viernes, 29 de mayo de 2009

DE RE COQUINARIA POR TARRACO VIVA



Un año más tenemos una cita en Tarraco Viva 2009 que este año presenta muchas novedades: Captio, Veneralia, Teules romanes, papyrus, Sacra Privata,....y muchas actividades más.
Pero hay una visita institucionalizada por este blog, disfrutar en el taller de cocina romana con nuestros amigos de Kuanum , este año el domingo a las 10 h.
Nos vemos en Tarraco Viva
Plurimam Salutem!

domingo, 24 de mayo de 2009

DOLIA



Retomando el apartado UTENSILIA, vamos a centrarnos en los DOLIA, recipientes de barro de gran tamaño utilizados para el almacenaje de alimentos sólidos (legumbres, harina, grano, frutas...) y líquidos (aceite, vino, vinagre, agua...).

Tenemos conocimiento de su existencia no sólo en el mundo romano, sino también en el griego con el nombre de "píthos", prueba de ello encontramos en las fuentes literarias mención de este recipiente principalmente para contener vino.

Así pues, leemos en Homero: Ilíada, IX, 469: "y se bebía abundante vino de las tinajas que el viejo tenía"; Ilíada, XXIV, 527: "porque hay asentados a la entrada del palacio de Zeus, dos toneles que los dones contienen que él reparte"; Odisea, II, 340:"Unas grandes tinajas de vino exquisito y añejo en su seno encerraban, un mosto sin mezcla, bebida de inmortales"; Odisea, XXIII, 305:" Mataban las recias ovejas y las vacas sin duelo y vaciaban las tinas de vino"; Trabajos y días de Hesíodo, 368: "Sáciate cuando comiences y cuando termines la tinaja, ahorra cuando está a mitad, pues el ahorro, cuando se llega al fondo, es despreciable"

Ateneo, V, 207 D nos comenta otro uso de estas piezas de cerámica. Está describiendo la nave de Hierón de Siracusa construida por Arquímedes: "En la parte del corredor superior había un gimnasio con paseos (...) En ellos había varios jardines que desbordaban maravillosamente de verdura, regados por medio de unas tuberías de plomo sólidamente cubiertas; también había pérgolas de hiedra blanca y vides, cuyas raíces encontraban su alimento en unas tinajas llenas de tierra, que recibían el mismo riego que los vergeles"

Además de las fuentes literarias, es conocido por todos el uso de un píthos como vivienda por parte de Diógenes. Pero también es conocida la cobardía de Euristeo que al ver llegar al jabalí de Erimanto se esconde en una tinaja.

Volviendo al tema, solían estar enterrados y dispuestos en hiladas en el suelo de villas de explotación agrícola, vinícola y aceitera, hecho que proporcionaba una conservación perfecta de su contenido, ya que la tierra mantiene una temperatura constante. A su vez, para que la conservación fuera mayor, se podían tratar las paredes interiores de los dolia con resinas, cal e incluso, en el caso del grano, dejar fermentar una parte de él en las paredes para conseguir un aislamiento perfecto.

Presentaban una forma globular, con boca ancha y una capacidad variada, aunque sabemos por los restos arqueológicos como los de Ostia y Boscoreale, que solían ser de grandes dimensiones, por ejemplo, con un diámetro entre 70-90 cm. a 140-170 cm, una alzada hasta de 2 mts y entre 200-300 ó 1500- 2000 litros de capacidad. Tenemos conocimiento de la existencia de recipientes de tamaño más reducido que tomaron el nombre de "pithískos" , en la cultura griega y de "doliolum", en el mundo romano.
Su base era plana para poder ser enterrados en el suelo y podían presentar unas asas (dos o cuatro, aunque no era necesario) que ayudaban en su manipulación. Su contenido era protegido por una tapa (opercula) de pizarra, caliza o cerámica.

Según su contenido, recibían diferentes nombres:
  • dolium vinarium (para vino nuevo) – dolium amphorarium (para vino ya viejo)
  • dolium olearium (para aceite)
  • dolium frumentarium (para cereales)
  • dolium acinarium (para uvas pasas)
  • dolium amurcarium (para higos)


Sus grandes dimensiones nos hacen pensar que su uso era principalmente de almacenaje, más que transporte, aunque el grosor de sus paredes avalaba la resistencia a los posibles golpes originados en el desplazamiento. También se han encontrado dolia con grapas de hierro tras sufrir una rotura o grieta. La necesidad de reparación nos muestra lo costoso que debería ser su elaboración.¿Cómo debería de ser su fabricación?. Al tratarse de un recipiente muy grande, no se podría utilizar el torno, por lo que su construcción directamente en el suelo. Se elaboraban en los OPUS DOLIRE, oficinas o talleres que trabajaban el barro dirigido principalmente a la construcción.
Al igual que otros recipientes de barro solían llevar sus tituli picti o inscripciones que indicaban la procedencia y el contenido. Además podían llevar unos cuños bajo el borde que mostraban el nombre del taller que lo había construido.

Como ya hemos visto, fuentes clásicas nos indican que además del uso doméstico y culinario se podían hacer otras utilizaciones. En el mundo romano encontramos una muy curiosa: en la construcción de los teatros se colocaban unos vasos de bronce que servían para dar más resonancia a las voces de los actores. Su dimensión estaba en consonancia con la magnitud del teatro. Estos vasos se ubicaban entre los asientos del teatro o en el escenario, en pequeñas celdillas. Nos cuenta Vitruvio, en Los 10 libros de la arquitectura V, 5,8: “también añadiré que muchos hábiles arquitectos, constructores de teatros en pequeñas ciudades, que por limitación de sus recursos no podían hacer grandes gastos, utilizaron vasijas de barro cocido (dolia) que, sonando como las de bronce y dispuestas del modo que hemos dicho, daban efectos provechosos”.

Con esta utilización tan interesante, nos despedimos hasta dentro de dos semanas.

El fin de semana próximo nos vemos en Tarraco Viva 09

Plurimam salutem!

*Imágenes propias

domingo, 17 de mayo de 2009

LIGUSTICUM


Si acudimos al recetario De Re Coquinaria de Apicius encontraremos con bastante frecuencia la mención del aligustre en la elaboración de sus platos.

