar
dentro de la cazuela. Machacar acanto cocido con
agua y dejar hervir. Cuando esté, ligarlo todo y
servir en una fuente añadiéndole aceite verde.

GUISANTES
Cocer los guisantes. Cuando hayan espumado,
echar por encima puerro, coliandro y comino.
Machacar pimienta, ligústico, alcaravea, eneldo y
albahaca fresca, rociar con garum, macerar con
vino y garum. Dejar hervir. Cuando esté, remover.
Si le falta algo, arreglarlo y servir.

GUISANTES INDIOS
Cocer los guisantes. Después que hayan espumado,
cortar puerro y coliandro; poner a hervir en una
cacerola. Coger unas sepias pequeñas y cocerlas en
su propia bolsa de tinta. Echar aceite, garum y
vino, un manojo de puerro y de coliandro. Cuando
alcance el punto de cocción, machacar pimienta,
ligústico, orégano, un poco de alcaravea, rociar con
su propio jugo, macerar con vino y vino de pasas.
Cortar en trozos pequeños las sepias, y echarlas
con los guisantes. Espolvorear pimienta y servir.

PLATO DE HABAS
Cocer las habas. Machacar pimienta, ligústico,
comino, coliandro fresco, rociar con garum, macerar
con vino y garum, y echarlo en la cazuela con
las habas. Añadir aceite. Hervir a fuego lento, y
servir.



Usos médicos del cilantro

Sobre su uso médico Dioscórides, 3,63 nos dice: “Cilantro [o coriandro (koríannon). Los egipcios ókhion, los africanos goid. Es planta conocida.]
Tiene propiedad enfriadora, por lo que, en cataplasma con pan o harina de cebada, cura las erisipelas y los herpes. Es tratamiento con miel y uva pasa de las ampollas nocturnas, de las inflamaciones de testículos y del carbunco. Deshace con harina de habas las escrófulas y las tumoraciones. Su semilla bebida en pequeña cantidad con vino dulce expulsa los gusanos y es generadora del semen, si se toma en más cantidad remueve el pensamiento de forma peligrosa, por lo que es necesario evitar beberlo en forma abundante e ininterrumpida. Su jugo con albayalde o litargirio, vinagre y aceite de rosas en ungüento es beneficioso en tumoraciones ardientes en superficie”

Efectos terapéuticos
Para curar el herpes, los tumores, las ampollas, las durezas e inflamaciones de testículos, para los parásitos intestinales, para favorecer la concepción.
Se aplica como un ungüento o bebido con vino
Paladio, XIV, 30 nos comenta más usos de esta hierba: “También en algunos casos es peligrosa la hemorragia nasal, y se corta con jugo de culantro verde inhalado por las fosas nasales”

Otros usos de esta planta
Paladio, XII, 20 uso para proteger el aceite de su putrefacción: “Por si acaso cayese algún bicho y estropeara el aceite con el hedor de su putrefacción, recomiendan los griegos que se cuelgue en la vasija del aceite un manojo de culantro dejándolo colgado unos días. Si no desapareciera el mal olor, hay que cambiar el culantro hasta superar este defecto”

Paladio, I, 19 para proteger el trigo: “Algunos mezclan hojas de culantro al trigo para ayudar a conservarlo; sin embargo, no habrá nada más a propósito para preservar el trigo que si se aventa algunos días trasegándolo de las eras a algún lugar cercano y se entroja en hórreos”

A disfrutar de esta planta aromática, que levanta pasiones en algunos comensales y también es rechazada por otros.


DEDICADO A MI GRAN LECTOR

VA POR TI PAPÁ...

Plurimam salutem!

domingo, 16 de junio de 2019

SAVILLVM- PASTEL DE QUESO

Catón en su Tratado de Agricultura, 84 nos ha legado un pastel de queso cuyos ingredientes nos pueden recordar al libum, pero que su textura es de un pudding. Se trata del SAVILLVM.




"Haz el savillum de la siguiente manera: mezcla todo junto media libra de harina, dos libras y media de queso, como para el libum, un cuarto de libra de miel y un huevo.

