domingo, 18 de enero de 2026

RECOPILACIÓN RECETAS COCINA ROMANA ANTIGUA XIX

 Un año más vamos a recopilar todas las recetas del año anterior. 

RECOPILACIÓN RECETAS COCINA ROMANA ANTIGUA XIX


GUSTATIO- ENTRANTES

OA PNIKTA

La receta del médico Galeno dice lo siguiente:

"Mejores que los huevos cocidos o al horno son los llamados escalfados. 

La receta es la siguiente: se vierte un poco de aceite de oliva, salsa de pescado (garum) y un poco de vino sobre los huevos. Se pone agua caliente en un recipiente grande en el que se ha colocado la olla que contiene los huevos y se cubre todo con una tapa, a modo de baño maría. 

Se pone el recipiente al fuego hasta que los huevos adquieran una consistencia medianamente firme. Si están demasiado firmes, resultan como huevos cocidos o asados, pero si están poco firmes se digieren mejor que los huevos duros y proporcionan al cuerpo un alimento superior"

ADAPTACIÓN DE LA RECETA CLÁSICA

Ingredientes

- 2 huevos camperos por persona

- 3 cucharadas de garum o salsa de pescado

- 6 cucharadas de aceite de oliva

- 1 taza de vino blanco seco

- 2 o 3 tazas de agua

- Hierbas aromáticas (opcional)

* Pan y cebollino para servir

Elaboración

Mezclar en un recipiente el vino seco y el garum [si se quiere se le puede añadir alguna hierba aromática como tomillo u orégano]. 

A continuación, poner los huevos de manera individual en una flanera pequeña que antes ha sido engrasada con aceite de oliva. 

Verter la mezcla del vino y el garum en cada una de las flaneras.

Cocer los huevos al baño maría. Para ello, colocar las flaneras en una cazuela con agua hirviendo, taparla y ponerla al horno precalentado a unos 190º de 6 a 8 minutos, hasta conseguir unos huevos pochados al vino exquisitos.

Se sirven calientes sobre una rebanada de pan tostado y un poco de cebollino.

MIKAI
"Dífílo dice que las setas son sabrosas, laxantes del vientre y nutritivas, pero indigestas y flatulentas. Así son las de la isla de  Ceos. «Sin embargo, muchas provocan también la muerte. Parece que son apropiadas para comer las muy finas, tiernas y fáciles de romper que nacen en los olmos y pinos. Y son inapropiadas para comer las negras, lívidas y duras, y las que después de hervidas y servidas se endurecen, las cuales producen la muerte al ser consumidas.  
El remedio consiste en una poción de hidromiel y ojimiel, nitro y vinagre; tras su ingesta hay que vomitar. Por eso conviene así mismo prepararlas preferentemente con vinagre y ojimiel, o miel, o sal, pues de este modo se elimina su principio asfixiante»"

ADAPTACIÓN RECETA

Ingredientes

30 g de setas frescas o secas
2 cucharadas de vinagre de vino tinto 
1 cucharada de miel 
Una pizca de sal 
Agua

Elaboración

Lo primero que hemos de hacer es hidratar las setas, en el caso de utilizar setas secas. Para ello las cubriremos con agua hirviendo durante una hora.
En el caso de ser frescas, las cortaremos en finas láminas.

A continuación, ponemos cocinaremos las setas durante media hora con la miel y el vinagre.
Pasado el tiempo, las serviremos sazonadas con un poco de sal por encima.

Como veis es una receta muy sencilla y exquisita que puede servir para acompañar a vuestros platos de carne o pescado.

COHOMBROS

CUCUMERES RASOS.

Sive ex liquamine, sive ex oenogaro; sine ructu et gravitudine teneriores senties.

VI COHOMBROS

 1 Cohombros pelados

Tanto con garum como con garum al vino, no los repetirás ni te causarán pesadez.

2. ALITER CUCUMERES RASOS.

Elixabis cum cerebellis elixis, teres cuminum et apii semen, melle modico, liquamine et oleo temperabis. Ovis obligabis, piper asparges et inferes.

 2 Otra manera de prepararlos

Hervirlos en agua con sesos previamente cocidos, con comino, apio en grano, un poco de miel, garum y aceite. Envolverlo con huevos, espolvorear pimienta y servir.

3. ALITER CUCUMERES. 

Piper, puleium, mel vel passum, liquamen et acetum. Interdum et silfi accedit.

3 OTRA MANERA.

Pimienta, poleo, miel o vino de pasas, garum y vinagre. Puede añadirse laserpicio.

