domingo, 20 de febrero de 2011

LAS AVES Y EL MUNDO FUNERARIO

Durante estos días se llevaban a cabo diferentes celebraciones relacionadas con el mundo funerario, los Parentalia, los Caristia y los Feralia.

En todos ellos se ofrendaban alimentos a los seres queridos además de realizar banquetes funerarios en su honor. A su vez, sabemos por las fuentes clásicas la costumbre de regalar aves durante los Caristia :

"El día de los parientes, en el que se envía gran número de aves, mientras preparo unos tordos para Estela, mientras los preparo para tí, Flaco, me viene a la memoria la multitud ingente y gravosa en la que cada uno se considera el primero e íntimo amigo mío. Mi deseo es complacer a dos; ofender a más es poco prudente; enviar regalos a muchos es caro: me haré merecedor del perdón de la única forma que puedo: no regalaré tordos a Estela ni a tí, Flaco" (Marcial IX, 55)


Del mismo tema habla Marcial IX, 54:
"Si a mí se me pusieran lustrosos los tordos con las olivas del Piceno, o el bosque sabino tuviera tendidas mis redes, o una caña de las que se alarga me trajera una ligera presa y mi varilla pringosa retuviera pegados a los pájaros, nuestro cariñoso parentesco te haría el regalo de ritual y ni hermanos ni abuelos tendrían preferencia para mí. Ahora el campo oye a los estorninos escuálidos y los lamentos de los pinzones y anuncia la primavera con los trinos de los gorriones. De un lado allí responde el labrador al saludo de la picaza, de este otro el milano rapazvuela casi hasta las más altas estrellas. Te envío, en consecuencia, unos regalillos de mi pequeño corral; si los aceptas como tales, serás mi pariente muchas veces".
Virgilio, Bucol. III, 68 y ss nos muestra que era frecuente obsequiar con aves a los hijos de las familias patricias, no sólo en fiestas funerarias, sino también en cualquier momento para expresar sentimientos amorosos o como regalo de cumpleaños:
"Para la niña que es mi Venus tengo/ mi regalo en sazón: ya vi la rama/ donde han hecho su nido las palomas"

Resulta difícil poder interpretar el origen y el por qué de esta costumbre, pues ningún autor clásico hace referencia concreta a este hecho, pero sí podemos realizar conjeturas y comentar el papel de las aves respaldándonos en diferentes citas del mundo antiguo.
Sabemos del gusto de los antiguos por las aves como animales de compañía en los jardines de sus villae y ciudades, tanto por su belleza como por su canto. Muchas de estas aves eran exóticas y procedentes de otros países, por lo que se originó un mercado de importación de aves que movió la economía y generó nuevas profesiones como la de criador de aves en el aviarium - volaria o cazador profesional (auceps).
No obstante, en época de Augusto, muchas de esas aves además de adornar y alegrar la vida a sus dueños, también adornaban las mesas en los banquetes y alegraban el estómago de muchos comensales. De manera que cambió la concepción clásica de no consumir aves por tener una connotación religiosa, salvo las de corral:"En otro tiempo habíais sido respetadas vosotras, aves, sosiego del campo, raza inofensiva que habitáis en los bosques, que construís nidos y bajo las alas incubáis huevos" (Ovidio, Fasti, I 449 y ss)
Sólo se pedía a los dioses que las alejaran de los campos y colmenas para que no los dañaran: "Hay que alejar las colmenas de lomos pintados y demás pájaros, pues llevan la devastación por todas partes y se llevan en el pico a las abejas" (Virgilio, Georg. IV 13 y ss). También Ovidio, Fasti, I, 683 y ss nos ha transmitido la plegaria que se pronunciaba a finales de enero en las Sementivae: "Impedid que los pájaros, ruina de los cultivos, devasten los campos de Ceres en destructoras bandadas" . Un buen método para alejar y espantar a los temibles pájaros era el dios Príapo que con su "miembro espanta a los asustadizos pájaros" (Ov. Fasti, I, 400)
Esa connotación religiosa venía por considerar a las aves transmisoras de los deseos de los dioses a través de sus acciones: vuelo, canto, alimentación,..., es decir, la predicción del destino, los auspicia.
Además su estatus era sagrado, pues desde el antiguo Egipto, las aves simbolizaron las almas humanas, la elevación del espíritu, de ahí su vinculación con el mundo funerario.