Con el nombre de Kýpros en griego y ligusticum vulgare o ligustrum en latín tenemos un arbusto de varios metros de altura cuya etimología es tratada por Isidoro, Etimología, 11 en el apartado De odoratis oleribus. 5: "Ligusticum a regione nomen accepit. Nascitur enim plurimum in Liguria, odore aromatico et gustu acri".
En el mismo sentido habla Plinio, H.N, 19, 165: "Ligusticum silvestre est in Liguriae suae montibus". Así pues, vemos que toma el nombre latino de ligusticum por la región en la que existe en gran medida, Liguria, y presenta un olor aromático y un sabor agrio.
Pese a su existencia en Liguria, Dioscórides, I, 95 hace mención de otras procedencias como: “Nace excelente en Ascalón (*ciudad de Siria) y en Canope (*ciudad ya destruida que se encontraba en Egipto)”

De sus características nos comenta Dioscórides, I, 95 que se trata de un: “Árbol que produce unas hojas alrededor de sus ramos, parecidas a las del olivo, pero más anchas, más tiernas y más verdes, flores blancas, arracimadas, olorosas, simiente negra, semejante a la del saúco”

También encontramos referencias al ligusticum en Teofrasto, I, 14, 2: “Pero es más corriente la producción de fruto en la cima en otras plantas, por ejemplo, entre los arbustos, el brezo, el aligustre y algunos otros más”

Muchos son los beneficios que presenta el aligustre como bien enumera Dioscórides, I, 95: “Sus hojas tienen virtud estíptica, mascadas curan las úlceras y, como cataplasma, son útiles para el ántrax y demás inflamaciones. Su decocción es buena para las llagas causadas por el fuego. Majadas las hojas, remojadas con el zumo de la saponaria y aplicadas como unción vuelven rubios los cabellos. La flor majada y puesta con vinagre en la frente alivia las cefalalgias. El ungüento ligustrino, hecho del aligustre, es calorífico y molificativo de los nervios, oloroso, si se añade a las mezclas ardientes”

También Plinio, XX, 168 comenta los beneficios de esta planta: “El ligustico- llamado por otros panacea- es útil para el estómago, también para las convulsiones e inflamaciones”.
Plinio, XXIII, 90: “Cypros...suaviza los nervios, las hojas licuadas son buenas para el estómago,...para las úlceras. La decocción de sus hojas es buena para las quemaduras y luxaciones”
Plinio, XXIV, 74: "El ligústico, que en Oriente se llama cypros, tiene en Europa muchos usos. Su zumo suaviza los nervios y las articulaciones; las hojas son buenas con un grano de sal para las viejas úlceras y las llagas de la boca, sus bayas se emplean contra la pitiriasis y la soriasis. Las hojas hervidas en agua son un remedio para los tumores

En la antigüedad se tomaba principalmente su raíz molida. En la actualidad se utilizan sus hojas y su consumo excesivo es tóxico, produciendo vómitos y diarreas.

Plurimam salutem!

*Imágenes propias

ACTUALIZACIÓN, 24 de mayo de 2009

Es muy importante recordar que, como bien nos han comentado nuestros amigos de Kuanum, hay que tener mucho cuidado con esta hierba, pues es altamente tóxica y su uso culinario en la antigüedad es tema de discusión. Muchas gracias, por vuestra aportación.


domingo, 10 de mayo de 2009

PERNARUM SALSURA


Una de las preguntas que más realizan el alumnado que visita el taller de cocina romana antigua de Ludere et Discere en la Domus Baebia Saguntina es si los antiguos romanos conocían el jamón serrano. La respuesta siempre es afirmativa, pero a estas alturas toca una pequeña parada para completar y razonar la contestación.


Como siempre las fuentes clásicas son las verdaderas protagonistas de los artículos, por lo que, de nuevo, acudimos a ellas para que nos ayuden a contestar a la mencionada cuestión. También los restos arqueológicos nos ayudarán a conocer la existencia del jamón en la época romana.

En Marcial encontramos, XIII 54 esta afirmación: “Es jugoso; date prisa y no hagas retrasarse a tus queridos amigos, pues nada tengo yo que ver con un pernil curado”

No obstante, evidencia de su existencia es la RECETA PARA ELABORAR SALADURA DE JAMONES que nos ha legado Catón, Agr. 162, cuyo proceso no difiere mucho al sistema empleado en la actualidad: Saladura de jamones y guiso de Puzzoli. Se debe salar los jamones dentro de una jarra o tina. Cuando los compres, deberás cortar sus patas. Para cada pata un semodio de sal romana fina; ponla al fondo de la jarra y coloca un jamón con la corteza hacia abajo. Cúbrelo todo de sal. Pon después otro encima y cúbrelo de la misma manera, cuidando que se toquen las carnes. Así cúbrelo todo. Cuando estén todos los jamones, pon una última capa de sal, vigilando que la carne no asome. Tras cinco días en sal, sácalos todos sin quitarles la sal adherida. Los que estaban arriba en la tina, colócalos abajo y cúbrelos de sal. A continuación, coloca el resto siguiendo las pautas de la primera vez. Pasados doce días, saca los jamones, límpialos de sal y cuélgalos al viento dos días: al tercer día lávalos con una esponja, úntalos de aceite, cuélgalos al humo otros dos días y al tercero, descuélgalos y vuelve a untarlos de aceite y vinagre mezclado y cuélgalos en la despensa. A ellos no se acercarán ni gusanos ni polillas”

Conocemos que los romanos eran grandes partidarios del jamón, pernarum salsura, “jamones en salazón”, como aparece en Pólux, VI 52, aunque era consumido principalmente por la gente pudiente en los banquetes, al principio como gustatio para abrir el apetito, también sabemos que lo podían consumir al final, en la secunda mensa, para estimular la ingesta de bebida. Intuimos que era servido en las mesas de la gente con dinero, ya que si nos fijamos en el precio que se da a la pierna de cerdo Menápico o cerritano en el Edicto de Diocleciano (301 d.C.), una libra, veinte denarios es un coste elevado para la época.
Los jamones más apreciados eran los procedentes de la Gallia según afirma Varrón RR II, 4 11: “De este animal, los Galos acostumbraron hacer buenas y grandes tocinos. Signo de grandeza es que todavía se traen de la Galia a Roma jamones Comatinos y Narboneses y perniles”. El éxito de sus jamones se basaba en la alimentación de los cerdos de la Gallia, según narra Polibio II 15,3: “La cantidad de bellotas producidas por las encinas esparcidas por las llanuras se puede calcular principalmente a base de lo que sigue: del ganado de cerda sacrificado en Italia para el consumo doméstico y para el avituallamiento de tropas, de mayor parte procedente de estas llanuras”. Aunque Estrabón III, 4, 11 hace referencia a los elaborados en Hispania por los íberos: “La vertiente ibérica del Pyréne tiene hermosos bosques de árboles de todas las especies, singularmente de hoja perenne. La vertiente céltica está desnuda; pero las zonas centrales contienen valles perfectamente habitables. La mayoría de ellos están ocupados por los kerretanoí, pueblo de estirpe ibérica, entre los que se hacen excelentes jamones, comparables a los cantábricos, lo que proporciona ingresos no pequeños a sus habitantes”. De ellos habla también Marcial, XIII 54: “Que me la sirvan del país de los Cerritanos o que me lo envíen de los Menapios; los elegantes que devoren pernil.”