Ensalada de lechuga aderezada con:  "50 gr. de comino, 20 gr. de jengibre, 10 gr. de ruda fresca, 15 gr. de dátiles gordos, 20 gr. de pimienta, 250 gr. de miel. Picar el comino y macerarlo en vinagre. Cuando esté seco, cubrirlo todo con miel. En caso de necesidad, tomar media cucharada mezclada con vinagre y un poco de garum o bien tomar después de cenar media cucharada”  (Apicio, III, 18,3)

Puerros"Mezclar agua y aceite con un puñado de sal. Cocer en ella los puerros, y luego sacarlos. Aliñar con aceite, garum y vino puro. Servir así." (III, 10, 1)


PRIMA MENSA- CARNES O PESCADOS

                                       

PATINA ZOMOTEGANON

receta original:

A crudo quoslibet pisces in patina compones. Adicies oleum, liquamen, vinum, fasciculum porri, coriandri. Dum coquitur, teres piper, ligusticum, origanum, fasciculum coctum, de suo sibi fricabis, suffundes ius de suo sibi, ova cruda dissolves, temperas, exinanies in patinam, facies ut obligetur. Cum tenuerit, piper asparges et inferes.

Colocar en una tartera pescado, del gusto de cada uno, crudo. Añadir aceite, garum, vino, un manojo de puerros y de coriandro. Durante su cocción, picar pimienta, ligústico, orégano, con el tallo cocido, triturarlo todo, rociar con su propio jugo; batir unos huevos, echarlos en la tartera hasta que liguen. Cuando haya espesado, espolvorear pimienta y servir.

ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

-  4 rodajas o filetes de pescado blanco como por ejemplo, merluza, lenguado, gallo, rape...

-  1cs d aceite de oliva

-  2 cs de salsa de pescado a modo de garum

- 130 ml de vino blanco

- cilandro fresco

- 2 puerros

- Una pizca de pimienta negra 

- Una pizca de orégano

- Un poco de levístico o apio de monte

- 2 huevos 

Elaboración

Tras quitar las espinas del pescado blanco escogido, colocarlo sobre una fuente de horno. Mientras se precalienta el horno a unos 180º, añadir al pescado el aceite, la salsa de pescado, el vino blanco, los puerros enteros y el cilantro fresco en rama. 

Hornear durante unos 20 minutos. Pasados estos minutos, sacar el pescado de la fuente y reservar el caldo obtenido.

Moler la pimienta negra, el apio de monte, el orégano, el cilantro y los puerros. 

Batir los dos huevos e incorporar la mezcla de hierbas y  el caldo que habíamos guardado.

Verter todo sobre el pescado y volver a hornear hasta que los huevos queden cuajados. Nos quedará un exquisito pastel de pescado que serviremos con un poco de pimienta por encima y acompañado de una ensalada o verdura a la plancha.

AMIA

"Y un bonito viudo, una criatura muy hermosa, lo pasé por sal y aceite envuelto en hojas de higuera, lo salpiqué de orégano y lo oculté como un tizón entre abundante ceniza"


 ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

- Un bonito grande
- Hojas de higuera (5 / 6)
- Sal gruesa
- Aceite de oliva
- Orégano, si fuera fresco mejor
- Hilo de cocina

Elaboración

Antes de comenzar a preparar el pescado, debe de estar limpio de vísceras y sin escamas. 

Colocar el hilo de cocina cortado en trozos de unos 30 cm. poner encima las hojas de higuera una junta a la otra para hacer una base. Mientras tanto, poner a calentar la parrilla unos 10 minutos.

A continuación posar el pescado sobre las hojas. Hacer con el aceite, la sal y el orégano una salsa. 

Condimentar abundantemente por dentro y por fuera el pescado. 

Después envolver bien el pescado con las hojas de higuera y atar con el hilo de cocina.

Para terminar, ponemos el pescado en la parrilla durante unos 6 minutos, le damos la vuelta para que se cocine por el otro lado.

Pasado ese tiempo, sacar el pescado de la parrilla, desenvolverlo y servir sobre las hojas de higuera acompañado de alguna verdura a la plancha.

SECVNDA MENSA- POSTRES

GLYKINAS

La receta dice así:

"Era, según las glosas de Seleuco, un plato que se hacía entre los cretenses, con vino dulce y aceite"

ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

- 60 ml de aceite de oliva 

- 250 gr de harina de espelta integral

- 1 clara de huevo

- 80 ml de jugo de uva blanca

Elaboración

Poner la harina, hacer un volcán , dejando un hueco en el centro para añadir el aceite de oliva.

Mezclar hasta conseguir una masa homogénea.

A continuación, añadimos el jugo de uva y amasamos hasta conseguir una masa esponjosa. Durante el proceso, se puede añadir más zumo o harina si fuera necesario.

Tras hacer una bola con la masa, la tapamos bien y dejamos reposar en la nevera aproximadamente una hora.

Pasada la hora, estiraremos la masa con un rodillo hasta dejar una capa muy fina.

Con un cortador de repostería vamos sacando las galletas que colocaremos sobre una bandeja untada con aceite.

Antes de hornear, pintaremos cada galleta con la clara de huevo batida a punto de nieve. Podemos decorar cada galletas con algún fruto seco o con pasas.