Son varios los datos que nos indican esa relación con la eternidad del alma:

- La paz que transmitían su canto y su vuelo, recuerdaba a la tranquilidad de la muerte.
- Creían que el cisne emitía un canto más armonioso y delicado cuando presientía su muerte: "Al parecer el cisne prefiere habitar en fuentes, lagos y lagunas, es decir, en cualquier sitio en que abunde el agua. Quienes saben de estas cosas afirman que en esos lugares los cisnes ensayan su canto, (Eliano, X, 36)
[...] A la muerte de los cisnes, según cuentan, se escucha un canto lastimero; En mi opinión, después de realizar algunas comprobaciones, es falso. Estos animales se comen unos a otros.” (Plinio, HN X, 63)

- Existía la costumbre de lanzar los cadáveres en algunos momentos de la historia de Roma al Esquilino para que fueran pasto de "perros y pájaros" (D.H, XX, 6). Es frecuente leer en los textos el miedo de ser "pasto de las aves" si no son enterrados los cuerpos.
- Las aves eran el plato principal servido en las cenae augurales.
- En las Metamorfosis de Ovidio encontramos muchos ejemplos en los que personas o dioses son transformadas en pájaros en el momento de enfrentarse a la muerte.
-También las aves indicaban el renacer del alma como era el caso del Ave Fénix.
-Las aves anunciaban la llegada de la muerte, de manera que su personificación podía representarse como un ser alado. También en el mundo subterráneo las aves tenían un lugar, así en los Campos Elíseos podían encontrarse pájaros cantores frente a las aves carroñeras que habitaban allí donde las almas no tenían descanso.
Junto a ese papel sagrado que se les otorgó a lo largo de la historia, las aves adquirieron un puesto de honor en la sociedad romana, puesto que fueron protagonistas del día a día de los antiguos romanos. A continuación enumeraremos las diferentes facetas en las que se podía ver a las aves como punto de atención:
  • Embellecían la vida de aquellos que estaban rodeados por ellas en los jardines, casas, campo, etc.
  • Consumían su carne, su hígado y sus huevos con la consecuente creación de criaderos de aves domésticas y exóticas.
  • Empleaban su estiércol para fertilizar los campos.
  • Sus plumas servían para la elaboración de hermosos complementos.
  • Esculturas y pinturas en las que ellas eran el modelo formaban parte de la decoración de sus villae y peristilos.
  • Anunciaban los cambios metereológicos muy útiles para campesinos y marineros.

La semana próxima nos acercaremos de nuevo a las aves desde otra perspectiva.

Podréis conocer más datos sobre estas festividades funerarias en el blog HORTUS HESPERIDUM.

Plurimam salutem!

*Imágenes propias

11 comentarios:

sabor a galletas dijo...

Hola Charo, quería darte las gracias por este blog tan maravilloso que tienes. Me apasiona todo lo que contiene y valoro muchísimo el trabajo que supone buscar toda esta información. En el 2007 conseguí un libro en el que se publicaban las recetas de Marco Gabio Apicio, se titula De re coquinaria y en castellano, El arte de la cocina-recetas de la Roma imperial. Supongo que lo conocerás de sobra. De él Séneca decía que "llamaba la atención con sus cenas, un hombre que sabía elaborar los buenos ingredientes y distinguir cualquier tipo de animales". Apicio se suicidó empleando veneno, se había arruinado y no quería vivir teniendo que moderar su tren de vida y su gula insaciable. El poeta Marcial calificó este envenenamiento como un acto supremo de amor para con sus debilidades gastronómicas. "No podías hacer nada más propio de un glotón, Apicio". Un abrazo charo. Rosa

C.G. Aparicio dijo...

Y no sólo en el mundo funerario o en la vida cotidiana de las gentes estaban presentes las aves, hay que recordar que los PULLARIA AUSPICIA, por ejemplo, dentro del ámbito de la guerra, eran vitales para poder entrar en la batalla.
Muy buena entrada.