Unta de aceite una escudilla de barro. Cuando lo hayas mezclado todo bien, échalo en la escudilla, cubre la escudilla con una tapadera de barro. Mira que lo cuezas bien por el centro, donde es más alto: cuando esté cocido, retira la escudilla, úntalo de miel, echa encima amapola molida, colócalo un poco bajo la tapadera de barro y retíralo después: sírvelo así en su escudilla y con una cuchara"


ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

450 gr de queso (se puede escoger ricotta o cheddar)
55 gr de miel
95 gr de harina de espelta
1 huevo
1 cucharada de aceite de oliva
unas cucharadas de semillas de amapola

Elaboración

Mientras preparamos el savillum ponemos a precalentar el horno a unos 180 º.


Comenzamos poniendo en un bol el queso (en el caso de escoger cheddar lo rallaremos bien) y la harina (que podemos tamizar antes). Mezclaremos bien hasta conseguir una masa homogénea.

A continuación incorporamos el huevo que habremos batido previamente y una cucharada de miel. Amasamos bien la mezcla.

Engrasamos una cazuela con el aceite de oliva y vertemos la masa en ella presionando bien. Tapamos la cazuela y la horneamos durante unos 60 minutos o hasta que veamos que el pastel haya adquirido una consistencia firme.

Sacamos el pastel del horno y vertemos por encima la miel restante o podemos pinchar el pastel para permitir que la miel entre en él. 

Espolvoreamos las semillas de amapola por encima y volvemos a hornear durante 10 minutos más. 

Se puede servir caliente.

Prosit!!

Plurimam salutem!!





domingo, 2 de junio de 2019

LAGANOPHAKE -GUISO DE LENTEJAS


Con el nombre Laganophake encontramos una nutritiva receta de lentejas con hierbas aromáticas y vino tinto.


La receta original se puede leer en el  Heidelberg Papyrus y dice así:


"Rompa un pastel de lentejas bien cocido en caldo de pollo y hierva. O mezcle el eneldo y el comino en vino, agua y anís, pero hierva las lentejas por separado. Picar las cebollas, agregar el comino, el vino, el aceite de oliva, las hierbas frescas y hervir. Luego, combine ambos cuando estén bien cocido, agregue un buen aceite de oliva y deje a fuego lento hasta que se espese”


Ingredientes:

  •          1 taza  de lentejas, que pondremos a remojo la noche de antes.
  •         1 cuch. de eneldo seco
  •          1 cuch. de semillas de comino
  •          1 cuch. de semillas de anís
  •          ¾ taza de vino tinto
  •          2 y 1/2 tazas de agua
  •          Aceite de oliva
  •          2 cebollas
  •          Sal al gusto


Elaboración:


Picar bien las cebollas y freírlas en aceite de oliva hasta que estén transparentes y doradas. 

Mientras tanto, moler el eneldo,  el comino y el anís. 

En una cazuela, agregar el agua, el vino, las lentejas, las cebollas sofritas y las hierbas molidas. 

Cocer a fuego lento durante unos 45 minutos aproximadamente o  hasta que estén tiernas las lentejas.

Servir con un chorrito de aceite de oliva por encima.

Se puede decorar con perejil fresco picado u otra hierba aromática como tomillo, albahaca u orégano.

Se trata de una receta muy sencilla y llena de propiedades.

Prosit!

Plurimam salutem!


domingo, 19 de mayo de 2019

ABONOS Y FERTILIZANTES III

Tras dos semanas de trabajar los abonos y fertilizantes, llegamos al final de nuestra investigación centrándonos en otros puntos. 

Dónde colocar el estercolero

Paladio, I, 33: El estiércol deberá estar amontonado en un lugar propio que tenga abundancia de agua y esté apartado de la vista de la vivienda por su mal olor. El agua abundante permitirá al estiércol que, si hay dentro alguna semilla de espino, se pudra.
El excremento de asnos es de primera calidad sobre todo para las huertas; a continuación el de ovejas, cabras y jumentos; el de cerdo, en cambio, es pésimo; las cenizas muy buenas; el de palomina muy ardiente y el de las demás aves es bastante bueno, salvo el de las acuáticas.  El abono que haya reposado un año vale para las mieses y no cría hierba; si es más viejo dará peor resultado. A los prados, en cambio, les favorecerá el estiércol reciente para fortalecer la hierba. Los sedimentos del mar ", si  se bañan en agua dulce y se mezclan con los demás, harán a su vez de estiércol; y también el lodo que haya depositado la corriente del agua o las crecidas de un río”



Por qué del empleo de la estercolación.