Metemos la bandeja al horno durante unos 20 o 25 minutos a unos 190 º

Cuando estén doraditas, se dejan enfriar  sobre una rejilla y  listas para comer.

                                                 

OTRAS RECETAS

DE CASEO FACIENDO

Hoc mense caseum coagulabimus sincero lacte coagulis uel agni uel haedi uel pellicula, quae solet pullorum uentribus adhaerere, uel agrestis cardui floribus uel lacte ficulno, cui serum debet omne deduci, ut et ponderibus urgeatur. Vbi solidari coeperit, loco opaco ponatur aut frigido et pressus subinde adiectis pro adquisita soliditate ponderibus trito ac torrefacto sale debet aspergi et iam durior uehementius premi. [2] Post aliquot dies solidatae iam formulae per crates ita statuantur, ne inuicem se unaquaeque contingat. Sit autem loco clauso et a uentis remota, ut teneritudinem seruet atque pinguedinem. Vitia casei sunt, si aut siccus sit aut fistulosus: quod eueniet, si aut parum prematur aut sales nimios accipiat aut calore solis uratur. In recenti caseo conficiendo aliqui nucleos uirides pineos terunt atque ita lacte mixto gelant. [3] Aliqui thymum tritum et frequenter colatum congelant. Qualemcumque etiam saporem uelis, efficere poteris adiecto, quod elegeris, condimento seu piperis seu cuiuscumque pigmenti.

"Durante este mes haremos el queso con leche entera y con cuajo de cordero de cabrito, o bien con la película que del queso está normalmente adherida a la molleja de los pollos, o con flores de cardo silvestre, o con el jugo lechoso de la higuera.

Debe extraérsele todo el suero exprimiéndolo con pesos.

Cuando empiece a endurecerse, póngase en un sitio oscuro o frío; luego, aplastándolo con pesas, que se van añadiendo progresivamente a medida que va adquiriendo consistencia, debe espolvorearse con sal molida y tostada, y, cuanto más duro esté, se apretará con más fuerza. Después de algunos días, cuando cogen una forma consistente,
se colocarán en cañizos de modo que no se toquen unos con otros. Estarán, pues, en un sitio cerrado y libre de vientos para que se conserven frescos y grasos.
Los defectos del queso estriban en si está seco, salado o lleno de ojos, cosa que ocurre si se prensa poco, si coge demasiada sal, o si se quema por el calor del sol.
En la elaboración de queso fresco hay personas que muelen piñones verdes y los cuajan mezclándolos de tal guisa con la leche. 

Otras coagulan tomillo triturado, colado varias veces. Además, el sabor que se quiera podrá conseguirse añadiendo un condimento a elección, bien sea de mostaza o de cualquier otra especia"

BEBIDAS

VINUM PASSUM

                                   

Passum nunc fiet ante uindemiam, quod africa sueuit uniuersa conficere pingue atque iucundum: et quo ad conditum si utaris mellis uice, ab inflatione te uindices. Leguntur ergo uuae passae quam plurimae et in fiscellis clausae iunco factis aliquatenus rariore contextu uirgis primo fortiter uerberantur. [2] Deinde ubi uuarum corpus uis contusionis exoluerit, cochleae subposita sporta conprimitur. Hinc passum est, quicquid efluxerit, et conditum uasculo mellis more seruatur.

"El vino de pasas, que en toda África suele hacerse espeso y delicioso, se preparará ahora, antes de la vendimia; y además, si se utiliza para aderezar en lugar de miel, se libra uno del flato.
Se coge, pues, la mayor cantidad posible de uvas pasas y se meten en cestillas hechas con junco de trenzado un tanto abierto.
Primero se varean bien a palos; luego, cuando a fuerza de golpes se deshaga la pulpa de las uvas, se exprime la cestilla poniéndola bajo la prensa y se conserva metido en un recipiente como si fuera miel"


Prosit!!! 

 

FELIZ AÑO MMXXVI

 

Plurimam salutem!  

domingo, 21 de diciembre de 2025

IO SATVRNALIA!!!



Desde De Re Coquinaria os deseamos unas 

 fiestas maravillosos y que vuestro

  MMXXVI esté lleno de salud, amor y paz


Plurimam salutem!

 

domingo, 23 de noviembre de 2025

SIKYÓS- CVCVMIS- PEPINO- COHOMBRO II

 Hace unas semanas hablamos sobre las características del pepino según los autores clásicos. En esta ocasión, nos centraremos en su uso culinario.



USO CULINARIO

Se solían servir crudos, hervidos y condimentados o encurtidos en vinagre, con o sin piel.


