sábado, 9 de junio de 2007

PANIS. LA FIESTA DEL PAN

El día 9 de Junio, los antiguos romanos realizaban una fiesta en honor a Vesta, diosa del hogar.

Ofrendaban a la divinidad diferentes alimentos en una “patena limpia”, entre ellos, el PAN al que dedicaban una fiesta específica.


LA FIESTA DEL PAN

“He aquí que cuelgan hogazas de pan en asnillos adornados con coronas, y floridas guirnaldas recubren las ásperas muelas de molino. Antes los granjeros cocían en los hornos sólo espelta. El fuego del propio hogar proporcionaba el pan que habían puesto bajo la ceniza y en el suelo caliente colocaban una teja partida. Desde entonces el panadero honra el hogar y a la dueña del hogar y a la borriquilla que hace girar las muelas de pómez.” (Ov. Fasti, VI, 312 y ss).

La lectura de estas líneas nos muestra la importancia de este alimento a lo largo de toda la historia de la humanidad.

En la antigua Roma, el pan formaba parte de la dieta diaria de sus habitantes y son varios los escritos que nos relatan los procesos que se llevaban a cabo para la fabricación del pan, es decir, obtención de la harina, realización de la masa con levadura, amasado con manos y su cocción.

Al igual que pasa hoy en día, al entrar en una panadería encontraríamos una gran variedad de panes en sus estantes, que podríamos comprar por un precio económico que oscilaría entre dos a cinco ases. Sabemos que se podía llegar a distribuir gratuitamente o incluso a un precio muy bajo, eran los llamados panis gradilis, fiscalis, ostiensis o plebeius.

Estaban elaborados con harina de trigo (con corteza o sin ella), de cebada, de avena, de centeno, de flor de harina o de mijo, con levadura o sin ella (pan ácimo)

Su presencia nos recordaría a los de la actualidad, es decir, panis candidus y panis limpidus, un pan más blanco al utilizar harina muy filtrada frente a un panis sordidus, con salvado, que presentaría un color más oscuro y que se consideraba más digestivo.

Sus formas eran variadas, la mayoría redondos y cortados en cuatro partes (quadrae), o en forma de espiral.

Podían estar decorados con alguna semilla o especia como sésamo, anís, comino, hinojo, eneldo, adormidera u orégano. También estar engrasados con aceite, huevo, queso, jugo de alguna verdura como la lechuga, perejil o ajo.

Veamos algunos panes estarían a la venta:


Si queremos un pan cocido en horno encontraremos: panis furnaceus o también, panis clibanum (pan cocido en un horno de campana).

Si queremos un pan cocido en vasija, nos podemos decantar por panis Clivanus o panis clivanicius (un poco más fino).

Si nos gustan los panes más elaborados, optaremos por un panis artopticius, consistente en un pan cocido en un molde de piedra o cerámica que se cerraba con una tapa. Para que el resultado fuera un pan más sabroso, colocaban el recipiente sobre unas brasas.

También podemos comprar pan cocido bajo la ceniza caliente, cuyo nombre era panis focaticus o subcinericius. Si el pan era cocido dos veces tomaba el nombre de panis dipyrus o biscoctus (dos veces cocido)

El pan más esponjoso de la tienda sería el panis aquaticus o spongia, llamado así por flotar en el agua, gracias a ser rociado con este elemento una vez cocido y todavía caliente.

Si el que compra el pan es un militar, un campesino o un marinero encontrará unos panes con su nombre panis militaris o castrensis, rusticus, nauticus, respectivamente.

Si vamos a servir unas ostras en nuestro banquete, enviaremos al esclavo para que compre panis ostrearius con el que acompañar a los moluscos.