Un saludo!

Charo Marco dijo...

Hola Rosa, muchas gracias por tus amables palabras.

Tengo el libro que comentas, es muy bueno.

Las citas que nos comentas son muy interesantes.

Saludos

Charo Marco dijo...

Hola C.G. Aparicio, gracias por tu comentario. Como bien dices, no sólo las aves eran importantes en el mundo funerario, sino en otras facetas que veremos la semana próxima

Muchas gracias de nuevo

Saludos

Isabel Romana dijo...

Un post precioso que, además, me viene de maravilla. Hay una persona que se ha pedido ser un pájaro en mi novela... Un abrazo muy fuerte.

Charo Marco dijo...

Querida Isabel, como me alegra saber que te puede ser de utilidad.

La semana próxima más cosas sobre las aves.

Un besito

Viena dijo...

Hola Charo. No sé si conoces el Diccionario de los Símbolos de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant, pero si no es así, te encantaría consultar el ítem dedicado a las aves con sus casi cinco páginas. Es de una riqueza impresionante, porque en todas las culturas y en todos los tiempos, las aves han tenido una significación mediadora entre los dioses y los hombres, o entre el cielo y la tierra.
Recordaba al leer que incluso en el principio del Génesis es curioso que se exprese: "el espíritu de Dios aletea" como un pájaro. Y esto viene de alguna parte. En muchas tradiciones Dios antes de crear nada, es representado como un pájaro posado en la rama de un árbol.
La verdad es que es muy interesante hacer un recorrido por la simbología y comprobar cuántas coincidencias y superposiciones se ven al respecto.
Por ejemplo y a propósito de este regalo de aves en la antigua Roma que nos relatas, en los documentos védicos más antiguos, las aves son un símbolo de amistad de los dioses hacia los hombres, de modo que regalar estos símbolos tiene mucho sentido.
Espero la próxima entrega para continuar con la interesante reflexión a que nos llevan estas costumbres. Me deja ahí pensativa el paso de la consideración religiosa, de aves sagradas, a ese otro aspecto que las rebaja a lo humano e introduce en la vida cotidiana a nivel culinario y de domesticación hasta que parecen haber sido despojadas de toda bendición.
Bueno, no te lo vas a creer, pero el viernes estuve inmersa en una interesantísima conversación sobre los pájaros. Le contaba a alguien, que conocí a un médico inglés, que sostenía que la evolución del hombre iría hacia pájaro. Del mismo modo que la vida procedía del agua, caminaba en evolución hacia el aire. Era muy interesante su teoría, porque tenía toda su lógica y él creía que había que experimentar un medicamento universal que todo lo curara, que tendría que ser la representación de un ave. La piedra filosofal, vamos. Luego estaba esa simbólica de ir hacia lo alto, tal y como se representa el alma o el espíritu en numerosas tradiciones y desde tiempo inmemorial: vuelo, libertad, liberación, dios, en definitiva.
Hemos hecho boca, como siempre de temas muy inrteresantes. La semana que viene me tienes aquí sin falta.
Un abrazo.

Charo Marco dijo...

Hola Viena, como siempre tus aportaciones son del mayor interés.

No conozco el Diccionario de símbolos que comentas, pero hay otro muy interesante de Juan Eduardo Cirlot. Buscaré el libro que me comentas.

La teoría filosófica de tu amigo inglés es muy curiosa e innovadora.

Espero estar a la altura la semana próxima.

Besos

Viena dijo...

Charo el diccionario de Cirlot, es también bueno, pero el Chevalier es más completo. Conozco varios de estos diccionarios porque estuve trabajando con simbología y medicina y la verdad es que es fascinante.
Claro que estarás a la altura la próxima semana, es más, la altura la pones tu. Yo soy la que apenas llega. Aprendemos mucho de tus artículos que son siempre muy interesantes.
Un beso.

sabor a galletas dijo...

Hola Charo, si tienes un ratito, pásate por mi blog, tengo un regalo para tí, un beso. Rosa

Charo Marco dijo...

Hola Rosa, muchas gracias por pensar en De Re Coquinaria para este premio, eres muy amable.

Un beso