Suetonio, Vida de Augusto, II, 77 nos habla de su consumo por Augusto: “Su vino predilecto era el rético, pero rara vez bebía durante la jornada; en su lugar, tomaba pan mojado en agua fría, un pedazo de pepino, un cogollo de lechuga, o una fruta jugosa, fresca o pasa, de sabor parecido al del vino”


Plutarco, Moralia IV, 8, 733 F comenta que algunas personas no pueden consumirlo quizás por la cucurbitacina que contiene que lo hace indigesto y produce flatulencia: “Y sabemos que todavía muchos viejos no pueden probar el pepino, el limón y la pimienta. Y es verosímil que los cuerpos sufran afecciones extrañas y se alteren en sus mezclas por estas cosas que les producen una cualidad y residuos propios”


Ateneo, Banquete de los eruditos, II, 68 D- E nos transmite más usos  culinarios “Fenias [DSA IX, fr. 46]: Cuando están tiernos son comestibles con la cáscara el pepino y el melón, salvo la simiente, y cuando maduran solo la parte que rodea la semilla. [...]  Diocles de Caristo, en el libro I de su Sobre la salud [fr. 120 Well.], afirma que verduras silvestres adecuadas para hervir son: lechuga (de ella la mejor es la negra), mastuerzo, cilantro, mostaza, cebolla (sus variedades, ajo bravo y cebolleta), ajo, cebollino, pepino, melón, adormidera. Y poco después: El melón es excelente para el corazón y la digestión. Hervido, el pepino tierno es inofensivo y diurético”



Apicio, III. VI nos legó diferentes recetas:


1. CUCUMERES RASOS.

Sive ex liquamine, sive ex oenogaro; sine ructu et gravitudine teneriores senties.


VI COHOMBROS

 1 Cohombros pelados

Tanto con garum como con garum al vino, no los repetirás ni te causarán pesadez.


2. ALITER CUCUMERES RASOS.

Elixabis cum cerebellis elixis, teres cuminum et apii semen, melle modico, liquamine et oleo temperabis. Ovis obligabis, piper asparges et inferes.


 2 Otra manera de prepararlos

Hervirlos en agua con sesos previamente cocidos, con comino, apio en grano, un poco de miel, garum y aceite. Envolverlo con huevos, espolvorear pimienta y servir.


3. ALITER CUCUMERES. 

Piper, puleium, mel vel passum, liquamen et acetum. Interdum et silfi accedit.


3 OTRA MANERA.


Pimienta, poleo, miel o vino de pasas, garum y vinagre. Puede añadirse laserpicio.


Buen provecho con estas recetas tan exquisitas


Plurimam salutem!


domingo, 9 de noviembre de 2025

PATINA ZOMOTEGANON- PASTEL DE PESCADO


En el libro IV, 2, 27 de Apicio, encontramos una deliciosa y sencilla salsa para el pescado, quedaría como un soufflé o pastel de pescado. 

Veamos la receta original:

A crudo quoslibet pisces in patina compones. Adicies oleum, liquamen, vinum, fasciculum porri, coriandri. Dum coquitur, teres piper, ligusticum, origanum, fasciculum coctum, de suo sibi fricabis, suffundes ius de suo sibi, ova cruda dissolves, temperas, exinanies in patinam, facies ut obligetur. Cum tenuerit, piper asparges et inferes.

Colocar en una tartera pescado, del gusto de cada uno, crudo. Añadir aceite, garum, vino, un manojo de puerros y de coriandro. Durante su cocción, picar pimienta, ligústico, orégano, con el tallo cocido, triturarlo todo, rociar con su propio jugo; batir unos huevos, echarlos en la tartera hasta que liguen. Cuando haya espesado, espolvorear pimienta y servir.

ADAPTACIÓN DE LA RECETA

Ingredientes

-  4 rodajas o filetes de pescado blanco como por ejemplo, merluza, lenguado, gallo, rape...

-  1cs d aceite de oliva

-  2 cs de salsa de pescado a modo de garum

- 130 ml de vino blanco

- cilandro fresco

- 2 puerros

- Una pizca de pimienta negra 

- Una pizca de orégano

- Un poco de levístico o apio de monte

- 2 huevos 

Elaboración

Tras quitar las espinas del pescado blanco escogido, colocarlo sobre una fuente de horno. Mientras se precalienta el horno a unos 180º, añadir al pescado el aceite, la salsa de pescado, el vino blanco, los puerros enteros y el cilantro fresco en rama. 

Hornear durante unos 20 minutos. Pasados estos minutos, sacar el pescado de la fuente y reservar el caldo obtenido.

Moler la pimienta negra, el apio de monte, el orégano, el cilantro y los puerros. 

Batir los dos huevos e incorporar la mezcla de hierbas y  el caldo que habíamos guardado.

Verter todo sobre el pescado y volver a hornear hasta que los huevos queden cuajados. Nos quedará un exquisito pastel de pescado que serviremos con un poco de pimienta por encima y acompañado de una ensalada o verdura a la plancha.

Como ves es una sencilla receta que queda espectacular.