A su vez, hallaríamos panes que tendrían el nombre de ciudad de la que proceden, como por ejemplo, panis Picentes (procedente del Piceno), panis Parthicus (pan de los Partos) o panis mamphula (pan de los sirios, que parecían galletas)


Una de las diferencias básicas con respecto a nuestros panes sería que eran menos esponjosos, por lo que era frecuente consumirlos desmigados y empapados con vino dulce o leche, costumbre ya utilizada en el mundo griego:

“Tras traer unos panes de fogón calientes, ¿por qué no? Desenvolverlos y remojarlos en vino dulce” [Antídoto, El primer coro, PCG II fr. 3]

“…el pan aceitado, al desmigarlo en vino dulce tiene tal armonía, que por fuerza consigue algo asombroso: al igual que muchas veces sucede que el borracho recobra la sobriedad, de la misma manera, debido al placer que proporciona, quien lo come recobra el apetito” [Linceo de Samos, Carta a Diágoras]

También son varias las recetas que podemos encontrar en las que el pan es el elemento primordial de un remedio medicinal:

“El pan con aguamiel, tanto crudo como cocido, en cataplasma, alivia toda inflamación… y es refrescante, si se mezcla con algunas hierbas o zumos.” “El pan duro y seco restriñe el flujo del vientre. El reciente, bañado con salmuera y aplicado en cataplasma, cura los empeines antiguos”. (Dioscórides. Plantas y remedios medicinales, II, 85)

"Malum panem tibi tenerum et siligneum fames reddet"
(Sén. Ep. 123.2)
"El hambre te cambiará el pan malo en tierno y de trigo candeal"


Plurimam salutem!

9 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Parece increíble la gran variedad de panes que has recopilado. Una de las cosas que me gustan de los antiguos es con qué reverencia y agradecimiento celebraban las cosas sencillas pero primordiales en la vida. Besos, querida amiga.

Charo Marco dijo...

Isabel, estoy de acuerdo contigo.

Besos

Isabel Romana dijo...

Supongo que ya has terminado el curso, querida Charo. Me hubiera gustado celebrar el banquete de Dido antes, pero en fin, la gran cantidad de personajes que me comprometí que salieran en la historia ha determinado que la alargara un poco y, puestos ya en una historia tan larga, he decidido que merecía la pena completarla debidamente y concluir así una novelita. En fin, ya he colgado el enlace con el menú y estás trabajando en ello. Estoy segura de que la cena resultará estupenda... Besos y hasta pronto.

Charo Marco dijo...

Isabel, seguro que la cena virtual será un éxito.

No te preocupes por el tiempo. La verdad es que el trabajo que estás realizando es estupendo.

Gracias por todo.

Besos

Lady Zurikat dijo...

Bueno, en cuanto a hacer pan debo reconocer que soy un zoquete, la ultima vez que lo intente el paquete de harina quedo encima mio y no en la masa.
Olvide decirte que tu receta antigua de salsa para el pato quedo espectacular, y eso que era un patio senior.
Y por fin ha llegado el momento de servir tu menu del banquete, y me encanta la descripcion que hace Isabel de lo que era la cocina en la antiguedad, ahora creemos que el pollo nace pelado y envuelto en plastico. El trajin de las cocinas era para agotar al mas fornido!

Charo Marco dijo...

Lady Zurikat, me alegro de que "arrasaras" con la salsa para el pato, ahora toca ensayar con el pan para poder mojar la salsa.
Estoy de acuerdo contigo, Isabel, es una verdadera artista con la pluma.

Saludos

Yasmina dijo...

Hola Charo, ¿crees que el origen de la pizza hunde sus raíces en estos panes o su creación es algo posterior?
Estoy preparando un post sobre el origen de la pizza y he leído que ya los griegos y romanos comían unas especies de pizzas con miel o frutos secos. Sin embargo, no he visto ningún texto clásico donde se comente algo.
Si me puedes echar una mano, te lo agradecería.
Un saludo.

Charo Marco dijo...

Hola Yasmina, como bien dices, yo tampoco he encontrado ninguna fuente escrita que comente el tema.

En cualquier caso, creo que sí que se podría ver en ellos el origen de la pizza (http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_pizza)aunque su elaboración actual sea posterior.

Lamento no poder ayudarte.

Saludos

Yasmina dijo...

Gracias, intentaré buscar algo interesante.
Saludos!