Veamos otras maneras de elaborar la pata de los cerdos en lugar de salar, Apicio, VII, 9: “Poner a cocer la pata de cerdo con muchos higos y tres hojas de laurel. Una vez cocida sacarle la piel y trazar unos cuadraditos que se rellenarán con miel. A continuación, envolverla con harina y aceite, de manera que quede recubierta por una capa protectora. Meterla al horno y cuando esté bien cocida, sacarla y servir”
“Cocerla simplemente en agua y unos higos secos. Servir con unos trozos de pan y careno o vino aromático. Es mejor que sea pan de mosto”
“Poner a cocer con agua una pata de cerdo con 600 gr. de cebada y veinticinco higos secos. Cuando esté separar la carne y quemar la grasa sobre una parrilla caliente; luego untarla con miel o mejor será meterla en el horno ya con la miel. Cuando haya cocido color, preparar una cazuela en la que se echará vino de pasas, pimienta, un manojo de ruda, vino puro y amalgamar. Seguidamente, echar la mitad del preparado encima de la pata de cerdo y la otra mitad por encima de unos trozos de pan de mosto. Esperar a que éste absorba bien el líquido y lo que quedare sin absorber, derramarlo sobre la carne”

Si acudimos a la arqueología, tenemos conocimiento, entre otros, del descubrimiento en Conesa (Tarraco) de un jamón fosilizado, de relojes y monedas con forma de jamón, del menú presentado en una taberna pompeyana que servía también como tablero de juego con sus fallos ortográficos incluidos:



ABEMUS IN CENA
PULLUM, PISCEM, PERNAM, PAONEM ET BENATORES

“Tenemos comida. Pollo, pescado, jamón, pavo y caza”

Queda claro que “todo lo bueno perdura en el tiempo”

Plurimam salutem!

*Imágenes propias

domingo, 3 de mayo de 2009

FELIX DIES MATRIS


Como madre “no hay más que una”, qué mejor que dedicar un menú romano a todas las madres anónimas que día a día se cuidan de sus hijos, tengan la edad que tengan.

PRIMER PLATO

FONDOS DE ALCACHOFA CON SALSA (cinarae cum cuminato)

Hervir unas alcachofas y después servir por encima una salsa realizada con aceite, sal, pimienta negra, cilantro y vino.

SALA CATTABIA (salsa Cattabia)

Mezclar pimienta, menta, apio, poleo seco, queso rallado, piñones, miel, vinagre, garum, yema de huevo y agua. Escurrir pan macerado en agua y vinagre, poner en un recipiente junto con queso fresco, pepino cortado y piñones. Añadir unas alcaparras trituradas y si se quiere unos higaditos de pollo cocidos y picados. Cubrir con la salsa anteriormente hecha y servir.


SEGUNDO PLATO

POLLO VARDANO (pullum)

Sofreír el pollo troceado. Añadir un litro de vino tinto, puerros troceados, cilantro, y ajedrea. Mientras esto se cuece, se machaca en el mortero pimienta negra, piñones, mezclados con ¼ l de leche y un poco de salsa del pollo. Se vierte el contenido del mortero en el pollo y se lleva a ebullición. Cuando ya ha hervido, se retira el pollo. Se mezcla la salsa con 2 huevos duros picados hasta conseguir una salsa homogénea y se vierte sobre el pollo antes de servir.

LENGUADO (patina solearum)

Cocer el lenguado en aceite, vino, garum, puerros y culantro. Picar pimienta, orégano, añadir caldo de la cocción y unos huevos crudos batidos .Poner esta mezcla a fuego lento para que ligue completamente. Una vez alcance el punto de cocción, espolvorear pimienta y servir.


POSTRES

DULCES CASEROS (dulcia domestica)


Sacar el hueso de unos dátiles, rellenar de nueces, piñones o de pimienta molida. Envolver con sal y freírlos con miel cocida.

FLAN (tyropatinam)


Poner leche en un plato en la cantidad proporcionada para el tamaño de éste. Amalgamar con miel. Echar 5 huevos para ½ l de leche y batirlos con la leche hasta que quede bien disuelto. Cuando haya cuajado, espolvorear pimienta y servir.

¡Por todas las maravillosas madres del mundo!

Prosit!

Plurimam salutem!


* Imágenes propias

domingo, 26 de abril de 2009

LA HIERBA DE MERCURIO, EL HINOJO

El hinojo (en griego, márathos, en latín foeniculum vulgare), considerado la "hierba de Mercurio" junto a la lavanda, la valeriana y la verónica, era una de las plantas medicinales más utilizada en la antigüedad para mejorar la visión. Además era considerado el alimento de los dioses por adquirir conocimiento gracias a su consumo.



Sabemos por las fuentes que el conocimiento de sus virtudes para la vista procede de la contemplación de la naturaleza, al ver que las serpientes utilizan esta hierba para frotarse los ojos. En este sentido nos cuenta Plinio, VIII, 99: “La serpiente, cubierta con una membrana durante su letargo invernal, se desprende de ésta cuando se hace un estorbo con jugo de hinojo y aparece brillante en primavera. Comienza a desprenderse de ella por la cabeza y tarda por lo menos un día y unan noche, dándole la vuelta de forma que la parte de la membrana que había estado hacia dentro esté ahora hacia fuera. El mismo animal, al nublarse su vista en el escondite de invierno, se aplica como ungüento, frotándose con los ojos con ella, la hierba marathum y recupera la visión.”

