CORONA CONVIVIALIS
Con la llegada de la primavera todo se llena de luz y color. Las flores inundan los campos y podemos entender que el frío invierno ha quedado atrás. Las fragancias florales han cautivado nuestro olfato a lo largo de los siglos y nos hacen pensar que sus efluvios tuvieron un papel importante en la antigüedad al elaborar con ellas preciosas coronas. En el epigrama de Marcial, 3, 65 podemos sentir los diferentes aromas que nos trae esta estación: “ El perfume que exhala una manzana al morderla una tierna joven, el que trae la brisa procedente de los azafranes de Córicos, el de las viñas cuando florecen blancas con sus primeros racimos, el que despide la grama en que acaban de pastar las ovejas, el del mirto, el de un segador árabe, el del ámbar triturado, el que despide el pálido fuego con el incienso de Oriente, el de la tierra labrantía cuando recibe una ligera rociada de una nube de verano, el de una corona que ha soportado los cabellos impregnados de nardo: ést...