Prosit

Plurimam salutem!!

domingo, 26 de octubre de 2025

SIKYÓS- CVCVMIS- PEPINO- COHOMBRO I

Gracias a las fuentes clásicas sabemos que los griegos le daban el nombre de sikyós, frente a los romanos que la llamaban cucumis.

En Ateneo leemos: “Y Dieuques: Como cuando crece un pepino en un lugar húmedo. Es cierto que los áticos emplean la palabra como trisílaba en todo el paradigma; Alceo, en cambio, dice [PLF 446]: ≪Que muerda alguno de los pepinos (sikyon)≫, sobre el nominativo sikys, como stachys, stachyos (espiga)”


Carisio, Gramática, hablando de los nombres dice lo siguiente: “Todos los nombres que terminan en -is hacen el genitivo igual que el nominativo, como suauis «suave» suauis, excepto los que aumentan en el genitivo aunque tengan forma en -is, como cuspis «punta» cuspidis (epidoratís), cinis «ceniza»


Cineris (téphra), cucumis «pepino» cucumeris (kolókyntha)que según Varrón, Lingua Latina, V, 104: “Los cohombros (cucumeres) reciben su denominación por su curvatura (curvor), como si hubiesen recibido la denominación de curvimeres”


No era considerada una verdura de gran valor, pues era muy común en los campo, como bien podemos leer en Priapeos, 51, 14 y ss : Ni creo que nadie venga a robar calabazas semilleras, albahacas, cohombros desparramados por tierra, lechugas sésiles, agrias cebollas o ajos, ni que se lleven por la noche la afrodisiaca oruga, la fragante menta o la ruda salubre. Pues aunque todo esto lo tengo en mi huerto, en no menor cantidad lo producen los huertos colindantes. Si, pues, a ésos los dejáis intactos y venís, ladrones descastados, a este lugar que yo cuido, es que, sin duda, corréis presurosos a un castigo manifiesto y esa misma amenaza os incita”


CARACTERÍSTICAS DEL PEPINO


Teofrasto, Hª de las plantas,  II, 7, 5 sobre su cultivo: “En Mégara, cuando los vientos etesios dejan de soplar, los campesinos estercolan con barreduras los pepinos y las calabazas con un rastrillo y, de esta manera, los frutos, por no regar los árboles, se hacen más exquisitos y delicados. En esto hay acuerdo unánime”


Columela, Los doce libros de la agricultura, XI, 3 nos habla de manera muy detallada de sus cuidados y cultivo: “El cohombro y la calabaza, cuando hay abundancia de agua, piden menos cuidado, porque el agua les sirve de mucho beneficio; pero si se debieran sembrar en un sitio donde no tenga cuenta suministrar el riego, se han de hacer unas zanjas en el mes de Febrero, de pie y medio de profundidad, en seguida, después de los idus de Marzo, se extenderá en ellas paja que las cubra como hasta la tercera parte de su profundidad; sobre la paja se echará tierra estercolada, que llegue hasta la mitad de la misma, y después de haber puesto las semillas sobre esta tierra, se regarán hasta que nazcan; y luego que empiecen a fortificarse, se han de ir prosiguiendo sus incrementos con tierra que se les eche hasta llenar la zanja. Cultivadas así estas plantas lo pasarán bastante bien sin riego todo el verano, y darán fruto más agradable al gusto que si lo hubieran tenido. Pero en los sitios abundantes de agua se han de sembrar las pepitas lo más temprano que se pueda, con tal que no sea antes de las calendas de Marzo, para que estén en estado de trasplantarlas pasado el equinoccio. Y estas pepitas las tomarás de en medio de la calabaza, y las pondrás con la punta hacia abajo para que sus frutos sean muy gruesos. Pues en secándose son bastante á propósito para vasijas, como las calabazas de Alejandría. Pero si, al contrario, si es para comerlas, se tomarán las pepitas del cuello de la calabaza, y se sembrarán con la punta derecha hacia arriba, porque su fruto sale más largo y más delgado, y se vende, seguramente, a un precio más alto”


Teofrasto, Hª de las plantas, VII, 1, 2-3, 6 con respecto a su siembra: “El tercer período, que llaman de verano, empieza en el mes de Muniquión; en éste se siembran el pepino, la calabaza, el bledo, la albahaca, la verdolaga y la ajedrea.[...]. No todas las hierbas germinan a la vez, sino que unas son más presurosas y otras más lentas como las que germinan con dificultad… La escarola lo hace en cuatro días o cinco; el pepino y la calabaza en unos cinco o seis, otros dicen que en siete; pero el pepino es más tempranero y más rápido que los demás. […]  Influye también en la mayor o menor rapidez de la germinación la edad de la semilla. Pues algunas hierbas crecen más rápidamente si proceden de semilla nueva, como, por ejemplo, el puerro, la cebolla, el pepino y la calabaza; algunos, además, humedecen la semilla del pepino en leche o agua antes de sembrarla para que germine más rápidamente”