Así pues, esta hierba era utilizada por los hombres para remediar sus problemas visuales: “El zumo exprimido de los tallos y de las hojas, secado al sol, se usa útilmente en los fármacos oftálmicos que sirven para la agudeza visual.

Se exprime, también con el mismo uso, el zumo de la simiente verde aún, con las hojas y con los retoños, y también, la raíz en su primer brote”.

“En la parte occidental de Iberia, el hinojo destila un zumo semejante a la goma. Los lugareños lo cortan por el medio del tallo en la floración y lo acercan al fuego, para que por medio del calentamiento, como una exudación, secrete la goma. Ésta es más eficaz que el zumo para las medicinas oftálmicas.” Dioscórides, III, 70.


Sabemos que en algunas civilizaciones las madres tras masticar flores de hinojo, escupen sobre los ojos de sus bebés para alejarles problemas visuales. Esta idea estaría vinculada a su utilización mágica y para ahuyentar el “mal de ojo” elaborando, durante la época medieval, el agua de San Juan (llamada así por aplicarle también el nombre de hierba de S. Juan). También se trenzaban coronas que se colgaban en las puertas durante el solsticio de verano para alejar los malos espíritus.

A su vez, tenía un uso vigorizante entre los soldados romanos, utilización que podemos leer en el libro del Kamasutra para dar vigor sexual al mezclar su jugo en partes iguales con miel, regaliz, mateca, azúcar y leche.


Aunque sus principales cualidades eran la oftálmica y la mágica, también presentaba otros beneficios para la salud:

“Comida, tiene virtud de acrecentar la leche; también la simiente cocida en tisana o bebida”

“La decocción de su cima, bebida es conveniente para los dolores de riñones y para la vejiga, por ser diurética”

“Con vino se administra para las mordeduras de serpientes. […] Sus raíces, majadas y aplicadas como cataplasma con miel, curan las mordeduras caninas

“Provoca los menstruos y bebida con agua fría, aleja la náusea y el ardor de estómago en los procesos febriles” Dioscórides, III, 70

Como cualquier otra planta estaba vinculada a fiestas y divinidades; en el caso del hinojo aparece en la civilización griega unida a la fiesta de las Adonías, en honor a Adonis y cuyo objetivo primordial era la petición de lluvia durante el equinoccio de primavera. En esta celebración se plantaban semillas de hinojo en tiestos de barro que se colocaban alrededor de la efigie de Adonis. La fiesta daba su fin con el lanzamiento de las macetas al río. Su rápida germinación y envejecimiento por el calor estaba unida al fallecimiento y resurrección de Adonis.


También sabemos que esta planta simbolizaba la victoria y prosperidad por dos acontecimientos importantes. En primer lugar, Prometeo, protector de la humanidad que entregó el fuego a los hombres, se lo robó a los dioses en un tallo de hinojo, por lo que simboliza el triunfo del ingenio y del progreso.

En segundo lugar, nos cuenta la historia que los griegos vencieron a los Persas en Maratón sobre un campo de hinojos (de ahí su nombre en griego). Desde entonces, los vencedores coronaban sus cabezas con guirnaldas de hinojo.

Su uso culinario en la antigüedad era variado. Sus brotes y hojas se empleaban como verdura en ensaladas. Sus semillas como condimento, como por ejemplo, las aceitunas que se solían curtir en salmuera con hinojo, para aderezar con hinojo, perejil y semillas de adormidera los panes o para condimentar el vino tinto.

VINO DE HINOJO

Macerar 40 gr, de semillas de hinojo durante 15 días en un vino tinto. Colar y servir. El resultado es un vino aperitivo excelente.

Es muy aconsejable el consumo del hinojo por creerla transmisora de valentía y por prolongar la vida al ser muy diurética, antimicrobiana y antiséptica.


Plurimam salutem!

*Imágenes propias

jueves, 9 de abril de 2009

LECTISTERNIA






Durante estos días en la antigua Roma daban comienzo los Ludi Megalenses, una fiesta en honor a la diosa Cibeles, la madre de todos los dioses.


Esta festividad se realizó a partir del año 204 a.C, tras la Segunda Guerra Púnica, cuando el pueblo romano trajo desde Tracia, por indicación de los Libros Sibilinos, la estatua de la divinidad Mater Magna al tempo de la Victoria en el Palatino.


Muchas eran las celebraciones que se llevaban a cabo como procesiones, juegos escénicos, en el circo carreras de carros, ofrendas a la diosa, banquetes de diferentes tipos,... En nuestro caso nos vamos a centrar en el tema culinario de las Megalesia.

Sabemos por las fuentes clásicas que se practicaban intercambios de comidas entre plebeyos y patricios (mutationes). El gasto en estas comidas era tan elevado que fue necesario promulgar un decreto para fijar una cantidad máxima a gastar en este convite:
"Hace poco leí en las Conjeturas de Ateyo Capitón un antiguo decreto del senado en el cual los principales de la ciudad que en los Juegos Megalenses conforme a un antiguo rito mutitarent (esto es, se invitaran mutuamente a banquetes), se les ordenaba que juraran ante los cónsules, con las palabras prescritas, que en una cena no harían gasto mayor de ciento veinte ases, exceptuados las legumbres, la harina y el vino; que no usarían vino extranjero, sino patrio y que en el convivio servirían la mesa con un peso de plata mayor a cien libras. Pero después de este senadoconsulto fue promulgada la ley Fania, la cual concedió gastar en los Juegos Romanos, así como en los Juegos de la Plebe, en las Saturnales y en ciertos otros días, cien ases cada día; treinta en otros diez días de cada mes y diez, en todos los demás días”. (Gelio, II, 24)
Se sabe también que el plato más servido era el queso mezclado con hierbas (¿moretum?) en recuerdo de la simplicidad con la que se alimentaban los antiguos romanos: "No consideran vergonzoso servir un plato de hierbas en la mesa de la diosa. ¿Hay alguna razón para ello? Se dice que los antiguos consumían leche pura y hierbas que la tierra producía espontáneamente- dijo. Se mezcla queso blanco con hierba majada para que la diosa primitiva conozca los alimentos primitivos" (Ov. fast. IV, 368)

No obstante, lo más especial de esta conmemoración era la realización de un lectisternio, pero veamos en qué consistía un LECTISTERNIUM.


Se trataba de un rito propiciatorio en honor a los dioses que estaban presentes en el banquete de manera simbólica con sus imágenes, reclinados en los lechos (lecti pulvinaria), de ahí su etimología, lectum sternere. En el caso de estar sentados, en lugar de recostados, se llamaba SELLISTERNIUM de la palabra latina sellae.

