domingo, 1 de abril de 2012

MENÚ EN HONOR A LAS VENERALIA Y LA FORTUNA VIRILIS


Hoy Kalendis Aprilibus,  da comienzo el mes de abril, día en el que se celebraban en la antigua Roma dos festividades, Veneralia y Fortuna Virilis, ambas fiestas estaban vinculadas a las mujeres.

Entramos, a su vez,  en el mes cuya etimología no está muy clara. Se le otorgan dos posibles raíces: del verbo latino “aperire” (abrir) por la llegada de la primavera o del griego “aphrós” (espuma), palabra vinculada al nombre de la diosa del amor, Afrodita- Venus.
Desde De Re Coquinaria queremos celebrar este día con diferentes platos romanos cuyos ingredientes sean alimentos vinculados a esta festividad y a este mes tan florido.

Para saber qué productos serán los protagonistas de nuestras recetas acudimos a Ovidio, Fasti, 133- 162 donde leemos el uso de tres elementos básicos entregados en las Veneralia y la Fortuna Virilis: rosas, mirto y cocetum.

Las rosas se ofrendaban a la diosa: “Ahora es preciso ofrendarle flores nuevas, ahora hay que presentarle rosas frescas”, con el mirto se coronaba su cabeza: “se cubrió las sienes con protector mirto” y el cocetum era una bebida hecha con: No se vea como una vergüenza tomar adormidera triturada con leche blanca como la nieve y miel licuada de panales escurridos. La primera vez que Venus fue conducida ante su deseoso marido, bebió esto: desde ese momento fue una novia”

Así pues, si os apetece, comencemos con nuestro menú.

El primer ofrecimiento a la divinidad será un entrante diferente:
PLATO DE ROSAS
“Coger unas rosas y deshojarlas, quitarles la parte blanca, ponerlas en un mortero, rociar con garum y triturar. Después echarles un vaso y medio de garum y colgarlas. Coger 4 sesos, sacarles el nervio. Picar 10 gr de pimienta, cubrir con el preparado anterior y picarlo junto. Después romper 8 huevos, un vaso y medio de vino de pasas y un poco de aceite. Untar una vasija, ponerla al fuego y echarle el preparado. Cuando haya cocido, espolvorear con pimienta y servir”.

Seguiremos con una receta curiosa, aunque eso sí, no queremos ni ofender ni que nuestra deidad se sienta engañada:

PLATO DE ROSAS SIN ROSAS
“Echar en una cacerola garum, vino de pasas en cantidad, aceite, caldo, puerro y cilantro picado, salchichas troceadas, paletilla de un cerdo cocida, cortada en cuadrados, y a continuación los hígados y las asaduras. Durante la cocción, picar pimienta, bayas de enebro, orégano, jugo de la propia salsa, vino y vino de pasas en cantidad. Amalgamar cuidadosamente. Dejar hervir. Después de su ebullición, envolver con la pasta, espolvorear pimienta y servir”


Podemos acompañar estos platos con un delicado y agradable VINO DE ROSAS
“Quitar la parte blanca de la extremidad de los pétalos, enfilad éstos en rosarios y ponedlos a macerar durante siete días en el vino. Pasado este tiempo, sacad las rosas del vino. Preparad de la misma manera otros collares de pétalos frescos, ponedlos a macerar siete días en el vino y luego sacar las rosas como hicisteis con las anteriores. Haced lo mismo una tercera vez, sacad las rosas y filtrad el vino. Cuando vayáis a beberlo, añadidle miel, procurad emplear las rosas de la mejor calidad y que no estén humedecidas por el rocío.”
 