Columela 2.13.3-4: “Pero todo terreno que se agota con el cultivo de las citadas semillas tiene una medicina eficaz: ayudarlo con el estiércol y restablecer las fuerzas perdidas con esta especie de alimento; y no sólo por las semillas que se han confiado a los surcos del arado, sino también por los árboles y arbustos, que en mayor medida se fertilizan con tal alimento

Columela 2.5.1: Antes, sin embargo, de binar una tierra endeble, convendrá estercolarla, pues con esta especie de alimento se fortalece

Teofrasto VIII, 7 justifica el porqué del uso del estiércol: “También el estiércol contribuye grandemente al suministro de calorías y a la maduración; porque los campos estercolados adelantan en veinte días a los campos no estercolados; mas no a todos aprovecha el estercolamiento. Es útil esto también no sólo a todos los cereales, sino también a la mayoría de otros vegetales, excepto el helecho, al que, según dicen, daña, si se le echa. El helecho perece, si una oveja se acuesta sobre él, y también, como algunos dicen, a la alfalfa la echan a perder el estiércol y la orina”

Cómo abonar:

Columela, 2, 16 comenta en qué tiempos se han de estercolar los campos: “Entre tanto, el que quisiere preparar las tierras para granos, si ha de hacer la sementera en el otoño, distribuirá en ellas montones pequeños de estiércol el mes de Septiembre; y si en la primavera, en cualquier tiempo del invierno, en la menguante de la luna; de suerte que haya diez y ocho carros por yugada en tierra llana, y en la pendiente veinticuatro, y como he dicho poco antes, no extenderá los montones antes de ir a arar. Pero si algún motivo ha impedido estercolar la tierra en tiempo conveniente, el segundo modo de hacerlo es esparcir por la siembra, antes de la escarda de almocafre, polvo de estiércol de aves, como quien siembra. Si éste no le hubiere, echar con la mano el de cabras, y revolverlo con la tierra por medio de almocafres; este procedimiento fertiliza las sementeras. Y no conviene que ignoren los labradores, que así como un campo que no se estercola se pone frío, del mismo modo se abrasa si se estercola demasiado, y que es más conveniente a un labrador hacer esto con frecuencia que con exceso. Ni hay duda que el terreno de mucha agua quiere más abundancia de él que el seco: el uno, porque estando frío con las continuas humedades, se deshiela por medio de él; el otro, porque teniendo calor por sí mismo con motivo de las sequedades, echándoselo con abundancia, se quema; por lo cual no conviene que le falte semejante materia ni que le sobre.
Si con todo eso no encontrare el labrador ninguna especie de estiércol, le será muy provechoso hacer lo que  hago memoria haber practicado muchas veces mi tío, paterno, Marco Columela, labrador muy instruido y aplicado, que a los terrenos arenosos les echaba greda, y a los gredosos y muy densos arena, y por este medio, no sólo excitaba las sementeras a acudir mucho, sino también formaba unas viñas hermosísimas. Pues decía él mismo que no se debía echar
estiércol a las viñas porque corrompía el gusto del vino, y que era mejor material para tener vendimias abundantes la tierra amontonada en los muladares, o la de los setos, o malamente, otra cualquiera tomada de otra parte y traída adonde se ha de echar. Por último, yo creo que si el labrador se haya destituido de todas estas cosas, a lo menos no le faltará el facilísimo recurso de los altramuces; que si los echa a la tierra hacia los idus de Septiembre, los cubre con el arado y luego los corta en tiempo oportuno con el mismo, o con la azada, le servirá como una capa de excelente estiércol.
Pero el tiempo de cortar el altramuz en los terrenos areniscos es cuando haya echado la segunda flor, y en los rojos cuando haya echado la tercera. En los primeros se entierra cuando está tierno para que se pudra prontamente y se incorpore con el suelo endeble; y en los segundos cuando está más recio, porque sostiene más tiempo los terrones duros y los mantiene levantados, para que calentándose con los soles del estío se deshagan”

Paladio, I, 15 dice que: La tierra húmeda requiere más estiércol, la seca menos.”




