A UNA PERSONA MUY ESPECIAL
No hay duda sobre cuál es ahora tu nueva morada, los Campos Elíseos, en ellos estaban esperándote todos tus seres queridos. No temas, no estás sola, los dioses Olímpicos cuidan de ti y tú cuidarás de nosotros como bien afirmaba el mismo Cicerón: “nuestros antepasados han querido que los hombres, que han salido de esta vida, se contasen en el número de los dioses”
Al ser una persona tan especial, los dioses en persona han querido estar allí y salir a tu encuentro para ofrendarte lo mejor de cada uno de ellos:
El mismo Júpiter te ha hecho entrega de una bandeja con ambrosía y una jarra con néctar, servida por Hebe en persona. Con estos alimentos serás inmortal en nuestra mente, pues mientras no haya olvido, vivirás siempre en nosotros.
Su esposa Juno te ha querido ofrecer unos granos de granada con miel pues, como diosa del matrimonio y gran “mater”, quiere que esa unidad familiar que has conseguido no se pierda nunca.
Neptuno ha puesto a tus pies un cátaro con agua de mar que tanto nos recuerda a esos hermosos ojos azules con los que nos transmitías tanto amor.
Sus hermanas, Vesta y Ceres, han preparado para ti un suculento puls hecho de cereales y legumbres, origen de la vida y que nos enseñan que “uno recoge lo que siembra” como bien pudiste comprobar día a día.
Los gemelos, Diana y Apolo, representantes de la luna y del sol, te presentan un poco de leche para aliviar la posible oscuridad y un poco de miel que recuerda el resplandor de los rayos solares.
Dioniso, quiere mantener en ti esa alegría que mostraba tu sonrisa con un exquisito vino de rosas, que será endulzado por tu ternura y calidez humana.
El dios de la fragua, Vulcano, avivará su fuego con mirra e incienso para que nos puedas ver en todo momento y nosotros desde aquí percibamos el aroma que te acompaña.
Minerva conjuntamente con Marte cuidarán en todo momento de ti como valientes dioses protectores que son. Cada uno de ellos te ha ofrendado alimentos que te resguarden, por una parte la también llamada diosa de la sabiduría te dará un calix lleno de oloroso aceite de oliva procedente de los fértiles olivos atenienses. Por su parte, el padre de Rómulo y Remo quiere compartir contigo ese cuenco de harina de trigo candeal con el que lo veneran los humanos.
Venus, llegada directamente del mar, te entrega un salinum con nívea sal para que siga en ti esa cualidad que todos alabábamos, el “amor al prójimo”.
Mercurio y Plutón se han unido para darte un último y hermoso presente, un huevo blanco que desde tiempos muy remotos simboliza el origen de la vida, el nacimiento y la resurrección, el eterno retorno. Con estos presentes tu eternidad está totalmente protegida.
Por todos los hermosos e inolvidables momentos que nos has entregado, te damos las gracias.
En primera persona, gratias tibi ago por considerarme como una hija y
por la persona que tengo junto a mí cada mañana al despertar.
A una persona muy especial.
Comentarios
Sólo hay que dejar hablar al corazón.
Un besito a las tres
Un beso muy fuerte y ánimo
Muchas gracias
Besos
Un abrazo muy, muy fuerte.
Nos vemos.
Las mías son fruto de mucho amor.
Saludos
A mi suegra le encantaba leer mis escritos y quiero pensar que los va a seguir leyendo por eso quería dedicarle algo.
Gracias de nuevo
Besos
Un besito muy grande
Mi más sincero pésame, querida amiga.
Un beso.
( no lo dudes, seguirá leyendo tus escritos, pues las personas que amamos nunca desaparecen de nuestros corazones)
Rafa
Gracias y muchos besos a ti también.
En estos momentos se agradecen mucho las palabras de afecto.
Saludos
Es muy bonito lo que has escrito.
También deseamos que los dioses Manes la acompañen y que la tierra le sea tan leve como verde es la hierba .
Juana María y Josep Maria
Sé que estará muy protegida por los dioses Manes, pues su bondad y cariño eran tan grandes que tendrá todo lo mejor.
Besos
Abrazos