O si se prefiere,  podemos hacerlo con VINO DE MIRTO siguiendo cualquiera de estas dos recetas:

  • “De las bayas se hace un vino de mirto con esta receta: en diez sextarios romanos de vino añejo echas tres sextarios romanos (1/2 l) de grano de mirto triturado, dejándolos a remojo durante 19 días. Después, cuando estén bien exprimidos los granos de mirto, se cuela y en tal vino echas medio escrúpulo de azafrán y uno de hoja, y se sazona todo con 10 libras de miel muy buena”

  • "Se echa en un recipiente diez sextarios de vino añejo y se añadirá cinco libras de bayas de mirto. Cuando hayan estado mezclados un periodo de 22 días, durante los cuales habrá que agitar el recipiente diariamente, se colará por un cesto de palma y a los diez sextarios en cuestión se añadirá cinco pesos de miel muy buena y muy bien filtrada”.

A continuación presentaremos a la diosa unos platos más consistentes en los que las bayas de mirto serán las protagonistas, para ello acudimos a Apicio que nos ha legado diferentes recetas en las que se utilizaban como condimento:

ALBÓNDIGAS RELLENAS (II, 1,7)

“Picar trozos de carne con migas de pan de trigo macerado en vino. Añadir pimienta, garum, y si se quiere, bayas de mirto sin hueso. Hacer albóndigas pequeñas,  rellenándolas de piñones y añadiendo pimienta. Envolver con manteca y asar ligeramente con careno”

JABALÍ EN SALSA (VIII, 1, 3)

“Machacar pimienta, bayas de enebro, orégano, bayas de mirto sin hueso, cilantro y unas cebollas. Rociar con miel, garum y un poco de aceite. Poner a calentar y envolver con almidón. Echar esta salsa sobre el jabalí asado”

SALSA DE VINO DE MIRTO PARA AVES (VI, 5,1)

“Pimienta, comino frito, bayas de enebro, menta, uva pasa sin semilla o ciruelas, miel en poca cantidad, macerar con vino de mirto, vinagre, garum y aceite. Calentar y remover con apio y ajedrea”

Para finalizar y para que Morfeo nos ayude a que nuestro cansadso cuerpo descanse, serviremos una copa de Cocetum, que era la bebida consumida por la novia en la víspera de su boda.

RECETA DEL COCETUM

Como leímos en Ovidio se trataba de un néctar compuesto por “adormidera triturada con leche blanca como la nieve y miel licuada de panales escurridos”

 Una adaptación de la receta podría ser la siguiente:

Calentar a fuego lento un litro de leche con 5 cucharadas de miel y 2 cucharadas y media de semillas de amapola. Mover bien para que la miel se deshaga hasta que hierva unos minutos. Servir tibio.

Con estas ofrendas confiamos que la diosa  nos proteja.

Para saber más sobre las festividades de las Veneralia y Fortuna Virilis podéis acudir al blog HORTUS HERPERIDUM en el que Amparo Moreno os sorprenderá con muchas curiosidades.

Con este menú nos tomamos unos días de descanso hasta
después de Semana Santa.

Felices fiestas a todos

Nos vemos próximamente

Plurimam salutem!!


4 comentarios:

Apicius dijo...

Unas preparaciones muy interesantes, aunque en algunas encuentro demasiado especiadas, ya que 8 gramos de pimienta para unas rosas, sesos y 8 huevos,pero así era y así lo tomaban los aguerridos romanos.
Un placer la lectura de sus posts.
Saludos

Viena dijo...

Buenas vacaciones Charo, espero que disfrutes.
En cuanto a tu entrada, como siempre interesante aunque difícil esta vez de intentar las recetas de ofrenda a la diosa. Las dejaremos a la espera de tener más tiempo y conseguir algunos de sus ingredientes. Por lo pronto, nos conformaremos con el bonito homenaje que tu le haces y nos sumamos al mismo para agradarla.
Un beso.

Charo Marco dijo...

Buenos días Apicius,
efectivamente muy aguerridos estos romanos. Son recetas muy curiosas, pero no sé si muy exitosas con los invitados.

Gracias por su comentario

Saludos

Charo Marco dijo...

Mi querida Viena, gracias por tus palabras.

Si te animas, no dudes en comentármelo.

Felices fiestas a tí también.

Besos