Es bien conocida la costumbre entre los antiguos griegos y romanos de ofrendar a los dioses antes y después de las comidas, como vemos reflejado en Catón. CXXXII. [I]
La ofrenda de comida hay que hacerla de esta manera: ofrenda a Júpiter Dapal una vasija de vino de cualquier tamaño. Aquel día, fiesta para toros y bueyes y para los que harán la ofrenda.
Cuando sea necesario ofrendar dirás así: “Júpiter Dapal, lo que hay que ofrendarte en casa y familia mía: una vasija de vino en copa pequeña. Seas, pues, magnificado por esta vianda de sacrificio”.
Lávate las manos, después toma el vino: [2] “Júpiter Dapal, seas magnificado por esta vianda de sacrificio, seas magnificado por vino de ofrenda”. Dale, si te parece, a Vesta.
Vianda a Júpiter: asado, moneda, urna de vino. Conságrala a Júpiter castamente, con sus contactos <rituales>. Después, completa la ofrenda de comida, siembra mijo, panizo, ajo, lenteja”
Comprobada la costumbre de ofrendar a los dioses, por qué esta celebración religiosa en la que los dioses están presentes simbólicamente en el banquete. Se cree que el origen de esta práctica se encontraba en elmundo griego que intentaba congraciarse con los dioses por medio de ofrendas, sacrificios y banquetes honoríficos para que abandonasen su ira, aunque hay autores que consideran que esta tradición era paleo-itálica pues se han encontrado vestigios de diferentes rituales que podrían considerarse el origen de los lectisternios, como por ejemplo, la colocación de alimentos en unos lechos de madera ubicados en el atrio para Pilumnus y Picumnus guardianes de las parturientas.

Sea cual sea su origen, Tito Livio en V, 13, nos relata que la primera vez que llevó a cabo un lectisternium en Roma fue en el año 399 a.C. para aplacar una peste. Fueron los duúnviros los que tomaron la decisión tras consultar los Libros Sibilinos: Como no se encontraba ni la raíz ni el final de aquel azote irremediable, un senadoconsulto dispuso que se acudiese a los libros sibilinos. Los duúnviros encargados de las celebraciones religiosas hicieron un lectisternio, el primero en la ciudad de Roma; durante ocho días aplacaron a Apolo y Latona y a Diana, Hércules. Mercurio y Neptuno, tendiendo tres lechos con la mayor suntuosidad que por entonces era posible”.En la colocación de los dioses se sigue la costumbre griega de ubicar en los lechos ceremoniales a los dioses siguiendo estas uniones: a Apolo con Latona, Hércules con Diana, Mercurio con Neptuno. También se sigue a los helenos en la concepción de dichos banquetes sagrados para calmar la cólera de los dioses que envían calamidades o fenómenos inexplicables, por lo que era necesario llevar a cabo procurationes.Muchos fueron los lectisternia realizados para congraciarse con los dioses, aunque uno de los más famosos se celebró en el año 217 a.C, citado por las fuentes por tener como invitados a todos los Olímpicos; de este modo nos lo narra Livio, XXII, 9:”Había que consultar a los propios dioses sobre qué expiaciones aplacarían la cólera divina y logró que se ordenase a los decénviros consultar los libros sibilinos, cosa que no suele decretarse a no ser cuando se tiene noticia de prodigios tenebrosos. Los decénviros, consultados los libros del destino, informaron a los senadores que el voto que se había hecho a Marte con motivo de aquella guerra no se había realizado en debida forma y había que hacerlo de nuevo desde el principio y con mayor solemnidad; además, había que prometerle con voto a Júpiter unos grandes juegos, y a Venus Ericina y a la Inteligencia, un templo, y celebrar una rogativa y un banquete sagrado […] Se celebró luego un banquete sagrado durante tres días, encargándose de su organización los decénviros de los sacrificios; a la vista de todos había seis lechos sagrados, dedicados uno a Júpiter y Juno, otro a Neptuno y Minerva, un tercero a Marte y Venus, el cuarto a Apolo y Diana, a Vulcano y Vetsa el quinto, el sexto a Mercurio y Ceres”
Esta celebración, única en Roma, fue recreada por Augusto al llevar a cabo un banquete (“la cena de los doce dioses”) en el que los invitados vestidos de dioses, imitaban a las deidades. Este convite fue criticado por el pueblo por considerarlo un perjurio, así nos lo transmite Suetonio, Aug. 70, 1: “Se habló mucho también de una cena secreta que dio, y que todo el mundo llamaba “de los doces dioses”; en ella los invitados disfrazados de dioses y diosas y el propio Augusto ataviado como Apolo, como le reprochan no sólo las cartas de Antonio, que enumera con la mayor mordacidad los nombres de todos ellos, sino también los versos anónimos y muy conocidos:
Tan pronto como la mesa de esos desaprensivos contrató a un director escénico

y Malia vio a seis dioses y a seis diosas,

mientras César representaba si impía imitación de Febo,

mientras se banqueteaba con nuevos adulterios de los dioses,

todas las divinidades se alejaron de la tierra

y el mismo Júpiter abandonó su dorado trono.

La extrema escasez y el hambre que por entonces padecía Roma aumentaron las murmuraciones sobre esta cena, y al día siguiente se elevaron gritos de protesta de que los dioses se habían comido todo el trigo y de que César era realmente Apolo, pero Apolo el Verdugo

Con el tiempo los lectisternia fueron muy frecuentes y son abundantes las citas clásicas al respecto:
Livio, VIII, 22:“Vino a continuación un año no señalado por ningún acontecimiento en el exterior ni en el interior […] si exceptuamos el reparto de carne al pueblo efectuado por Marco Flavio en los funerales de su madre”


Livio, XXI, 62: “En Roma ocurrieron aquel invierno muchos prodigios. […] Por estos prodigios se ordenó a los decénviros que consultasen los libros sibilinos. […] Así pues se ordenó hacer un lectisternio en Cere, donde se habían roto las tablillas de la suerte; también se decretó un lectisternio a la Juventud en Roma”

Livio, XXII, 1: “Las noticias de los prodigios, llegadas de muchos sitios incrementaron los temores. […] A continuación se dio crédito también a prodigios menores. […] después de consultar los decénviros los libros sibilinos, en la forma que a través de los oráculos manifestasen los dioses que era de su agrado. Se acordó que se celebrase un lectisternio- cuyos lechos además habilitaron los senadores- y un banquete público”

Livio, VII, 27: “Para que le felicidad no fuese completa una epidemia atacó a la población y obligó al Senado a ordenar a los decénviros que consultasen los libros sibilinos; siguiendo una indicación suya tuvo lugar un lectisternio”

Livio, XXIX, 14:”Para expiar estos portentos hubo un día de rogativas y un novenario sacro porque habían llovido lluvias”

Livio, XLI, 28: “Se ofrecieron aquel año bastantes espectáculos de gladiadores de poco importancia los demás, destacando sólo uno entre ellos, el que ofreció Tito Flaminino con ocasión de la muerte de si padre, con distribución de carne al pueblo, banquete sagrado y espectáculos teatrales durante cuatro días.”