Columela, Los doce libros de la agricultura, XI, 3 explica cuándo se ha de sembrar: “hacia las calendas de Abril, el puerro, la énula y la ruda que se habrá sembrado tarde. También se ha de sembrar en este tiempo el cohombro, la calabaza y la alcaparra, para que nazcan más temprano”


Columela, Los doce libros de la agricultura, XI, 3 nos comenta más curiosidades sobre su siembra: El cohombro se hace tierno y muy agradable al paladar si antes de sembrarlo remojas su semilla en leche. Algunas personas también, por hacerlo más dulce, la remojan en aguamiel. Mas el que quisiere tener cohombros tempranos, eche en cestos, después de pasado el solsticio de invierno, tierra estercolada, siembre las pepitas en esta tierra, y déles unos riegos ligeros. En seguida, así que han nacido, ponga los cestos en los días templados y de sol, al raso, junto al edificio, de manera que estén al abrigo de todo viento; pero mientras los fríos y tempestades los volverá á llevar á la casa; y esto lo hará hasta que pase el equinoccio de primavera; después meterá en tierra enteramente los cestos, y de esta suerte tendrá fruto temprano. Se pueden también, si la cosa lo merece, poner ruedas por debajo de las macetas o cajones mayores, para que se saquen fuera, y después se vuelvan a llevar á la casa. Pero con todo eso, se deberán cubrir con piedras especulares, para que en los días de frío se puedan sacar al sol sin peligro, en los días serenos. De este modo se daba cohombro a Tiberio César, casi todo el año. Pero nosotros hemos leído en Bolo Mendesio, autor egipcio, que esto se hace con menos trabajo: previene este autor, que se tengan plantadas alternativamente por hileras en un sitio de la huerta, que sea abrigado y estercolado, cañahejas y zarzas; que en seguida, después que haya pasado el equinoccio, se corten un poco por debajo de la superficie de la tierra estas cañahejas ó estas zarzas; que abriendo sus médulas con una vareta se eche estiércol en el agujero, y hecho esto se introduzcan en el mismo semillas de cohombro, las cuales, luego que hayan nacido, a medida que vayan creciendo, se incorporen con las cañahejas o las zarzas; pues no sacan el alimento de sus propias raíces, sino, por decirlo así, de las de su madre; y que injertada la planta de esta manera, da fruto de cohombro aun en los tiempos de frío. La segunda siembra de esta planta se hace comúnmente en las fiestas mayores de Minerva”



Aristóteles, Problemas, XX, Relativo a arbustos y hortalizas, 9: “¿Por qué, si se tapan con tierra las calabazas o los pepinos en seguida, cuando son pequeños, se hacen más grandes? ¿Es porque los vientos y el sol, secándolos, les restan crecimiento, y hacen que la masa de cualquier planta sea inferior pero más compacta, como pasa también con los árboles situados en lugares ventosos y soleados, y los que están en sitios hundidos y húmedos (pues estos últimos se hacen grandes y porosos y, en cambio, los otros, pequeños y compactos)? Pero las plantas escondidas en la tierra, sometidas a situaciones contrarias, llegan a un resultado contrario. Lo mismo pasa también con las plantas metidas en recipientes, pepinos en cañas huecas o en cajas, y granadas y manzanas en vasijas de barro: unos son grandes y porosos, y los otros, pequeños y duros, desarrollándose sin resistencia. La causa es que el alimento llega a ser más abundante por no evaporarse ni secarse: pues la cubierta impide que pase eso”


Aristóteles, Problemas, XX, Relativo a arbustos y hortalizas, 14: ¿Por qué, si se han plantado pepinos o calabazas alrededor de un pozo y, cuando están maduros, se les mete en el pozo y se les cubre, se quedan verdes todo el año? ¿Es porque el vapor del agua, al enfriarlos, impide que se sequen y los conserva verdes, y el hecho de encerrarlos, además de los soplos de viento, desarrolla el crecimiento? La causa de que se mantengan es que tienen alimento porque se han dejado las raíces. Pues si se arranca el brote cuando ya están los frutos y, después de cortarlo, se amontona la tierra  y se pisa bien en tomo a las raíces, la planta producirá pepinos precoces porque las raíces pueden conservarse: pues el pepino no es de las plantas que viven dos años. Pero estas plantas producirán ñuto más rápidamente que las sembradas porque las raíces, que son lo principal del trabajo, existen previamente de forma natural; en las plantas sembradas es necesario en primer lugar que nazca esta parte, en la que los amontonamientos de tierra produzcan calor, de modo que se preserve la planta y más rápidamente haga salir el tallo. Por eso también, si en invierno se planta una semilla de pepino en cestas pequeñas, se riega con agua caliente, se saca al sol y se pone junto al luego, los frutos serán muy precoces, si tal como están en las cestas se les planta en la tierra cuando llegue la temporada”


