En la Historia Natural 18,14 de Plinio encontramos una receta muy apreciada en el mundo griego y romano por la energía que proporcionaba. Se trata de la polenta de cebada. Veamos qué nos cuenta al respecto: “La cebada es uno de los alimentos más antiguos del hombre, hecho que se prueba por una costumbre de los atenienses, mencionada por Menandro, como también por el nombre de "hordearii", que solía darse a los gladiadores. Los griegos también prefieren la cebada a cualquier otra cosa para hacer polenta. Esta comida se elabora de varias formas: en Grecia, la cebada se remoja primero en agua y luego se deja secar una noche. Al día siguiente lo secan y luego lo muelen en el molino. Algunas personas lo resecan más y luego lo vuelven a rociar con un poco de agua; después de lo cual lo secan para moler. Otros sacuden el grano de la espiga mientras está verde y, después de limpiarlo y remojarlo en agua, lo machacan en un mo...