Livio, XXXIX, 46: “A comienzos de este año falleció el Pontífice Máximo P. Licinio Craso […] con motivo del funeral se hizo una distribución de carne, combatieron 120 gladiadores y se celebraron 3 días de juegos funerarios y un banquete a continuación de los juegos. Durante éste, cuando estaban colocados por todo el foro los triclinios, se desencadenó una tempestad con grandes aguaceros que obligó a la mayoría a plantar tiendas en el foro”

Con el tiempo en los templos se crearon unos lecti pulvinaria permanentes en los que los dioses estaban presentes simbolizados por sus estatuas de bronce, cera o mármol. También se podían emplear efigies de madera o ramas de hierbas sagradas atadas (verbena, laurel, olivo,…) que con máscaras de cera adquirían la semblanza del dios al ir provisto de su atributo o símbolo correspondiente.

Las fuentes clásicas nos hablan en todo momento de las cabezas de los dioses (capita deorum) que podían ser de bronce, cera, madera o mármol, así nos lo indicaLivio, XL, 59:“Recomenzaron los Juegos Romanos a causa de los prodigios que habían ocurrido. La Tierra tembló, en los templos públicos donde tenían lugar el lectisternio las cabezas de los dioses que estaban sobre los lechos se dieron la vuelta, y el plato con cubierto que estaba colocado delante de Júpiter se cayó de la mesa. También se interpretó como un prodigio que los ratones habían probado antes las aceitunas. Para expiar estos prodigios la única medida que se adoptó fue la reinauguración de los juegos”

Sus efigies, e incluso, a veces, sólo sus símbolos, estaban recostadas sobre un lectus o pulvinar (diván), cubierto con telas. Podían recostar su brazo izquierdo sobre un pulvinus o almohadón, Livio, XXIV, 10: “Estos portentos fueron conjurados, por indicación de los arúspices, con víctimas mayores, y se decretó una rogativa pública a todos los dioses que tenían cojines sagrados en Roma”
Ante ellos, sobre una mensa repositoria se colocaban las viandas sagradas.

A partir de Augusto los lectisternios fueron sustituidos por selisternios en los que los dioses estaban sentados en lugar de recostados.

Para acabar tomar las hermosas palabras de Horacio, Odas, I, 37:

“Nunc est bibendum, nunc pede libero

pulsanda tellus, nunc Salioribus

ornare pulvinar deorum

tempus erat dapibus, sodales”

“Ya es momento de beber, ya es momento de golpear el suelo
con ritmo si cadenas. Ya era hora de poder adornar
el lecho de los dioses con los manjares
salios, compañeros”

N.B: Para más tener información sobre las celebraciones de los LUDI MEGALENSES podéis acudir al blog HORTUS HESPERIDUM, en el que Amparo os contará más curiosidades sobre esta festividad.
A su vez, recomendaros la lectura del post de Isabel Barceló, Mujeres de Roma, en el que describe la Pompa Megalense que se intentó recrear el pasado viernes 3 de abril con motivo de los Ludi Saguntini y la Mostellaria en lengua latina.
FELIZ SEMANA SANTA A TOD@S
NOS VEMOS DESPUÉS DE LAS FIESTAS
Plurimam salutem!

domingo, 5 de abril de 2009

UN AÑO MÁS...



Tras una semana intensa los LUDI SAGUNTINI cierran su XIII edición.



La semana ha pasado como un suspiro y, pese al cansancio, la satisfacción es grande. Este año habían algunas novedades, entre ellas la Domus Baebia Saguntina como sede permanente de los Talleres de Ludere et Discere.

Es cierto que el tiempo no nos ha acompañado algunos días, pero al final, con la ayuda de Hermes, se ha ido solucionando.

El broche de honor de esta edición ha sido la puesta en escena de la obra de Plauto Mostellaria representada íntegramente en latín, con una Pompa en honor a la diosa Cibeles (Ludi Megalenses) . No sólo se representó en latín, sino que todo el teatro retrocedió en el tiempo. Las caveas atestadas de cientos de personas ataviadas a la romana, vendedores proclamando sus mercancías, tema musical compuesto para la ocasión: Pergraecamini, ...

Aunque el comienzo de la edición número trece hacía presagiar ciertos problemas: ubicación de los talleres, lluvias, resbalones, dolencias, etc, los dioses Olímpicos nos dieron una tregua.

Desde De Re Coquinaria agraceder la paciencia, la colaboración y la comprensión de los participantes, el respaldo de las instituciones y dar las gracias de todo corazón a mis compañer@s y alumn@s del IES Ausiàs March de Manises que pese a la distancia, siempre están presentes en el corazón (muchas gracias por el detalle de las flores, son muy hermosas).
Gratias plurimas!
Salutem!

domingo, 29 de marzo de 2009

LUDI SAGUNTINI 2009

El mes de marzo finaliza la semana próxima y para que su paso por el 2009 sea siempre recordado, trae consigo un acontecimiento muy esperado, los Ludi Saguntini.


Un año más los Talleres de cultura clásica de Sagunt tomarán las calles y el teatro romano llenará sus gradas de espectadores, rememorando su pasado.

Muchos son los centros que podrán realizar diferentes actividades del mundo clásico y que disfrutarán de una obra clásica, esta edición con la novedad de la representación de una obra en lengua latina con su Pompa.