Columela, 2, 15 nos habla de cómo preparar el abono:Esto se hará en donde no tiene ganados la heredad, porque donde hay rebaños de ellos, hay algunas oficinas que se deben limpiar todos los días, como la cocina y la quesera; y otras donde debe hacerse en los días lluviosos, como los tinados de los bueyes y los apriscos de las ovejas. Si la hacienda es solamente de pan sembrar, nada importa que no se separen las diferentes especies de estiércol; pero si está distribuida de manera que hay en ella árboles, tierras de labor, y también prados, se ha de poner aparte cada clase de estiércol, como el de las cabras y el de las aves. Las demás cosas se han de echar juntas en la hoya de que se ha hablado, y regarlas de continuo con mucha agua, para que las semillas de las yerbas que se han mezclado con la paja y demás se pudran. Después, en los meses del estío, conviene que todo el estercolero se remueva con rastros, no de otra suerte que si dieras un agostado a fin de que se pudra con más facilidad y sea a propósito para los campos. Y en efecto, tengo por poco cuidadosos a los labradores que no sacan en un mes de cada cabeza de ganado
menor un carro de estiércol, y de cada una de mayor diez, y otros tantos de cada hombre, que puede recoger y echar en la hoya, no sólo sus propios excrementos, sino también las inmundicias del corral y del edificio. También tengo que advertir que todo el estiércol que, recogido en tiempo oportuno, haya reposado un año, es muy útil para las siembras porque tiene toda su virtud y no cría hierbas; pero cuanto más añejo es aprovecha menos, porque tiene menos fuerza, y así que a los prados se eche lo más fresco que pueda ser, porque cría más hierba; y que esto conviene se haga el mes de Febrero en la creciente de la luna, pues esto también coadyuva algún tanto a la producción del heno”

Columela 5: “Los montones de estiércol se distribuirán de a cinco modios cada uno, en lo llano más claros, y en la colina más espesos; y será bastante que de montón a montón haya ocho pies de distancia en todas direcciones, por lo que hace a las tierras llanas, y dos menos en las de colina. Y queremos que esto se haga en la  menguante de la luna, pues de este modo se libertan las tierras de hierba. Y la yugada necesita veinte y cuatro carros de estiércol, cuando se le hecha más espeso, y diez y ocho cuando se le echa más claro, Al instante que se haya extendido el estiércol, convendrá arara la tierra y enterrarlo, no sea que con el calor del sol pierda la fuerza; y para que la tierra incorporada con este alimento se engrase. Y así, cuando se echaren los montones de estiércol en un campo, no se extenderán más que los que puedan enterrar los gañanes en el mismo día”

 Catón, Tratado de agricultura, 37, 1-5 [XLII] : “Arranca del sembrado el yezgo y la cicuta, y en torno de la salceda la hierba alta y la espadaña; ésta pónsela de mullido a las ovejas y a los bueyes como hoja fétida. Tamiza una parte de los huesos de fruta y échala en una pila, añádele agua y mézclala bien con una paleta; luego, echa esa pasta en torno de los olivos cavados; echa asimismo huesos de fruta quemados. Si la vid está débil,  córtale los sarmientos en trozos menudos y entiérraselos con el arado o cavando. En las veladas del invierno haz lo siguiente: desbasta los rodrigones y estacas secos que habrás puesto bajo techado la víspera, haz pequeñas teas y saca fuera el estiércol. No toques la madera a no ser en el interlunio o con la luna en mitad de su ciclo: la que saques de la tierra cavando o talando se retirará mejor en los siete días siguientes a los de luna llena. Guárdate sobre todo de desbastar la madera, talarla o tocarla, si te es posible, si no está seca o si está helada o humedecida de rocío. Escarda y sacha dos veces el trigo y arranca la avena.”




Catón, Tratado de agricultura, 29 [XXXII]: “Distribuye el estiércol de la siguiente manera: lleva la mitad al campo donde vayas a sembrar el forraje y, si hay allí olivos, hazles al tiempo un alcorque y ponles estiércol: después siembra el forraje. Añade una cuarta parte en torno de los olivos con alcorque cuando más sea menester y cubre el estiércol con tierra. Reserva otra cuarta parte para la pradera y cuando más necesidad haya, al soplar el favonio, transpórtala con luna nueva”

Resulta realmente impresionante el conocimiento tan amplio que en la antigüedad se tenía de los cuidados del campo, del uso de los fertilizantes que la propia naturaleza nos proporciona, abandonando todo aquello que pudiera perjudicar a los animales, a las personas y a los propios cultivos.

Esto nos puede hacer reflexionar un poco que quizás deberíamos aprender  más de un pueblo cuya fuente principal de economía era la agricultura y la ganadería y no pensar tanto en las ganancias particulares y  respetar los plazos que la propia naturaleza marca.


Plurimam salutem!