Aristóteles, Problemas, XX, Relativo a arbustos y hortalizas, 25: “¿Por qué los frutos más amargos están unos junto a la raíz, como los pepinos, y otros en el extremo más alto, como las bellotas? ¿Es porque en los primeros el alimento está ahí sin cocer porque fluye continuamente hacia la raíz, y los otros son secos por naturaleza, de modo que, alejada la dulzura del extremo y cocida, se seca el fruto y queda lo amargo, como pasa con la sal? Lo que se ha secado se hace más amargo, como las olivas y las bellotas que, envejecidas, se vuelven amargas”


Paladio, Tratado de agricultura, IV, 9, 8 y ss: “Algunos introducen la flor del cohombro con la punta del tallo en una caña a la que han perforado previamente todos los nudos; allí el cohombro crece estirado a todo lo largo de ella. Teme tanto al aceite que si se le pone a su lado se dobla como un anzuelo. Cuando truena, por una especie de temor, se da la vuelta. Si la flor, tal cual está en su planta, se mete en una horma de barro y se ata, el cohombro tomará una forma igual que el rostro de la persona o animal que tuviera el molde. Todo esto lo afirma Gargilio Marcial.

Columela recomienda que si tenemos zarzas o férulas en un lugar abierto y abonado, cortándolas a flor de tierra después del equinoccio de otoño y haciéndoles un agujero con un palo de madera, les metamos abono dentro de la médula y les añadamos semilla de cohombro; como consecuencia, pueden dar frutos que no perecen siquiera en pleno frío”


Teofrasto, Hª de las plantas, I, 13, 3-4 nos describe la forma de sus semillas y flores: “Algunas plantas tienen las flores encima de las mismas semillas, [...] entre las verduras, el pepino, la calabaza y la calabaza vinatera; pues todas estas plantas tienen las flores encima de los frutos, unidas a ellos, y mientras los frutos están madurando, las flores se mantienen durante mucho tiempo […] Hay flores que son estériles, como, en los pepinos, las que nacen en las extremidades de los tallos, por lo cual los cultivadores las desmochan porque impiden el crecimiento de la planta”


Teofrasto, Hª de las plantas, VII, 5, 2-3, 5 nos cuenta más cosas sobre las semillas: “El agua del cielo es buena, porque parece que destruye los bichejos que devoran las plantas tiernas. Mas dicen algunos que no es buena para los pepinos ni para las cebollas. […] La mayoría de las plantas soportan bien el trasplante, por ejemplo, la cebolla, el puerro, la berza, el pepino, el apio, el nabo, la lechuga, pero otras no lo soportan tan bien. […] De las semillas, unas son más aptas para conservar su vigor y otras menos. [...]  entre las que no son tan vigorosas cuentan la cebolla (ésta, en efecto, se resiste a perdurar), el armuelle, la albahaca, la calabaza, el pepino, y, en general, las hierbas de verano tienen menos vigor que las del invierno”


Aristóteles, Problemas, XX, Relativo a arbustos y hortalizas, 3: “¿Por qué algunas plantas con flores no tienen frutos, como el pepino, la calabaza y la granada? ¿O no es que no tengan frutos, sino que las flores son el fruto? Desde luego, lo que florece es la envoltura que rodea la semilla, y el pepino es una envoltura de semillas”


Teofrasto, Hª de las plantas, VII, 1, 2- 9 nos habla de sus raíces: “En general, todas las plantas de verano tienen raíces cortas; en este número podemos incluir el pepino, la calabaza y la calabaza vinatera, por la estación, y quizás más aún, por su naturaleza, que se corresponde con la estación”




Teofrasto, Hª de las plantas, VII, 3, 1, 5 sobre su floración: “También el pepino tiene una larga floración, porque esta planta tiene un segundo rebrote. Las flores son a veces blanquecinas, a veces amarillas como el membrillo, en otros casos rojizas, pero nunca de un color brillante […]  Hay algunas plantas que presentan diferencias en sabores cuando la semilla recibe un tratamiento especial antes de la siembra; por ejemplo, el fruto de la semilla del pepino sabe de diferente manera, si se baila en leche la semilla antes de sembrarla. Pero estas cuestiones quizás sean más apropiadas al tema del cultivo.”


