CICER I
Siguiendo con el apartado de las legumbres que iniciamos hace tiempo vamos a centrarnos, durante dos semanas, en el erébinthos de los griegos y el cicer romano. Con dichos nombres se conocía en el mundo antiguo a nuestros garbanzos. Ateneo, II 55 b nos comenta que :”Los garbanzos son un descubrimiento de Poseidón” aunque no podemos saber cuál es el origen de esta afirmación. Considerados un alimento popular y económico (en el Edicto de Diocl. 1, 15, nos confirma su precio de 80 denarios, un modio castrensis), no tenían una gran consideración social como bien nos muestran Marcial y Ateneo, aunque se trataba de un alimento de fácil conservación y almacenamiento en dolia o ánforas de barro: Marcial, Epig . I, 103, 5: “Si los dioses me concedieran un millón de sestercios, decías tú, Escévola, cuando aún no eras un caballero cabal, “¡cómo viviría, qué espléndida y qué felizmente!”. Los dioses te sonrieron favorables y te lo concedieron. Después de ello tu toga está mucho más s...