Si os animáis a visitarnos he aquí las opciones a las que podéis acudir:




Esperando que también el tiempo nos acompañe, nos vemos en los LUDI SAGUNTINI 2009

Plurimam Salutem!

sábado, 21 de marzo de 2009

LA PRIMAVERA Y LOS ALIMENTOS RECOMENDADOS SEGÚN LOS CLÁSICOS



La llegada de la primavera anuncia el buen tiempo y la cercanía del verano, así pues, es necesario acomodar nuestros hábitos a la nueva estación. Hipócrates nos da unas recomendaciones para preparar nuestro cuerpo a estas nuevas temperaturas:

“Después de éste, es ya el momento en que sopla el céfiro y la estación es más suave. Entonces hay que adaptar la dieta a la estación durante quince días. Luego viene el surgir de Arcturo, y es tiempo en que aparece la golondrina. En el período siguiente ya conviene vivir con un régimen más variado hasta el equinoccio treinta y dos días. Conviene, por lo tanto, acompañar el cambio de estación con los hábitos dietéticos, variándolos con comidas y ejercicios más suaves y ligeros, acomodándolos poco a poco a la primavera.
Cuando llega el equinoccio, entonces son los días más suaves y largos, y más cortas las noches, y la estación que se aproxima es cálida y seca, y la que transcurre alimenticia y temperada. Por tanto conviene que, así como los árboles, que no tienen entendimiento, se preparan en este tiempo una protección de cara al verano, en su desarrollo y su sombra, así también lo haga el ser humana. Puesto que él tiene entendimiento, debe procurarse un desarrollo saludable de su carne. Es preciso, pues, para no cambiar de repente el régimen dietético, dividir el tiempo en seis períodos de ocho días.

En el primer período, pues es preciso reducir ejercicios y realizar más mitigados los que se mantengan, y tomar alimentos más suaves y más puros, y bebidas más aguadas y más blancas y practicar la lucha de palestra con aceite al sol. Por ejemplo, de los paseos, suprimir los más de después de las comidas y menos de los matutinos. Y de servirse de los chuscos de cebada más que de los panes de trigo, añadir legumbres hervidas y equilibrar los platos hervidos con los asados, tomar baños y desayunar también un poco; y menos relaciones sexuales, y menos vómitos: en principio reducirlos de tres a dos, y luego que sean a mayores intervalos para que el cuerpo se afirme bien provisto de carnes y con una carne limpia, y que la dieta sea suave durante este tiempo hasta la aparición de las Pléyades” (Hipócrates, Sobre la dieta, 68)

Feliz llegada de la primavera a tod@s

Plurimam salutem!

* Imágenes propias.

domingo, 15 de marzo de 2009

¿GULA O NECESIDAD?




"No lo hay más mísero ni hambrón más grande que Santra. Cuando le convidan a un banquete de cumplido corre allí después de haberlo codiciado durante largos días y otras tantas noches, pide tres veces criadilla de cerdo, cuatro veces chuletas de lomo, los dos muslos y las dos paletillas de una liebre; no le avergüenza perjurar ante un tordo ni arramblar con los blancos filetes de ostras. Ensucia su servilleta guardando en ella trozos de tarta; allí van a parar uvas pasas envueltas con algunos granos de granada, con la piel desagradable de una vulva de cerda sin su relleno, un higo con su gota de almíbar y unas setas lacias. Y cuando ya casi revienta de estos mil hurtos es su caliente seno el que recibe costillas ya roídas y una tórtola mutilada después de haberle tragado la cabeza. No considera vergonzoso atrapar con mano larga los restos de comida y cuanto han despreciado los perros.
Pero no le bastan los comestibles como botín de su voracidad; a sus pies tiene una vasija que llena de vino aguado. Todo esto se lo lleva a su casa y después de haber subido doscientos escalones se encierra con llave en su buhardilla. Al siguiente día nuestro glotón lo vende"
XX. -EL TRAGON SANTRA(L.VII)

Tras la lectura del epigrama de Marcial no sabemos qué pensar, si a Santra le invade la gula o más bien, la necesidad económica.

En estas líneas comprendemos a la perfección la función y utilidad de la famosa "mappa" en los banquetes romanos. No obstante, dejando de lado estas reflexiones personales, vayamos en compañía de nuestro Santra, el glotón, al banquete virtual.

RECREACIÓN DEL BANQUETE
Suponemos que se servirían muchos más platos, pero en este epigrama Marcial, se ha centrado principalmente en la prima mensa, es decir, en los platos fuertes en los que se servían carne y pescado, pues se trata de los menos económicos.

Nos faltan los alimentos servidos durante la gustatio (entremeses), pero para estar a la par con los presentados en la prima mensa, seguro que no faltaron ni las verduras, ni las legumbres, ni los huevos, todo ello acompañado por el meloso mulsum.
PRIMA MENSA (PLATO FUERTE)

CRIADILLAS DE CERDO
"Hacer una salsa para las criadillas con pimienta, apio en grano, menta seca, raíz de benjuí, miel, vinagre y garum"

CHULETAS DE LOMO
"Hacer una salsa con 50 gr. de pimienta molida, cantidad suficiente de miel, 3 cebollas secas, un poco de cilantro fresco o seco, garum, 1/2 l de aceitem un poco de agua y amalgamar en una cazuela. Echarlo encima de las chuletas y poner a cocer. A media cocción, remover para que espese; si lo hace en exceso, añadir agua. Servir acompañado de esta salsa".

LIEBRE
"Colocar en una bandeja y echar en ella aceite, garum, vinagre, vino de pasas, cebolla troceada, ruda fresca y tomillo triturado. Se servirá así."

TORDOS
"Asar los tordos cubriéndolos con esta salsa: machacar pimienta, ligústico, orégano, garum, miel, un poco de vinagre y aceite. Dejar hervir. Añadir almidón y por encima de la salsa colocar una rodajas de calabaza cocida. Servir en una fuente, espolvoreando pimienta."

TÓRTOLAS
"Pimienta, ligústico, menta, ruda en grano, garum, vino puro y aceite. Calentar el ave con la salsa".

OSTRAS
-->
"Pimienta, aligustre, yema de huevo, vinagre, garum, aceite y vino. Añadir está salsa a las ostras (si se quiere, también puede llevar miel)"


VULVA DE CERDA

-->
"Envolvedla en salvado, después metedla en salmuera, y hacedla cocer así."(Nota: estimamos que deben invertirse los términos de esta frase y leer: se adoba en la salmuera, se envuelve en el salvado y se asa a la parrilla.)