Teofrasto, Hª de las plantas, VII, 3, 1, 6 nos explica las clases de pepinos: “De unas hierbas hay varias formas, [...], por ejemplo, del rábano, la berza, la acelga, el pepino, la calabaza, el comino, el ajo y la lechuga. Las diferencias se refieren a las hojas, a la raíz, al color, al sabor, etc […] En cuanto al pepino y a la calabaza, dicen que del primero hay varias clases, mas no de la segunda, cuyas diferencias, cómo ocurre con el rábano y el nabo, consisten  sólo en que unos ejemplares son mejores y otros peores. Mas en el pepino se distinguen tres clases: el laconio, el que tiene forma de porra y el beocio. De éstos, el laconio es mejor con humedad, los otros sin ella”


Teofrasto, Hª de las plantas, VII, 6, 4 profundiza más sobre los tipos: “Algunos tipos silvestres difieren enteramente de los domésticos en lo referente al gusto y a las cualidades; así, el pepino silvestre y el cultivado. Sin embargo, son semejantes por su aspecto; de igual manera que, entre las plantas para hacer guirnaldas, hay semejanza entre ambos alhelíes encarnados: el cultivado y el silvestre; si bien las hojas son diferentes. Así pues, en lo dicho quedan reseñadas las diferencias que median entre estas plantas”


Teofrasto [Hist, de las plantas VII 4, 6] afirma que hay tres clases de pepinos: de Laconia, en forma de porra, y de Beoda, y que de ellos el de Laconia resulta mejor si se riega, y los otros, en cambio, si no se riegan. Dice: Resultan también más suculentos los pepinos si se siembra la semilla remojada en leche o en aguamiel. Cuenta lo mismo en sus Causas de las plantas [II 14, 3]. Asegura que crecen más deprisa si se remojan en agua o en leche antes de depositarlas en la tierra. Eudemo, a su vez, en su obra Sobre las verduras, dice que los denominados cohombrillos amargos son una clase de pepinos”


Plinio, HN, XX, 2 habla del pepino silvestre: “Ya hemos mencionado que existe un pepino silvestre, considerablemente más pequeño que el cultivado. De este pepino se prepara el medicamento conocido como "elaterium", cuyo jugo se extrae de la semilla. Para obtener este jugo, se corta el fruto antes de que madure; de ​​hecho, si no se toma esta precaución a tiempo, la semilla puede rebosar y ser perjudicial para la vista. Tras la recolección, el fruto se conserva entero durante una noche y al día siguiente se le hace una incisión con una caña. La semilla también suele rociarse con ceniza para retener la mayor cantidad posible de jugo. Una vez extraído el jugo, se recoge en agua de lluvia, donde cae al fondo; después, se espesa al sol y se divide en pastillas, que son de singular utilidad para curar la visión borrosa , las enfermedades oculares y las úlceras de los párpados. Se dice que si se tocan las raíces de una vid con este jugo, con seguridad sus uvas no serán atacadas por los pájaros”


Teofrasto, Hª de las plantas,  1, 10, 10 comenta que: “De carne y de fibra está formado el fruto del ciruelo y del pepino”


Aristóteles, Problemas, XX, Relativo a arbustos y hortalizas, 32: “¿Por qué los pepinos maduros son mejores en las llanuras pantanosas, que están húmedas, como alrededor de Orcómeno y en Egipto? Este país parece ser abundante en agua. Las regiones pantanosas están llenas de agua: los pepinos en sí mismos son bastante húmedos, y por eso los de huerta son malos. ¿Es porque debido a la dureza de la tierra deben plantarse en profundidad? Pues la tierra cenagosa y llana se vuelve muy dura, y los frutos plantados en profundidad son mejores. ¿O es porque es necesario que la tierra esté seca porque la propia planta es húmeda por naturaleza? Y es que así, sometida a la tendencia contraria, llegará al justo medio. La tierra bastante pantanosa y a la vez profunda contiene alimento por la profundidad de la tierra y por las características del lugar, y el alimento no es excesivo porque la tierra se seca de nuevo”


Teofrasto, Hª de las plantas, I, 12, 2 sobre su gusto nos dice que: El humor de los árboles, según se ha dicho ya, presenta diferentes modalidades de gustos. [...] otras veces, enguachado, como el de la cepa, el peral y el manzano, así como el de verduras tales como el pepino, la calabaza y la lechuga silvestre”


Marco Aurelio, Meditaciones, VIII, 50: “Amargo es el pepino. Tíralo”


Teofrasto [Hist, de las plantas VII 4, 6] afirma que Demetrio Ixion, en el libro primero de sus Etimologías, comenta que se los denomina sikyoi (pepinos) a partir de seuesthai (hacer brotar), y Mein (salir), porque son estimulantes. Heraclidas de Tarento, en su Banquete, llama al pepino de buena tierra. Por su parte, Dioclés de Caristo afirma que el pepino, si se toma al principio de la comida con berreras, causa molestias, pues repite lo mismo que la berza. En cambio, si se toma al final es menos dañino y más digestivo”


Ateneo, Banquete de los eruditos, II, 59 A que nos dice su procedencia: “Diocles, por su parte, dice que se producen unas calabazas buenísimas en la región de Magnesia, además de una naba gigante, dulce y digestiva; en Antioquia, el pepino; en Esmima y Galacia, lechuga; y ruda, en Mira”


En las siguientes entradas, hablaremos de otras características de este alimento.

Plurimam salutem!