AMPHIPHON
Volvemos de nuevo a poner en marcha el blog con un dulce griego que nos ha legado Ateneo, XIV, 645 G, dentro del bloque de recetas de pasteles hechos de queso fresco, prensado, horneado con harina de espelta o trigo y servido con miel.
Por el texto de Ateneo, sabemos que era ofrendado a la diosa Artemisa y que se servía con unas pequeñas antorchas encendidas.
Se le entregaba el día de luna llena del mes de Mounición, de ahí el nombre de ἀμφίφως que significa "luz por ambos lados" o "totalmente iluminado".
Se hacía coincidir la entrega del dulce con el amanecer de luna llena para que el pastel con sus pequeñas teas encendidas, simulara el momento exacto en el que el Sol y la Luna compartían el firmamento.
El texto dice:
"También existía un tipo [de pastel] llamado «diaconium». Ferecrates dice: Era tan glotón que se comió un «diaconium» entero, además de un «amphiphon».
Pero el amphiphon era una especie de tarta de queso consagrada a Artemisa, con figuras de antorchas encendidas a su alrededor. Filemón, en su obra El mendigo o *a mujer de Rodas* dice:
Artemisa, querida señora, te traigo ahora
este amphiphon y estas libaciones sagradas.
Dífilo también lo menciona en su «Hécate». Filocoro [Fr_86] también menciona el hecho de que se llamara «anfifón» y de que se llevara a los templos de Artemisa, así como a los cruces de caminos, el día en que la luna, al ponerse, es alcanzada por la salida del sol; y así el cielo queda doblemente iluminado (ἀμφίφως)"
ADAPTACIÓN DE LA RECETA
Ingredientes
Taza y media de harina de espelta o de trigo
300 gr. de queso fresco o requesón
Media taza de miel de tomillo
Aceite de oliva
Velitas pequeñas
Elaboración
Lo primero que haremos será precalentar el horno a unos 180 º.
A continuación, engrasaremos un molde para hornear con un poco de aceite de oliva.
En un bol, mezclaremos bien el queso o requesón con la miel y una cucharita de aceite de oliva para poder trabajarlo mejor.
Después, añadiremos poco a poco la harina hasta conseguir una masa densa y homogénea.
Colocaremos la masa en el molde y hornearemos durante 25 o 30 minutos hasta que veamos que esté un poco dorada por encima.
Sacaremos la tarta del horno y tras pincharla con un palillo, verteremos miel por toda ella hasta que la absorba completamente.
Cuando esté fría, se desmolda con cuidado y se le ponen unas velitas pequeñas alrededor de la circunferencia de la tarta. Y a disfrutar de ella.
Prosit!
Plurimam salutem!


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