COSTILLAS DE CERDO
"Asar las costillas de cerdo con sal, comino y benjuí. Servir con pimienta."

SECUNDA MENSA (POSTRES)

Una fuente con uvas pasas, higos en almíbar y granadas peladas.
A su vez, una dulce tarta cierra el excelente menú presentado.

Todos los platos estarían amenizados con el vino aguado tan característico de los antiguos romanos.

Prosit!

Plurimam salutem!


domingo, 8 de marzo de 2009

CISNES-SEGUNDA PARTE

La semana pasada hablamos de las características de los cisnes y de su canto. Hoy nos centraremos en la mitología de estas aves.

Muchas son las referencias que vinculan a este animal con los dioses, principalmente con Apolo, quizá por su canto melodioso:

“Los poetas y no pocos prosistas dicen que el cisne está al servicio de Apolo, pero ignoro cuál puede ser otra relación del ave con la música y el canto. Nuestros antepasados sostenían que, tras cantar el llamado canto del cisne, el ave moría. La Naturaleza les ha conferido una honra mayor que la brinda a los hombre nobles y honestos, y con justicia, porque a los humanos los loan y lloran sus congéneres, mientras que los cisnes hacen ambas cosas, es decir, loarse y llorarse a si mismos.” Eliano, Hª de los animales, II, 32.

Horacio, en sus Odas, vincula a esta ave con la diosa Venus. Los cisnes blancos eran considerados los aurigas de esta divinidad por simbolizar con su blancura la desnudez permitida, la virginidad y pureza:

“Nosotros, cuando nos toque el turno, cantaremos a Neptuno […], con nuestro canto más sublime elogiaremos a aquella que habita en Cnido y en las brillantes Cícladas, y visita Pafos en un carro tirado por cisnes; cantaremos también a la Noche con la canción luctuosa que merece” , Odas, III, 28, 14-15.

“Más oportunamente irás en comitiva alegre, llevada en alas de tus cisnes resplandecientes, a la casa de Paulo Máximo”, Odas, IV, 1 9-14.

El por qué de su vinculación con los dioses se podría encontrar en varios autores que nos narran el origen mitológico de este animal (Apolodoro, II, 5, 11 y ss, III, 14, 8; Ovidio, Metamorfosis 424-674; Higinio Fábulas, 45, Píndaro, Ol. II, 147, X, 15; Estesíocoro, 12; Hesíodo, Esc. 57 y ss, entre otros). Cada uno de ellos da una versión sobre el origen de un héroe con el nombre de Cicno que significa “el cisne”.

Veamos las diferentes versiones:

A) Ateneo, IX 393 y ss nos narra: "Hegesianacte de Alejandría, el que compuso la obra titulada La guerra de Troya de Cefalión dice que Cicno el que se enfrentó a Aquiles en combate singular había sido criado en Leucofris por el ave homónima.
Beo el autor de la Genealogía de las aves, o quizás la autora, cuenta que Cicno fue convertido en ave por Ares y que habiendo llegado al río Sibaris se acopló con una grulla. Relata así mismo que ponía aquél en su nido la hierba llamada sombría. Y respecto a la grulla relata Beo que había sido una mujer distinguida entre los pigmeos, llamada Gérana. Ésta, honrada como una diosa por sus conciudadanos, tenía en poca consideración a los auténticos dioses, sobre todo a Hera y a Ártemis; así que Hera se encolerizó y la metamorfoseó en la indecorosa ave y la convirtió en enemiga y aborrecible para los pigmeos que la habían hecho objeto de honores. Y añade que de ella y de Nicodamante nació la tortuga terrestre".


B) Relacionado con el ciclo de la guerra de Troya encontramos a un héroe llamado Cicno, hijo de Posidón y Cálice. Su origen divino le hacía invulnerable, aunque el astuto Aquiles le produjo la muerte a golpes de escudo y tras ahogarlo con el escudo, su padre le transformó en cisne.

C) Con el mismo padre que el anterior, encontramos a otro héroe homónimo, pero en este caso hijo de Escamandródice. Fue abandonado por su madre y criado por un cisne. La leyenda narra que mandó exiliar a su hijo por creerlo culpable de traición al pensar que había mantenido relaciones con su madrastra. Al reconocer su falsa acusación, intentó reconciliarse con su hijo, pero si conseguirlo.

D) Sin origen divino encontramos a un tal Cicno, rey de Liguria, que fue transformado en cisne al morir, pero antes de su metamorfosis Apolo le concedió una hermosa voz.
E) En este caso Cicno es hijo de Apolo y Tiria. Esta versión nos muestra a un héroe hermoso, duro y maniático que se quedó sin amigos y ante su soledad, decidió quitarse la vida junto a su madre arrojándose a un lago. Su padre los transformó en cisnes.

F) De origen divino, hijo de Ares y Pelopia, era un personaje violento que asesinaba a los peregrinos que iban a Delfos. Apolo castigó su maldad enfrentando en un combate singular a Heracles con Cicno que murió a manos del héroe.

G) Sabemos que Zeus se transformó en cisne para poseer a Leda. De ellos nacieron Helena de Troya y los gemelos Cástor y Pólux.

Además de su relación con la mitología, podemos terminar con la iconografía de los cisnes en el arte, pues resulta muy interesante y curiosa. Como ya hemos comentado simbolizaría la virginidad femenina con su blancura y la música por su canto melodioso, pero también era símbolo de la buena muerte, pues al saber que iba a morir, aceptaba con su canto esa situación:

Unos dicen que entonan cerca de su muerte, apartados en soledad, agradecidos, alegres de ver que llegue su partida para ir a gozar de los dioses, de quien eran criados y siervos” H.N X, XXIII.

“En las circunstancias más serias, el cisne tiene sobre los hombres ciertas ventajas, pues sabe cuándo le llega el final y sin embargo, sobrelleva con buen ánimo la cercanía de la muerte, ya que ha recibido de la Naturaleza el más bello don: tiene fe en que en la muerte no hay nada de triste y doloroso. Los hombres sienten miedo de lo que ignoran y consideran la muerte como el mayor de los males. En cambio, tan grande es el buen ánimo del cisne, que hasta el momento final de su vida canta y rompe en un canto fúnebre, que es, por así decirlo, un homenaje a sí mismo”. Eliano, V, 34.

Aprovechamos para felicitar a todas las mujeres,
FELIX DIES MULIERIS

Plurimam salutem!

*Imágenes propias