TRICLINIUM, UNA SALA PARA COMER I
En el mundo romano los banquetes cumplían un papel social y familiar, en los que no sólo se buscaba el placer de comer bien, sino también el gusto de convivir. Es cierto que en época imperial es frecuente leer en las fuentes clásicas ejemplos de banquetes romanos caracterizados por el lujo y la opulencia, por ejemplo, la cena de Trimalción, aunque no siempre era así. Además de esas cenae colectivas encontramos comidas más íntimas y familiares que se llevaban a cabo en habitaciones especiales. La sala más conocida es el TRICLINIUM , de la que hablaremos durante estas semanas, pero antes de centrarnos en esta estancia, cabría destacar que no siempre se utilizó esta habitación para comer. En un principio, el lugar reservado para el banquete romano era el ATRIUM , en el que todos los miembros de la casa compartían la velada sentados alrededor de una mesa, que con el tiempo, acabó siendo un elemento imprescindible en este lugar como bien nos dice Servio, 7, 176: “ perp...