FELICEM ANNVM NOVVM MMXIV VOBIS OMNIBVS!
La llegada de un nuevo año abre la ventana a nuevas ilusiones y proyectos. Dejamos atrás el MMXIII que para la gens classica no ha sido el mejor año y damos entrada al MMXIV deseando que el nuevo año nos sea próspero y que todo lo negativo pase a un segundo plano. Esta idea ha acompañado y acompañará a la humanidad a lo largo de la historia y no nos extraña leer en las fuentes clásicas cómo los romanos daban la bienvenida a las calendas de enero con las strenae (obsequios deseando buenos presagios). Si queréis conocer qué regalos de buen augurio se intercambiaban los familiares y amigos podéis acudir a la entrada del blog HORTVS HERPERIDVM donde Amparo nos cuenta, a través de los textos clásicos, cuáles eran estos obsequios que recuerdan a veces alguna costumbre actual. La información que nos aportan las fuentes clásicas sobre estos regalos es muy clara: miel, dátiles, higos, monedas, ramos de laurel, olivo o verbena y algún objeto de cerámica o crista...