domingo, 1 de febrero de 2026

SIKYÓS- CVCVMIS- PEPINO- COHOMBRO III

 En una entrada anterior hablamos del uso culinario del pepino y en esta ocasión nos centraremos en sus usos medicinales.

USOS MEDICINALES

Se utilizaba bastante por su carácter laxante, purgante o diurético. Veamos sus usos:

Plinio, HN, 28,  62. (16.) lo usa como remedio para la gota:Para curar la gota, se emplea grasa de osos, mezclada en proporciones iguales con sebo y cera; algunas personas agregan a la composición, hipocisis y agallas de nuez. Otros, nuevamente, prefieren el sebo de cabra, mezclado con el estiércol de una cabra y azafrán, o bien con mostaza, o ramitas de hiedra machacadas y usadas con perdicium, o con flores de pepino salvaje”

Porfirio, Vida de Pitágoras, 34: “En cuanto a los alimentos contra la sed, consumía un preparado de semillas de pepinos y pasas pegajosas, a las que había despojado de sus pepitas”


Artimidoro, Interpretación de los sueños, I, 67:  “En cambio, los pepinos pelados son un buen augurio para los dolientes, porque aquéllos eliminan sus humores


Dioscórides, IV, 151 nos explica su uso para provocar una limpieza estomacal: “La raíz del pepino cultivado, majada y bebida con hidromiel, el peso de una dracma, produce vómitos. Si alguien, después de la comida, quiere vomitar suavemente, son suficientes dos óbolos.]”


Plinio, HN, XII, 35, 16 sobre el uso del pepino para hacer fraude con la troglodítica: “Los precios varían de acuerdo con la demanda de los compradores: el de la estacte, desde tres hasta cincuenta denarios; el de la cultivada alcanza un máximo de once; el de la eritrea, dieciséis —ésta pretenden que se considere como arábiga—; los gránulos de la troglodítica cuestan a dieciséis denarios y medio, pero la que llaman «de los perfumistas», a doce. Se adultera con terrones de lentisco y con goma; además, con leche de pepino, para imitar el amargor, lo mismo que con litargirio, para el peso”


Teofrasto, Hª de las plantas, IX, 9, 4: “La raíz del pepino silvestre se usa contra la lepra blanca y la sarna del ganado; mientras que el jugo de la semilla origina la droga llamada elatérion. Se recolecta en otoño, porque en esa estación es mejor”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Otra receta para facilitar el parto: fruto de pepino silvestre que ya esté blanco, cubrirlo con cera, luego envolverlo en un trozo de lana roja y sujetarlo en torno a la región lumbar. Si pasa mucho tiempo y la parturienta no puede dar a luz, sino que tiene dolores durante más días de lo normal, pero es joven, fuerte y de mucha sangre, conviene practicarle una incisión en las venas de los tobillos y extraer sangre atendiendo a la fuerza de la paciente”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Ayuda a liberar los loquios [...] Si no baja la purificación loquial, tomar tres óbolos de la parte de dentro de un pepino, hierba artemisia, un óbolo de incienso, y triturar, mezclar con miel, envolver en un trozo de lana y aplicar al orificio de la matriz día y noche sin interrupción hasta haberlo hecho durante cinco días [...]  Igualmente, triturar una dracma de abrótano y un óbolo de la parte de dentro de un pepino con miel, envolverlos en un trozo de lana y aplicarlo como pesario. También triturar en miel un óbolo de cohombro y mirra, envolverlo en un trozo de lana y  aplicarlo. O mezclar la baya de ciprés, la parte de dentro de un pepino e incienso con miel y aplicarlo en un trozo de lana”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Un pesario que favorece la expulsión de materias de la matriz: jugo de pepino silvestre en cantidad suficiente como para hacer un supositorio; aplicarlo como pesario después de haber ayunado durante dos días. No se puede encontrar nada mejor que esto”



Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: Algunos pesarios: bilis de un escorpión marino, ponerla en un trozo de lana, secarlo a la sombra y aplicarlo como pesario. O bien secar poleo, triturarlo fino, empaparlo en miel y aplicarlo en un trozo de lana. También flor de cobre empapada en miel y aplicada en un trozo de lienzo. Igualmente, quemar semilla de pepino y arcilla, empaparlas en vino y aplicarlas en pelo de liebre o 

en un trozo de lana”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: Irrigaciones para purificar la matriz en caso de que después del parto esté ulcerada o inflamada; [...] O cocer en dos cotilas de agua dos medidas líquidas de cohombro o de betónica y hacer con ello una irrigación tibia. O bien cocer la parte de dentro de un pepino de dos dedos de largo en dos cotilas de agua, verter en el agua miel y aceite e irrigar con ello”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I:Irrigaciones para llagas no recientes: O irrigar dos medidas líquidas de cohombro en agua; o dos calabazas silvestres: macerarlas en cuatro cótilas de vino o de leche cocida, colar y hacer con el líquido la irrigación. Igualmente se puede utilizar la parte de dentro de un pepino de un palmo cocido en cuatro cótilas de agua, añadir miel y aceite y hacer lo propio. [...] También se pueden utilizar un pepino de un palmo y una medida líquida de cnéoro; cocerlos en cinco cotilas de agua, añadir miel y aceite y hacer con ello la irrigación


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Remedios para purgar la bilis de la matriz: triturar bien el interior de un pepino, deshacerlo en miel, hacer un pesario e introducirlo. Es conveniente administrar un medicamento purgante para limpiar por arriba y por abajo, y hacer que se lave con agua caliente y se aplique un pesario de anís o neguilla”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Otra receta de irrigación para los casos de saturación de bilis o de pituita: cocer en cuatro cotilas de agua potable un palmo del interior de un pepino y mezclarle miel y aceite de lirio.


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Para irrigaciones purgantes: También se puede hacer la irrigación con pepino: cocer un palmo de la parte de dentro en cuatro cótilas de agua potable y añadir miel y aceite de lirio. Esta irrigación conviene en los casos de exceso de bilis y también de pituita.


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Un remedio para purgar abundantemente: También es bueno triturar de igual forma simiente de pepino”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Para expulsar el feto en caso de que haya muerto: triturar en grasa de ganso caña olorosa y el interior de un pepino, atar esto en tomo al ombligo y al abdomen, hacer gotear un poco del preparado sobre un trozo de lana y aplicarlo al cuello del útero de ese modo. Gracias a esto la salida del feto se produce poco a poco. [...] Otra receta: triturar bien la parte interior de un pe-

pino en pez de cedro 290 y enrollar el preparado en un trozo de lana, atarlo con hilo a una pluma e introducirlo dentro como pesario, pero dejar que la parte dura de la pluma sobresalga un poco de la lana. Cuando aparezca la sangre, retirarlo.


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres II: Irrigación que hace bajar la pituita: Si se quiere una evacuación más fuerte, macerar cuatro dracmas de la parte de dentro de un pepino en media cótila de agua e irrigar con ello. En caso de que esto irrite al ser expulsado, volver a irrigar con

agua de cebada mondada. Otro remedio: en leche cocida de burra, o bien en tres cotilas de agua de acelga, dejar macerar la parte interior de un pepino; añadir sal, miel y aceite, y luego volver a irrigar con agua de cebada mondada. [...] Otro: una dracma de la parte interior de un pepino, una medida líquida de cohombro, tres dedos de..., miel y aceite diluido todo en agua de mar"





Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres I: “Tratamiento de la leucorrea: Que realice una fumigación con espelta, higos verdes de invierno, hojitas de olivo, polilla de olivo y un tercio de corteza de pepino —de todo lo demás la misma cantidad”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres II: “Si la matriz se vuelve dura, su orificio se endurece y se cierra, la regla no viene o, si lo hace, viene más escasa y mala. [...] Cuando ocurre esto, lavar con abundante agua caliente, aplicar fomentos tibios si hay dolor, y fumigar la matriz durante bastante tiempo con suavidad y utilizando agua de pepino silvestre. Aplicar seguidamente sustancias emolientes. Hacer esto durante tres días y si a la enferma le parece, al tocarse el orificio del útero, que éste está blando, que se introduzca un apósito de lino crudo semejante al que se usa para las supuraciones"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres II: “Cuando la matriz de una mujer se vuelve dura y sale hacia los genitales, cuando las ingles se vuelven duras y hay calentura en la región genital, toda la zona se vuelve cancerosa. En el momento en el que ocurra esto, conviene triturar la parte de dentro de un pepino y un panal de miel, añadir una cótila de agua, irrigar el preparado en el ano y realizar con ello una purga"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres II: Poner fomentos suaves y aplicar en la matriz remedios emolientes: [...] Tomar la parte de dentro de algunos pepinos pequeños, cortarlos en trocitos después de haberles quitado las pepitas, ir echándoles poco a poco leche de mujer que amamante a un varón, triturarlo, añadir mirra pura, la mejor miel que haya y aceite blanco egipcio. Procurar que la mezcla no resulte húmeda, sino bastante seca. Formar con ello un emplasto en un trozo de lana suave y limpia, sumergirlo en aceite blanco egipcio y aplicarlo después de un baño. Que se coloque la enferma una venda y que esté en un lugar a la sombra en tanto que dure la purificación"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres II: Cuando una mujer tiene dolor en la cabeza, la coronilla y el cuello, sufre vértigo en los ojos, terror y está triste, cuando su orina es negra, e igualmente el líquido que sale de su matriz, y si tiene repugnancia y desánimo, eso es que hay bilis negra en la matriz. Hay que tratar con la parte de dentro [de un pepino silvestre] que tenga un año y con bilis de toro y flor de cobre triturados junto con bácaris y aplicados en pesario. Que tome un purgante y se bañe"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres II:Las llamadas pecas desaparecen con arveja, agua de cocimiento de acelga, clara de huevo, cocimiento de cebada mondada, o la raíz seca de un pepino silvestre triturada con posos de vino y untada, o bien con hojas de higuera aplicadas. También se puede frotar con sésamo o almendras amargas triturados, con simiente de ortiga, con la cascarilla que se les quita a los ajos o con mastuerzo silvestre"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Enfermedades de las mujeres II: Un pesario que atrae todo: la parte interior de un pepino largo, salvo la simiente, con leche de mujer y mirra, y con ellos miel pura y un poco de aceite egipcio; humedecer en ello un trozo de lana blanda. Otra posibilidad: secar la parte interior de un pepino, añadir miel, deshacer y hacer un pesario; una vez que la enferma se haya lavado, que se aplique grasa"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre mujeres estériles: Conviene irrigar la matriz y, especialmente, provocar aire en ella por medio de pesarios hechos a base de los siguientes medicamentos: machacar la parte interior de un pepino, cribarlo y añadir un poco de silfio; mezclar un poco de esto con bastante cantidad de miel cocida, untar con ello una sonda todo alrededor, dándole una consistencia tal que el orificio uterino sea capaz de recibirla; aplicar la sonda al orificio del útero y empujarla para adentro hasta que se llegue al interior de la matriz. Cuando el medicamento se funda, quitar la sonda, preparar a su vez cohombro y calabaza silvestre igual que en la preparación anterior y aplicarlos en pesario del mismo modo"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la superfetación: “En este caso, conviene realizar irrigaciones en la matriz e inflarla lo más posible mediante medicamentos aplicados en pesario tales como los siguientes: machacar y colar la parte interior de un pepino, luego mezclar un poco con miel cocida —mayor cantidad de miel que de pepino— y un poco de jugo de silfio. La miel ha de estar bien cocida. Poner este preparado alrededor de una sonda, que se hará de un grosor tal que el cuello del útero la admita; aplicarla al orificio de la matriz y empujar de forma que atraviese y llegue al interior de la matriz.

Cuando el preparado se haya fundido, retirar la sonda y aplicar, realizando la misma operación, cohombro y también calabaza silvestre. En este tiempo la enferma debe comer todos los ajos que pueda, tallo de silfio y todo aquello que produzca aire en el vientre. El pesario ha de colocárselo cada tres días, hasta que parezca que está bien, y en la cantidad que admita"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la naturaleza de la mujer: “Cuando la matriz de una mujer se pone dura y sale en dirección a los genitales, las ingles se endurecen y hay calentura en las partes genitales, entonces comienza a formarse un carcinoma. En el momento en que ocurra esto, hay que triturar la parte interior de un pepino y un panal, añadir una cótila de agua, introducir la mezcla en el ano y dejar que la mujer se purifique"




Hipócrates, Trat. Hipocráticos.
Sobre la naturaleza de la mujer: “Otra receta para purgar la matriz: triturar mercurial deshecho y un poco de pepino, bañar todo en vino y miel y aplicar"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la naturaleza de la mujer: “Otro pesario que hace liberar la bilis: triturar bien la parte interior de un pepino, amasarla con miel, hacer un pesario en forma de bellota y aplicarlo. [...] Otra: simiente de pepino, triturarla y obrar del mismo modo"



Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la naturaleza de la mujer: Si se ulcera el orificio de la matriz: [...] Otra: cocer en cuatro cótilas de agua un puñado de la parte interior de un pepino, añadir miel y aceite e irrigar. [...] Otra: cocer en cinco cótilas de agua un pepino de un palmo y miel, mezclar aceite e irrigar"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la naturaleza de la mujer: “Abortivo: dos porciones de uva pasa silvestre, diluirlas en hidromiel y darlas a beber. Otro abortivo: una medida líquida de jugo de pepino silvestre esparcida en pan de cebada, aplicar esto en pesario después de haber ayunado durante dos días"



Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre las afecciones, 57: “El pepino produce un cierto frescor y calma la sed”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la naturaleza de la mujer: Diversos pesarios: quemar semillas de pepino y concha, bañarlos en vino y aplicarlos en pelo de liebre y lana"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la naturaleza de la mujer: “Remedios para purificar a una mujer en caso de que no le venga la regla: coger unos tres óbolos de la parte interior de un pepino, artemisia y un óbolo de incienso; triturarlos, mezclarlos en miel, envolverlos en un trozo de lana y aplicar al orificio de la matriz una vez al día hasta hacerlo un total de cinco veces"


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la dieta, 55: “Los pepinos crudos son cosa indigesta; … pero dan gases


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la naturaleza de la mujer: Otra: simiente de ciprés, la parte interior de un pepino e incienso, triturados con miel en el mismo recipiente, envolver en un trozo de lana y aplicar del mismo modo”


Hipócrates, Trat. Hipocráticos. Sobre la dieta, 45: “La semilla de pepino actúa más de diurético que de laxante”


Teofrasto [Hist, de las plantas VII 4, 6]: Difilo dice: El pepino, al ser refrescante, es difícil de digerir y evacuar, y además produce escalofríos, genera bilis y mitiga los deseos sexuales. Crecen en los huertos los pepinos conforme a los plenilunios, y tienen un crecimiento manifiesto, lo mismo que los erizos de mar"




“Para
ablandar el vientre emplear la raíz seca del pepino” (Plinio. HN. L.XXXII,99)

Plinio, HN, XX, 2 habla del pepino silvestre y su uso medicinal: La raíz del pepino silvestre, hervida en vinagre, se emplea en fomentos para la gota, y su jugo se usa como remedio para el dolor de muelas. Seca y mezclada con resina, la raíz cura el impétigo y las enfermedades de la piel conocidas como psora y liquen. También es beneficiosa para la póstumosis las glándulas parótidas y los tumores inflamatorios, y restaura el color natural de la piel cuando se ha formado una cicatriz. El jugo de las hojas, mezclado con vinagre, se usa como inyección para los oídos en casos de sordera”

Plinio, HN, XX, 4 sobre el uso del pepino anguino: “Muchos autores opinan que el pepino silvestre es idéntico a la planta conocida entre nosotros como "anguine", y por algunos como "errático". Los objetos rociados con una decocción de esta planta nunca serán tocados por ratones. Los mismos autores afirman también que una decocción en vinagre, aplicada externamente, proporciona alivio instantáneo en casos de gota y enfermedades articulares. Como remedio para el lumbago, sus semillas se secan al sol y se machacan, administrándose en dosis de veinte denarios por medio sextario de agua. Mezclado con leche materna y aplicado como linimento, cura los tumores de formación repentina”

Plinio, HN, XX, 5 sobre el pepino cultivado:Muchas personas atribuyen también todas estas propiedades al pepino cultivado una planta que, incluso sin ellas, sería de considerable importancia medicinal. Una pizca de la semilla, por ejemplo, en tres dedos, machacada con comino y mezclada con vino, es sumamente beneficiosa para la tos; para la frenitis, también se administran dosis en la leche materna, y dosis de un acetábulo para la disentería. Como remedio para las expectoraciones purulentas, se toma con una cantidad igual de comino; y se usa con hidromiel para enfermedades del hígado. Mezclado con vino dulce, es diurético; y, en combinación con comino, se usa como inyección para afecciones renales”


Como se puede observar y resulta muy curioso, los múltiples usos medicinales que se hace del pepino que están relacionados con enfermedades femeninas.

Plurimam salutem!